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    Lanco es de las comunas afectadas por la construcción de la doble vía en la X Región. Una plaza de peaje troncal, por donde los conductores cancelan el ingreso por el acceso sur, un by-pass que inunda los sectores habitacionales cercanos a la carretera en épocas de lluvias y la puesta en marcha de un peaje lateral por el acceso norte, trajeron consecuencias desastrosas en la agricultura, gastronomía, turismo y servicios que tienen al borde de la desesperación a habitantes y microempresarios.

    Así transcurre la vida por tierras lanquinas, sin lograr detener por un momento el publicitado “progreso” para que invierta en la comuna parte de sus utilidades. El ex edil, Omar Santana, dice: “Me sorprendí, cuando era alcalde, que la concesionaria cancelara 18 mil pesos por concepto de patentes, menos que una persona que cuenta con pequeños negocios en la comuna”. Los valores se calculan en base a los capitales iniciales declarados por los giros comerciales al instalarse en la comuna.

    CRÓNICA DE UNA MUERTE QUE SE ANUNCIA
    El ex alcalde derechista señala: “a través de los contratistas nos informamos que se construiría una plaza de peaje, lo dimos a conocer y las autoridades de entonces hicieron caso omiso al asunto. De la noche a la mañana, levantaron la construcción. La gente se tomó la carretera, pero ya no había nada que hacer. Cuando asumí la alcaldía enfrente los problemas producidos por el by-pass, vinieron las inundaciones e instalaron un peaje lateral”.
    El ciclo de esta historia comienza en diciembre de 1997: los lanquinos se percataron de la construcción del peaje troncal, se organizaron, se tomaron la vía y exigieron respuestas. La represión policial no se hizo esperar, hubo detenidos, incluido el alcalde de la época, Luís Cuvertino.
    De ahí en adelante, microempresarios del área gastronómica asentados en la ruta 5, viajaron a Santiago para pedirle al Ministro de OO.PP. de entonces, Ricardo Lagos, el cambio de planes para el trazado de la ruta y la expropiación de parte de sus propiedades; un by-pass fue la alternativa -hasta ahí satisfechos- pero jamás pensaron que sería aún mas trágico para las pretensiones de crecimiento económico de la comuna. Los restaurantes, estaciones de servicio y hospedajes cerraron, producto de la escasa cantidad de clientes; habitantes de Villa Alhué son periódicamente afectados con inundaciones, provocadas por el desborde de los ríos Cruces y Leufucade; la plaza de peaje lateral concluye este ciclo de obstáculos: los conductores prefieren continuar camino hacia el sur y otros no se alcanzan a percatar de la existencia de Lanco.

    SOLUCIÓN CERO, PALABRA DE SUBSECRETARIO
    Con las inundaciones producidas el año 2000, recién inaugurado el tramo del by-pass, se hizo patente la molestia de los lanquinos. El Subsecretario de OO.PP., Juan Carlos Latorre, hoy diputado, fue quien dio la cara y en un sobresaliente manejo comunicacional, apaciguó los ánimos de los vecinos airados que pretendían realizar las más violentas manifestaciones por el caso. El personero planteó trabajar en una “mesa de diálogo”, actuarían representantes de la concesionaria Ruta de los Ríos, los ciudadanos y el Ministerio del ramo. A esto le llamó “la solución cero”, consistente, según él, en trabajar un proyecto que levantara sus puentes; los privados dispondrían de lugares indicando el ingreso a Lanco y se aseguraría que no ocurrieran nuevas inundaciones. Hasta hoy nada de aquello se ha cumplido.
    Los comerciantes elaboraron un plan que consistía en devolver el monto que cancelaban los conductores al peaje lateral presentando el boleto. Esto no ha tenido los efectos deseados. Tampoco han logrado sensibilizar a la autoridad para que se haga parte de este problema.

    BY-PASS HACIA LA QUIEBRA
    Este caso tiende a asemejarse al de los antiguos pueblos salitreros del norte de Chile: se cierran hoteles, servicentros, restaurantes, panaderías, rotiserias, distribuidoras y carnicerías. Los afectados indican pérdidas de hasta un 80% y para sostenerse, recurren al despido de personal, aumentando el índice de cesantía, flagelo creciente en comunas, pese a las afirmaciones en contrario del oficialismo.
    Los costos en imprevistos son sobrepasados. Miriam Vargas señala “cada año pasamos varios días bajo el agua, por la crecida de los ríos Cruces y Leufucade que interrumpen su desplazamiento a causa del dique formado por el by-pass. Eso antes sucedía esporádicamente, ahora tenemos que estar siempre preparados. Yo antes tenía seis y hasta ocho trabajadores de planta, ahora busco personas sólo para eventos especiales y nada más”. Lily Atton cuenta “tenía unas parcelas en venta. Desde el momento que se puso en marcha el by-pass, ha bajado la plusvalía en 40 %. Ni así las he podido vender. Soy dueña de un camping, los pasajeros van disminuyendo, todos los años se inundan mis cultivos: esos han sido los efectos de la doble vía en Lanco”.

    VILLA ALHUÉ Y LA INTERVENCIÓN PARLAMENTARIA
    El diputado PS del distrito 53, Alfonso De Urresti, durante la sesión especial de análisis al sistema de concesiones de autopistas, denunció la desmejorada situación de las 100 familias de Villa Alhué. El parlamentario argumentó que el by-pass ha significado un adelanto en el transporte de la zona sur, sin embargo “no es menos cierto que se ha convertido en un dique” que inunda habitualmente a estas 100 propiedades; además la plusvalía de los terrenos ha bajado, es imposible edificar”. El congresista dijo “las autoridades comunales, han solicitado en varias oportunidades al MOP, la dirección de obras hidráulicas y a vialidad, una solución al problema sin obtener respuesta”, por lo que recordó a la sesión el convenio o protocolo de acuerdo en las inundaciones del año 2000, ocasión en que “hubo un compromiso de hacer mejoras, pero sólo se hicieron algunos pretiles y obras menores”, precisó.
    En suma, Lanco, a casi 10 años del comienzo de su tragedia, continúa hundiéndose en el olvido no sólo de las autoridades, sino también de quienes transitan a diario por la doble vía.

    Pedro Herrera

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