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    A través de este escrito no estoy apuntando a tratar los vínculos existentes entre la Educación y la Ética, sino que el propósito es una vez más hacer un llamado de atención sobre la importancia y lo urgente que es una transformación en la educación para lograr un cambio en la sociedad.

    La parte ética a la que me refiero es en estricto rigor a las opiniones vertidas por el Obispo Goic, en el sentido de la necesidad de establecer un sueldo ético de $250.000, lo cual comparto en plenitud. Al igual que una parlamentaria que reaccionó casi en forma inmediata indicando que quién emitía esa opinión no sabía de economía, ello puede ser bastante cierto, pero cuando se trata de realizar un ejercicio simple de sumar el costo de las necesidades básicas de una persona a lo largo de un mes y llegar a un resultado final, lo que viene es obtener una conclusión respecto a sí se puede vivir con un salario de $150.000 líquidos mensuales y en ese contexto pronunciarse si a la vida se le debe dar un enfoque frío y calculador, o definitivamente buscando el beneficio de todas las personas.

    Debería predominar a mi juicio el sentido humano de la persona y la visualización que en nuestro país impera de manera profunda una gran desigualdad, si el modelo económico no permite dar una solución a un hecho de esta naturaleza necesariamente éste debe transformarse y es en ese cambio en el cual hay que pensar. No hay que levantar la tesis que una propuesta de ese tipo sería un obstáculo para contar con un sueldo de esa magnitud y que ello sería un impedimento para la generación de empleos.

    Por añadidura, está totalmente a la vista el hecho que la estructura actual de la relación económica de las personas obedece a una trilogía que debe estar en equilibrio: mano de obra barata, precariedad del empleo y mala educación y por tanto, la lógica indica que la existencia de los tres elementos son el sustento que permiten la creación de unidades económicas que se puedan mantener en un esquema inserto en el modelo económico que nos rige. El último alcance va reñido con una propuesta de sueldo ético.

    De paso muchos de los que en los últimos días han vertido opiniones sobre este tema, se encuentran muy por encima de las personas que derechamente se ven afectadas por la desigualdad, por ende, el prisma por donde se mira puede ser un tanto sesgado y al respecto creo que los problema se llevan a su justa dimensión cuando se es cercano al mismo y no cuando se debe hacer una forzada extrapolación.

    Sin dejar escapar y desarrollando algo más ese concepto de “trilogía” ya enunciado, en otro artículo (“La Propuesta de la Ley Educación: el paso de la revolución pingüina a la revolución de los jóvenes”) me refiero en forma minuciosa al efecto que tiene un cambio profundo en la Educación, el desaparecimiento de la mano de obra barata y la transformación en la economía que viene como valor agregado y con una fuerte ligazón a una intención real de contar con un escenario diferente. Pero esto forma parte de un proceso que aunque es urgente realizarlo, se concluye en que un ciclo completo implica la obtención de resultados en alrededor de 12 años o más. Respecto a esto último estamos en una sociedad de acción retardada frente a los acontecimientos y a la vez de contradicciones evidentes, sólo basta con señalar dos hechos: aún no hay ningún resultado sobre una nueva normativa legal en Educación y por otra parte en circunstancias que uno de los aspectos principales de la propuesta del gobierno habla de la “participación en materias de Educación”, ésta es imposible lograrla si la ley no se gesta desde una práctica de dicho principio y sobre todo apoyándose en quienes son los responsables de haber llegado a una situación de la naturaleza cuyo diagnóstico lo efectúo el Consejo Asesor de Educación. Me parece muy loable la postura del Colegio de Profesores que un tema de este tipo no puede ser materia de acuerdo de dos sectores políticos, al respecto serían bienvenidas la realización de Jornadas sobre Educación que se lleven a efecto en días y horas que quien lo desee pueda asistir. No estamos frente a un problema a ser resuelto en el actual gobierno, con la mejor de las intenciones tendríamos resultados sólidos y duraderos alrededor del año 2020.

    En el análisis precedente queda explícito lo que constituye el camino “lento pero seguro”, sin embargo, un país con muchos recursos que pone orgullosa a la autoridad económica vive hoy un problema serio de desigualdad avalada en una estructura que no viene del azar, sino que ésta construida en forma totalmente intencionada. La sociedad chilena puede ser graficada de manera piramidal al momento de representar a los que tienen más recursos en relación a los quienes tienen menos, del mismo modo las cifras estadísticas mostrarían un promedio de ingresos óptimo pero con una desviación alta. Además, la base de esta pirámide es la que mantiene a su cúspide en el sitial donde se encuentra.

