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    Conversamos con Luis Mariano Rendón, ecologista que en el salón de honor de la Universidad de Chile llamó la atención del ex presidente increpándolo a viva voz “¿vas a responder por el daño que has causado, del sufrimiento que le has causado a la gente de Santiago, vas a responder por los cisnes del río Cruces?, dejando en shock al hombre del dedo, que ya anda pensando en su estrategia para volver el 2010.


    Como por estos lados tenemos mala memoria, El Ciudadano quiso hacer un escaner a la gestión ambiental de Ricardo Lagos, quien en su calidad dada por el secretario general de la ONU Ban Ki-moon como enviado especial para el Cambio Climático, junto a la ex primera ministra de Noruega Gro Harlem Brundtland y el ex ministro de Exteriores de Corea del Sur Han Seung-soo, no ha pasado inadvertido.

    Si bien, estos últimos poseen una sólida trayectoria en políticas ambientales, el caso de Lagos es extraño. Por lo que más de 40 organizaciones ambientalistas pidieron a Ban Ki-moon que reconsidere al levanta dedo.

    A juicio del abogado y portavoz de Acción Ecológica, una de las organizaciones firmantes de la carta, Luis Mariano Rendón “alguien con la trayectoria de Lagos en materia ambiental es increíble que sea nominado para un cargo cuya dedicación es la defensa del medio ambiente, sobre todo hoy con la amenaza que significa el cambio climático”.


    ¿Entonces cómo ocurre esta nominación?

    – Existe un cuoteo político al interior de Naciones Unidas que exigía instalar en el cargo a alguien funcional a los intereses norteamericanos y de las grandes potencias, de manera de permitirles ir saliendo del paso. Se nota al ver las primeras declaraciones de Lagos en su nuevo cargo. Ha hablado de firmar un nuevo protocolo el 2009 con una aproximación ‘más realista’. Esto indica que está dando por superado el Protocolo de Kyoto que apuntaba a reducir la emisión de gases que aumentan la temperatura del planeta. Esto le permite a Estados Unidos entrar en el tema, país que aún no ha firmado el acuerdo. Pareciera que Lagos tiene en mira un acuerdo menos exigente. ¿Para qué se quiere firmar otro protocolo? ¿Se cumplió el anterior? ¿Está superado el problema? La verdad es que no se ha cumplido, más bien vemos que Lagos apunta en la otra dirección, que es rebajar las medidas que hacen frente al cambio climático.

    ¿Cuál es el rol que Lagos cumpliría en el cargo?

    – Lagos cree que sólo se requiere algunos ajustes o mejoras tecnológicas para superar el cambio climático y no medidas que apunten a reflexionar sobre el cuento del crecimiento económico. No se está planteado el tema con la profundidad que lo hacen otras personas en el mundo, como el caso de Chirac, que sin ser ambientalista ha llamado a una revolución ecológica. Lo que corresponde es hacer un cambio radical en la forma de vida que tenemos y que se aspira. Lagos no entiende esto. Su práctica política fue la de rebajar condiciones ambientales para hacer viables grandes proyectos de inversión.

    ¿No se le están pidiendo peras a un olmo demasiado viejo, ya que Lagos es desarrollista y desde los ’60 ha tenido como horizonte el crecimiento económico?

    – Lagos es hijo de su tiempo, alguien que se formó en los ’50 y ’60 bajo la ideología desarrollista. Quizá hoy le pongan apellido, se sienta más cómodo con conceptos como ‘desarrollo sustentable’ o ‘desarrollo humano’, pero al final es la misma idea del progreso y crecimiento indefinido. Para él, el crecimiento económico es un dogma. Desde los ’70 el ecologismo planteo poner límites al crecimiento, porque es imposible crecer indefinidamente en la producción de riquezas en un planeta que tiene límites; y, de acuerdo a los análisis más serios, los hemos superado hace tiempo. Lagos difícilmente va a salirse de esa ideología.

    Lo confirma la respuesta que dio hace poco cuando se le consultó sobre las críticas a su nombramiento y responde hablando de ‘el problema de los famosos cisnes’.

