• EC | Edición Mundo
  • El Ciudadano | Edición Chile
  • El Ciudadano | Edición Venezuela
  • Una sociedad plural y democrática necesita diferentes miradas del mundo. Desde El Ciudadano diaria y oportunamente, nuestras letras están en favor de construir una mejor sociedad y un mundo más justo.
    Que exista periodismo independiente también depende de ti.

    Pedro Aznar empezó en los ‘70 en Madre Atómica, luego en 1978 formó la selecta banda Serú Girán, con Charly García, David Lebón y Oscar Moro. Esta agrupación fue considerada por el público y gran parte de la crítica como un verdadero hito en la historia musical argentina, que dejó un legado de 10 discos, récords de público y una influencia que trascendió generaciones. Más tarde, Aznar viajó a los Estados Unidos para sumarse a las filas del Pat Metheny Group. Se integró como multiinstrumentista y vocalista. Esta formación del aclamado grupo, realizó varias giras mundiales y ganó tres premios Grammy por los discos “First Circle” (1984), “Letter from Home” (1989) y “The Road to You” (1993).


    pedro aznar
    Desde 1993 dirige su propio grupo, con el que explora las raíces de la música popular de Argentina y Latinoamérica, imprimiéndole un personal y singular sello, aportado, en igual medida, por su amplia experiencia y trayectoria en otros estilos como el rock y el jazz, su constante apertura a las nuevas tendencias y su investigación de las antiguas tradiciones. Cuenta con 80 discos con otros artistas y 11 como solista, entre ellos: “Pedro Aznar” (1982); “Contemplación” (1985); “Fotos de Tokyo” (1986); “David y Goliath” (1995); “Cuerpo y alma” (1998); “Caja de música” (2000); “Huellas en la luz” (2001); “Parte de volar” (2002); “En Vivo” (2002). Su última creación es “Aznar canta Brasil”, un disco doble, registrado en vivo, que repasa, casi íntegramente en castellano, obras de Buarque, Veloso, Lenine, Cazuza, Jobim, Vinicius, Milton, Gismonti y Seu Jorge, entre otros. Aznar llegó el sábado 22 de julio a Valdivia a presentar esta última placa y recibió a El Ciudadano en su camarín, en exclusiva, minutos después de realizar su primer concierto en Valdivia, con el Aula Magna atiborrada de fans.

    -¿Cómo encontraste al público valdiviano?
    – Muy cálido. Conocían hartas canciones mías.

    -¿Cómo se gesta “Aznar canta Brasil”?
    -Es un disco que surgió a partir de una invitación del teatro ND Ateneo y decidí hacer un disco temático dedicado a Brasil, porque hacía varios años que tenía la idea.
    Hace mucho tiempo que hago canciones al castellano de música de Brasil, pues su música la admiro y me gusta muchísimo. Cuando vino esta invitación de hacer un espectáculo especial -pues ellos habían planteado hacer un ciclo que se llamaba “Íntimos”, en el cual todos los artistas participantes harían un espectáculo que tuviera alguna particularidad o rareza-, ahí pensé que era una linda oportunidad para llevar a cabo este trabajo, juntar todas estas canciones versionadas y hacer un disco temático.

    -¿Tienes planeado hacer un disco temático de Chile?

    -Tal vez, ¿por qué no?. Es una buena idea. Te robo la idea (risas).

    -Este disco, ¿marca un nuevo rumbo para ti?
    -No, yo creo que continúa la línea que de alguna manera estableció aquel disco “Cuerpo y alma”. El rumbo para mí es hacer una música profundamente enraizada en la canción latinoamericana y sobre todo en la sudamericana, con una mirada abierta. Creo que “Aznar canta Brasil” es un ejemplo más de eso y en este caso sólo está trabajado sobre canciones de autores brasileños, pero el concepto parte del mismo lugar, el mismo que uso para versionar, por ejemplo, una canción de Atahualpa Yupanqui. El entorno conceptual es el mismo.

    -¿Cuál es el secreto de tu vigencia?