    En medio de este escenario y como un aporte valioso surge la propuesta del Obispo Goic, y en relación a ésta es propicio efectuar algunos comentarios del contenido de la indicación misma y otros respecto a las reacciones provenientes de diferentes personas:

    1.- Algo relevante es que el Obispo acuña un término nuevo, “el sueldo ético”, que obviamente va en equivalencia con lo que sería un “sueldo digno” o “sueldo justo”. Pero lo más importante es que hace mención a una cifra bien definida “$250.000”, tal vez con la rigurosidad que le interesaría a alguien que sí tenga conocimientos de economía, habría que precisar si se trata de un monto líquido o bruto. En la misma dirección y considerando que el monto en cuestión establece un “piso”, no está demás aclarar que lo más probable es que esa cantidad sea relativa a la situación actual de precios y por tanto al costo de vida del hoy, a futuro será necesario al menos aplicarle las correcciones monetarias del caso, ya que a alguna persona se le podría “escapar” una opinión no muy bien pensada y decir que en el país ningún trabajador para el bicentenario va tener un sueldo inferior a los $250.000. En este sentido la relatividad es importante.

    2.- A partir de la propuesta, se han escuchado varias opiniones desde los diferentes sectores que tomadas todas en su conjunto constituyen lo que actualmente se denomina “debate”, aunque conceptualmente siempre he concebido que un debate ésta más cercano a un análisis “frente a frente” de personas que opinan diferente. Pero en fin, tenemos que irnos acostumbrando al nuevo léxico que entre otras cosas permite a las estadísticas decir que en el país ya no hay indigentes y quienes los subrogan son las personas que se encuentran en “situación de calle” (en realidad para un país que tiene un buen crecimiento económico, este calificativo es más elegante). Sin apartarme del tema central, quiero compenetrarme de algunas de las opiniones vertidas y acompañarlas de breves comentarios.

    * Se plantea un ingreso promedio familiar mínimo y que en los hogares donde no se alcance el monto mínimo el Estado debe subvencionar la diferencia. Al respecto el rol del Estado no debe ser ese, éste debe preocuparse de catastrar las actividades que se necesita desarrollar en el país y que sean relevantes para el progreso, esto asociarlo con los conocimientos que deben tener los habitantes y hacer cumplir con la premisa que sí los ciudadanos realizan actividades de importancia para el desarrollo y crecimiento, esas necesariamente deben ser bien remuneradas de tal manera que cada uno pueda ejercer libremente su derecho de elegir en qué gastar sus ingresos. El Estado de manera responsable puede en forma paralela a los privados mantener unidades económicas que no sean “clones de las empresas privadas”, pero que se encuentren insertas en procesos productivos de importancia y que se pueda responsabilizar de un nivel de remuneraciones de niveles “éticos” y sin brechas que impliquen aumentar los estadígrafos de dispersión. No se trata de aniquilar la empresa privada, pero sí los privados están impedidos de montar empresas que garanticen el componente ético de un sueldo dentro de cierto rango, para la sociedad en su conjunto no es sano la existencia de una fuente de trabajo de ese tipo.
    * No creo propicio la propuesta de formar una “Mesa de Diálogo”, ya que la asemejo mucho a una “Comisión” y cualquiera de estas dos instancias sobre todo en temas de esta naturaleza surgen sobre la base de problemas que han perdurado por tanto tiempo y a nadie se le había ocurrido con anterioridad enfrentarlos de manera proactiva. De esta forma una mesa para está temática se asociaría al Obispo Goic, la Comisión Asesora en Educación al movimiento estudiantil, etc. Lo que procede en este caso es producir instancias de encuentro para resolver todos aquellos aspectos que escapan de los períodos legislativos o a la dictación de leyes que pueden ser de trámites muy lentos. En este caso, en forma paralela a la vía lenta como lo es un cambio en la Educación, se debe introducir modificaciones rápidas que se traduzca en medidas que no impliquen una discusión en el Congreso para llevarlas adelantes. Un punto relevante es el aporte de los empresarios en el mejoramiento de los salarios, para ello por separado cada institución (Iglesia, Partido Político o algún líder en particular) debe aglutinar a su entorno empresarial más inmediato y lograr que exterioricen frente al país las acciones de corto y mediano plazo que van a tomar para aportar a la sociedad con su comportamiento ético, ello dentro de un marco de la generación de una conciencia social que no se alcanza por decretos o leyes y puede entrar a operar de inmediato. En este sentido, el efecto más palpable es que la pirámide ya mencionada se vea truncada en su parte superior y tendremos que esperar mucho tiempo para que existan empresarios que entre sus medios de transporte puedan contar con avionetas de su propiedad, pero el beneficio social obtenido sería considerable.
    * Se han dado opiniones que apuntan al tema tributario, a mi juicio si bien es cierto puede ser un canal que aporte a una reestructuración de la economía, es altamente probable que sea de trámite lento y no se encuentre dentro de las medidas que tengan la celeridad debida de las acciones que hoy se necesitan. Creo que la realidad es que Chile es un país que en el hoy tiene recursos y existe claridad absoluta en que estos se encuentran mal distribuidos, luego en el tema tributario se debe mostrar con cifras exactas en términos estadísticos un antes y un después, ello en el sentido de cuál es la distribución antes de la intervención en lo tributario y cuál sería la distribución después. Este tema tiene el riesgo de un alza de precios desmedida y que finalmente aniquile el efecto de buenas intenciones que pueda tener, y además, constituye un distractor cuando en este momento el tema central es con qué cantidad una persona puede vivir en forma digna.
    * No está demás decir que los sectores independientes pero con alguna experiencia política, están presenciando un escenario en el supuesto “debate” en el que aparecen quienes tienen alguna intencionalidad de transformarse en candidatos de algo y con sus opiniones ya entran en la disputa natural de una campaña con la consiguiente obtención de dividendos políticos.
    * Como reflexión final, veo otras lecturas en la propuesta del Obispo y ésta es un temor a que en cualquier momento pueda venir una explosión social generalizada y tornándose incontrolable, esto causado por los siguientes hechos: nadie realiza acciones de fondo para terminar con la desigualdad; el cambio sustancial en la Educación sólo se encuentra en el papel y en este aspecto sería interesante que la Ministra de la cartera pueda expresar una visión más integral respecto al rol que tiene la transformación de la Educación en una modificación en las estructuras sociales y que sería la razón de mayor peso para llevar adelante un cambio de esta naturaleza; los sectores políticos que en la actualidad deciden se encuentran segmentados en dos polos de representación parlamentaria; no existe interés en la participación real de los ciudadanos aún considerando que hay una gran cantidad de jóvenes y no tan jóvenes que no se encuentran inscritos en los registros electorales. Por último, bajo este estado de cosas, los grandes empresarios tienen la estrategia de distribuir sus ganancias en distintas empresas, los ahorros los llevan a diferentes instrumentos (dentro y fuera del país), sin embargo, nuestra nación se centra en un solo modelo económico sin alternativa alguna de cómo reaccionar frente a una crisis o cómo transitar hacia una estructura social justa. En síntesis, en todos los ámbitos de la vida nacional donde hay problemas se nota la carencia de Proyectos bien formulados y de largo alcance, ya que prevalece un criterio inmediatista que tiene como entorno un Programa de Gobierno, pero no existe la visión en lo trascendental del largo plazo. Se suma además, herencias de períodos anteriores y una seguidilla de decisiones mal tomadas y que son de público conocimiento. Las otras lecturas del mensaje del Obispo tienen que ver con dos aspectos en los cuales la Iglesia también a emitido opiniones, uno es el tema del aborto y otro el tema de los derechos humanos. El primero de ellos es representativo de todo católico entre los cuales se cuentan muchos empresarios y tiene como elemento distintivo el pronunciamiento a favor de la vida. El tema de los derechos humanos fue uno de los elementos fundamentales que caracterizaban las denuncias contra la dictadura donde también había una defensa a la vida. Hoy se trata que se razone sobre la condición de vida digna que debe tener el ser humano que trabaja y sobre ello sería interesante que los que sí saben de economía puedan esgrimir cifras, plazos, etc. y no voladeros de luces para el término de las condiciones de desigualdad.