    – Efectivamente muestra como el inconsciente lo traicionó en aquella ocasión y habló por él, abandonando por unos segundos su máscara. La frase muestra su desafección y fastidio por los temas ambientales. Para Lagos la lucha por el santuario de la naturaleza Rió Cruces fue un dolor de cabeza que hubiese deseado que pasara inadvertido. Alguien que tiene esa sensibilidad difícilmente va a tener difícilmente va a influir positivamente en las negociaciones que habrán, las que son difíciles y con poderosos intereses económicos involucrados.

    Hay una imagen de Lagos en Valdivia levantando el dedo a ciudadanos que protestaban por el desastre ambiental del Rió Cruces.

    – Lagos es autoritario y arrogante. Algunas de sus últimas respuestas frente a la crítica nuestra fue ‘qué saben’. Nosotros venimos trabajando durante décadas estos temas frente a un tipo que ahora es ‘experto’ en temas ambientales y sobre el cambio climático. Se habrá leído un par de artículos ahora último, pero durante su gobierno no hizo nada.

    DEFENDIENDO A LUKSIC

    ¿Cómo evalúas la gestión ambiental durante su gobierno?

    – Tuvo un comportamiento autoritario y vulneró todos los mecanismos de probidad pública, incluso legales, para favorecer negocios particulares. El tema que conozco más es el de la expansión urbana de Santiago: En 1997, durante el gobierno de Frei, quien no era ningún defensor del medio ambiente, junto a técnicos y profesionales del sector público logramos establecer una medida que decía que la ciudad no podía seguir creciendo a costa de tierras agrícolas. Una ciudad más extensa genera más desplazamientos, por lo tanto mayor cantidad de emisiones contaminantes y esa medida se logró en el plan de descontaminación de 1997. Con eso pudimos parar varios proyectos inmobiliarios que se querían hacer en tierras agrícolas. Pues bien, cuando entra Lagos desmantela el este plan y elimina en particular esa medida.

    ¿Algún rol habrá cumplido Jaime Ravinet, Ministro de Vivienda de Lagos?

    – Actuó como operador. Junto a Lagos establecieron mecanismos que permitieron desarrollar proyectos inmobiliarios en tierras agrícolas de extraordinaria calidad en Pudahuel, La Pintana, San Bernardo o Colina. Ahí no sólo se muestra el componente ideológico desarrollista, sino también el tráfico de intereses de financistas de la Concertación, muchos de ellos propietarios de estas tierras agrícolas, quienes con la posibilidad de urbanización de tales terrenos duplicaron su patrimonio. Para Santiago eso fue un retroceso importante y en todas las áreas de interés silvoagropecuario que rodean Santiago. Hoy en Colina, por ejemplo, hay en disputa 820 hectáreas donde incluso el Ministerio de Agricultura ha hecho inversiones sobre los mil millones de pesos.

    El caso más conocido es la contaminación del río Cruces por la planta de Celco. ¿Qué responsabilidad le cupo a Lagos?

    – Nunca se debió autorizar la planta de celulosa en el río Cruces. En ningún lugar del mundo se permite verter desechos organoclorados de una planta de celulosa en un santuario de la naturaleza. Una de dos, o tienes planta o santuario, porque ambos no pueden convivir. Estamos hablando de desechos particularmente tóxicos como el cloro, que tiene un poder biocida tremendo, sustancia que arroja la planta junto a otros compuestos tóxicos. Tampoco hubo fiscalización y cuando empieza a salir esto a la luz nos enteramos que la planta tenía emisarios clandestinos. Imagínate esto: La planta de celulosa más cara de Chile con una inversión de 1300 millones de dólares, de propiedad de uno de los grupos económicos más importantes de Chile tiene emisarios clandestinos. Es picante y el gobierno de Lagos nunca fiscalizó eso y la planta se cerró por la protesta ciudadana antes que por la fiscalización que debían realizar los agentes estatales.

    Cuando estalló el escándalo Lagos se dio el tiempo de recibir un sábado en la Moneda a Anacleto Angelini, dueño de la planta.