    -Ah, no sé (risas). Habría que preguntarle al público. Lo que trato de hacer es música que me entusiasme. Y creo que cuando uno está en ese camino, lo que más puede suceder es que la gente también se entusiasme con eso que está pasando. No siempre es así, no es automático. Por eso hay ciertos factores que no manejo. La carrera de un artista es siempre una relación, es una ida y vuelta: el artista propone una cosa y luego está en el público que te responda o no. Lo que hay desde mí, es una total honestidad en cuanto a que hago la música que verdaderamente me entusiasma y me da ganas de hacer.

    -Hace muy poco murió Oscar Moro, hoy le dedicaste un tema ¿Cómo fue tu relación con él?
    -Como son las relaciones entre músicos. No son de una amistad cercana, en cuanto a como verse todos los días o salir a comer, como uno hace con los amigos que no son de la profesión. Tal vez porque cuando uno toca con alguien, pasa mucho rato con esa persona. Estás forzado a una tremenda proximidad que es casi como de familia. Se establecen relaciones muy entrañables.
    Con Oscar Moro, nos veíamos no con mucha frecuencia, pero las veces que sí, era placentero. En el último tiempo no tanto, pues estaba mal de salud y atravesaba una situación personal bastante dificultosa. Siempre nos tuvimos muchísimo cariño y fuimos muy buenos colegas.

    -Durante el recital tocaste un tema (Tuve tu amor) del disco que hiciste con Charly García, el Tango 4, ¿Qué es lo más lindo de ese disco?
    -Lo más lindo fue componer juntos, eso fue una experiencia preciosa. Para mí fue muy reveladora. Imagino que para él fue muy especial. Porque cuando hicimos el Tango 4, hacía 13 años que tocábamos juntos. Cuando llegó el momento de hacer ese disco nos vimos el uno al otro en la forma íntima de escribir las canciones. En la misma habitación, agarrar instrumentos y ponernos a escribir cosas, ayudarnos el uno al otro a redondear las canciones y todo eso. No es fácil escribir junto con alguien, no es una cosa que ocurra a menudo, ni que ocurra con fluidez. Es complicado encastrar las maneras que tiene cada uno de escribir, que son siempre muy personales. Esa vez fue muy placentero, muy fluido, nos divertimos mucho. La mayor virtud de ese disco es una tremenda frescura, ya que así fue creado. Después de una larga noche de improvisaciones, volvimos sobre la cinta y empezamos como a pulir esos gérmenes de canciones que habían salido y las semillas fueron muy espontáneas.

    -¿Cuál es tu referente de Chile?

    – Chile es un país cuyos artistas admiro y respeto mucho y que ha influido mucho en mi formación. Pablo Neruda está dentro de mis poetas favoritos, es el que me acompaña desde más tiempo, pues lo leo desde la adolescencia. Ha sido un poeta que ha tenido mucho peso en mi manera de escribir. Me siento felizmente en deuda con él.

    En Argentina hay problemas con las papeleras, acá se les llama celulosas. ¿Crees que hay solución?
    -Una de las propuestas interesantes es la que plantea Greenpeace: pasar a tecnologías nuevas, no contaminantes, en la industria del papel en nuestros países. Si no, corremos el riesgo de que empresas extrajeras vengan a utilizar tecnologías anticuadas que les resultan más económicas y que tienen un gravísimo impacto ambiental.

    -¿Qué hace Pedro Aznar a favor de las causas ambientalistas?

    -Una manera, es colaborar directamente con las organizaciones ambientalistas. En mi caso es así, pues soy socio de Greenpeace. Y además están los mensajes que van en las canciones. No creo mucho en la canción directamente panfletaria, me parece que se pierde algo en el camino. Pero sí creo que está muy bien que los compositores reflejen sus preocupaciones en lo que escriben y entre las mías está el tema ambiental.

    Mauricio San Cristóbal

    Suscríbete a nuestros boletines informativos y recibe diariamente la información más importante publicada en elciudadano.com

    * indicates required

    A qué ediciones te quieres suscribir?


    •  
    •  
    •  
    Loading...