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    Un actor social relegado a programas de baile llegó para quedarse el año pasado: la generación de los secundarios, que obligó a muchos a saber lo que es la Loce (Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza), considerar con seriedad la opinión de los hermanos menores y saber que la generación nacida en democracia hace muchas más cosas que bailar en las pantallas de la transición. Si bien, muchos dirigentes son hoy universitarios, muchos de los rostros de la revolución pingüina volverán por lo que pelearon el año pasado. Uno de ellos es Maximiliano Mellado, hoy en 4ª Medio del Liceo Barros Borgoño y presidente de su centro de alumnos.



    ¿Cuál es el ánimo de los secundarios por estos días?

    – Tenemos hartas expectativas con los cambios que debieran ocurrir en educación. Si bien aún pesan las represalias del año pasado, las ganas de continuar lo empezado son muchas y la experiencia mayor. Los estudiantes esperamos leer las propuestas, ver los proyectos de ley antes que se envíen al parlamento, para así poder opinar.

    ¿A qué represalias te refieres?

    – Hubo expulsión de alumnos de algunos colegios, muchos estudiantes que repitieron extrañamente o cancelaciones de matrícula sin motivo.

    ¿En qué colegios pasó?

    – En los liceo Lastarria, Nº 1 o el Barros Borgoño.

    ¿Qué hay que cambiar de la Loce?

    – La Loce es la base de todo el fracaso de la educación pública por diversas razones. De partida, el Ministerio de Educación tiene 0 ingerencia sobre los colegios y la gestión municipal de la educación ha fracasado y los recursos destinados a ello muchas veces no termina en mejoras en la educación que se entrega en los colegios, ya sean públicos o subvencionados. A esto hay que añadir la reforma que los profesores piden, los planes de estudio, la prueba Simce o los reglamentos de los colegios.

    Todo esto tiene como eje la discusión sobre la educación pública versus la privada.

    – Nosotros planteamos que la educación debiera ser pública. El gobierno debiera preocuparse de hacer una educación nueva, como lo han hecho muchos países como India o en Europa, en donde luego de un debate a fondo acerca del tipo de sociedad que se quería, se hizo un corte estructural profundo. La educación pública es lo que hará fructificar el país. El lucro que permite la Loce en la educación no es lo más óptimo, eso del que tiene pueda estudiar y el que no se quede ahí, es un hecho fracasado.

    En los discursos del gobierno hay una retórica parecida…

    – Es problemático porque cada día el gobierno privatiza todo. El caso de estos días con el transporte público, que no se escapa a eso. Pero son frases clichés, medias huecas, las que no me las compro de ninguna forma. Creo que la lucha de los estudiantes debe continuar para que se haga una gran reforma teniendo como base la educación pública.

    ¿Alguna demanda puntual y que aún no tiene respuesta?

    – Sí, hay varias. Por ejemplo: No creo que sea problemático subir la subvención a 50 mil pesos por alumno o que los cursos no tengan más de 30 alumnos. Sería un buen comienzo para arreglar la educación, pero no hay iniciativa. Y eso es lo que reclamamos desde el año pasado.

    PONIENDO NOTA

    ¿Cómo evaluarías la gestión de Yasna Provoste?

    – Optima. Ella, a diferencia de Martín Zilic, tiene respuesta a todo. Su manejo político es importante. Siempre tiene respuestas. Es una buena interlocutora, aunque discrepo en muchas cosas. Por lo menos, ha cumplido con los compromisos.

    ¿Y la actitud de la presidenta Bachelet?

    – Pésima. Bachelet no se ha portado nada de bien. A la presidenta se le olvidó que gracias a nosotros surgió el consejo asesor o que los estudiantes instalamos el tema en la agenda y están surgiendo esta reforma. Me da pena que haya habido eventos importantes en este proceso y que se haya invitado hasta al perro de la casa del ministro, pero jamás a los estudiantes secundarios.

    En el consejo asesor también participaron muchos tecnócratas con el rótulo de expertos ¿Cómo fue compartir mesa con ellos?

    – Son grandes expertos en la educación, pero muchos de ellos son los creadores del lucro que tenemos hoy día. El tema de la jornada escolar completa nación en el gobierno de Eduardo Frei, en donde participó José Joaquín Brunner y hoy lo vemos en una de las más grandes universidades privadas. En el consejo asesor muchas veces no se pudo hacer cosas porque nos doblaban en votación.

    ¿Cómo ha sido la respuesta de la ciudadanía a los secundarios?

    – Lo que hicimos cambió mucho la percepción de la gente hacia los estudiantes. Creo que la generación de los jóvenes que no estaban ni ahí ya quedó atrás y al joven que le preguntes tiene opinión, tiene cosas que decir. Los estudiantes ahora somos incluidos cuando se trata de resolver problemas sociales. Somos un actor social importante y nuestra labor fue aprobada por gran parte de la ciudadanía.

    ¿Y la relación con la generación que lucho por reestablecer la democracia?

    – Hay muchos de los que están hoy en el gobierno fueron grandes actores secundarios en los años ’70 u ’80, pero que cuando pasan los años el poder los ha corrompido en esta suerte de dinero, mezclado con poder. Y eso es realmente un problema. Súmale a eso el que una cantidad mayor de gente tiene miedo, resquemor o le faltan ganas para actuar. Los jóvenes igual no arriesgamos mucho, por lo que tenemos más facilidad para movernos. Pero igual se nota que nosotros somos hijos de la democracia y no tenemos el trauma de dictadura. Nuestra generación tiene opinión, por lo que tiene más capacidad de discusión, de debate. Pero es un proceso largo. Si los jóvenes votaran hoy el esquema político cambiaría mucho.

    ARRIBA DE LA MICRO

    El otro día iba en una micro en Santiago y escuché que alguien decía que “los estudiantes van a venir a cambiar el Transantiago” ¿Qué te parece tal comentario?

    – Es complicado porque la gente tiene puestos los ojos en nosotros, se preocupa de ver qué somos capaces de hacer. A veces te pillan en la calle y te piden ayuda para distintas cosas y tu no cachai. Es complicado, porque si algo falla, muchos piensan que somos el único actor social que tenemos la fuerza para mover la masa y cambiar las cosas realmente.

    Como el plan de transporte implementado en la capital que invita a activarse…

    – Quiero ver como actúan las autoridades, porque el metro está colapsado, muchos estudiantes salen a las 10 de la noche del colegio o quienes hagan preuniversitario no tendrán micros porque después de las 9 y media, y sobre todo en la periferia, ya no circulan. Ojalá que esto se solucione. Si suben la tarifa a $500, como se comenta, va a haber un caos social tremendo. Si el gobierno no pone atajo a esto va a quedar la grande.

    ¿Y los secundarios estarán ahí?

    – Tenemos que hacer análisis horizontales estos días y si la gente nos pide que salgamos a la calle a defender el transporte público o la calidad de vida de la gente, que den por asegurado que vamos a estar ahí.

    Mauricio Becerra

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