    – ¿Qué habrán hablado? Nadie sabe, pero por algo los empresarios dijeron al final de su gobierno que amaban a Lagos, si siempre defendió los intereses de los grupos económicos. El caso de la defensa de Luksic, en donde se usó toda la influencia del Estado para lograr la impunidad de Luksic en Perú, perseguido por los tribunales peruanos por haber participado en actos de corrupción junto a Valdimiro Montecinos y la construcción de una planta de fideos en los pantanos de Villa, un santuario de la naturaleza.

    También vimos a Lagos inaugurando autopistas que destruyeron barrios completos en Santiago.

    – Lagos va a pasar tristemente a la historia como alguien que plagó la ciudad de autopistas. Hay que considerar que alrededor de un tercio de los gases emitidos de efecto invernadero se explican por el uso de automóviles. Las autopistas terminan segregando la ciudad. Y cuando tuvo que hacer algo positivo, como la mejora del transporte público de la capital, hizo la tremenda chambonada que hoy vemos en las calles con el Transantiago. En todas estas cosas no hay equivocaciones. Acá derechamente se vulneraron valores éticos de gestión pública. Lo demuestra también el nombramiento de su primer subsecretario de Pesca, Daniel Albarrán. ¡Si el tipo era el presidente de los empresarios pesqueros y estuvo a cargo de fiscalizar la conservación y gestión de los recursos marinos! Fue presidente de Salmón Chile y presidente de los empresarios por Lagos. Fue puesto allí como parte del botín electoral. Eso fue poner al gato a cargo de la pescadería. La presión que hicimos junto a los pescadores artesanales logró a través de la Contraloría que el tipo saliera del cargo.

    Pero Lagos en su campaña tuvo el apoyo de importantes sectores ambientalistas.

    – A Adriana Hoffman se la utilizó por su trayectoria basta y reconocida en el ambientalismo y fue para ponerle un maquillaje verde al gobierno de Lagos. Llegó un momento en que Adriana no pudo seguir conectando las cosas que se hacían y cuando se puso firme en el tema de la expansión de Santiago, se le pidió la renuncia. Ravinet y Alvaro García, ministro de Economía, pasaron por encima de ella.

    POLÍTICA DE CONSENSOS

    La declaración de los ecologistas no es un mero saludo a la bandera ¿A qué aspiran?

    – Estamos alertando a las organizaciones ambientales de todo el mundo acerca de quien es precisamente Lagos y queremos generar una correlación de fuerzas que lo obliguen a salir de ese cargo porque Lagos no nos da confianza alguna. Ya tenemos el apoyo de organizaciones de otros países. Si no logramos eso lo vamos a marcar permanentemente y monitorear su gestión.

    Quizá Lagos al proponer el nuevo protocolo en circunstancias que el de Kioto aún no se ratifica por algunos países, está siguiendo un camino trazado por la diplomacia chilena de proponer vías intermedias de resolución de conflictos que después nadie sigue. Así ocurrió con la propuesta de ampliar el tiempo a los fiscalizadores de la ONU cuando Chile integraba el Consejo de Seguridad del organismo y se anunciaba la invasión de Irak. El problema es que ni Estados Unidos, ni Rusia y menos Irak la aceptaron. En Chile se vende muy bien eso, pese a los fracasos.

    – Lagos tiene ese interés de jugar en las grandes ligas, aunque sus propuestas son meramente formales. Claro que en este caso creemos que es un intento de bajada de las exigencias del Protocolo de Kioto.

    Muy a tono con la gestión de la Concertación que, pese a que es muy progresista en sus programas de gobierno, nunca se ha enemistado con el poder económico apostando por un consenso de estos en políticas públicas.

    – No hay que olvidar que Lagos le debe su vida política al consenso. Como la memoria es muy frágil hay que recordar que en su tercer año de gobierno había una situación de corrupción que lo involucraba, que perfectamente lo hubiese obligado a renunciar. Si hoy se están condenando a sus asesores más cercanos, como Carlos Cruz o Matías de la Fuente. Lagos se salvó por que la UDI, a instancias de la Sofofa, le tiraron un salvavidas. Esa es la escuela que va a llevar a las Naciones Unidas.

    Mauricio Becerra

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