    Por último, hago una invitación a revisar los siguientes artículos en el mismo orden de aparición, ya que son fuentes de análisis extensos de los “insumos” que se deben tener en consideración, siempre y cuando exista voluntad de cambio y las palabras del Obispo pasen de la opinión a la acción. Estimo que la pieza clave de una sociedad justa es la Educación y a partir de ésta se debe formar personas con conciencia social, solidarias, de conocimientos profundos y garantes de decisiones acertadas, que sepan convivir en un país equitativo y si desigualdades.

    Autor: Profesor Luis Osorio Olivares

    REFERENCIAS DE ARTÍCULOS ANTERIORES

    1.- La Propuesta de la Ley de Educación: el paso de la revolución pingüina a la revolución de los jóvenes
    http://www.bloquesocial.cl/node/288

    2.- EDUCACIÓN, POLÍTICA Y GOBIERNO: LA APLICACIÓN DE LA LÓGICA BINARIA
    http://www.bloquesocial.cl/node/234

    3.- EL PROBLEMA DE LA EDUCACIÓN ES MÁS AMPLIO QUE EL MOSTRADO POR EL COMITÉ ASESOR
    http://www.bloquesocial.cl/node/196

    4.- COMENTARIOS SOBRE EL INFORME DE AVANCE

    http://www.bloquesocial.cl/node/197

    5.- ANTECEDENTES PARA ANALIZAR EL INFORME FINAL DEL CONSEJO ASESOR EN MATERIAS DE EDUCACIÓN: VISIÓN A PRIORI

    http://www.bloquesocial.cl/node/249

    6.- PROYECTO DE ESCUELA NACIONAL UNIFICADA, FEBRERO 1973 (TRANSCRIPCIÓN)
    http://www.bloquesocial.cl/node/287

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