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    La gran filósofa del pro-común, Elinor Ostrom, ha muerto el 12 de junio del 2012. Ella fue una intelectual brillante, una erudita creativa; una teórica de fina precisión y de gran poder intelectual; una inventora de grandes estudios empíricos; y una colaboradora energética y pendiente a las redes de trabajo. Ostrom plantéo un reto intelectual formidable en los campos de la economía y ciencias sociales -sobre todo para los defensores de la regulación central, privatización, y relacionados.

    Elinor Ostrom fue una profesores distinguida de la Universidad de Indiana. Ella fue a la vez profesora de la Facultad de Artes y Ciencias en la Cátedra Arthur F. Bentley de Ciencias Políticas, y profesora en la Escuela de Asuntos Públicos y Ambientales. Ostrom fue director senior de investigación en el Taller Vincent y Elinor Ostrom en Teoría Política y Análisis Político. Ella recibió el Premio Nobel de Economía en 2009 “por su análisis de gobernanza económica, especialmente del pro-común ”. Su discurso de premiación, titulado Más allá de los Mercados y Estados: Gobierno policéntrico de Sistemas Económicos Complejos, donde encapsula los elementros de su marco de trabajo conceptual. El trabajo teórico y empírico de Elinor Ostrom en torno al pro-común es de gran importancia y significancia en los campos de economìa, administración de recursos naturales, leyes, y ciencias sociales. En efecto, su investigación tiene una importancia para la educación, acesos abiertos, propiedad intelectual, y comunicación académica.

    GOBERNANDO LOS COMUNES

    En su trabajo clásico de 1990, El Gobierno de los Comunes: La evolución de las Instituciones para la Acción Colectiva. Elinor Ostrom comienza con la reflexión: “Apenas pasa una semana sin que se sepa alguna noticia tratando temas sobre la destrucción de los recursos naturales.” Ella señala: “El problema de decidir cuál es la mejor forma de gobernar los recursos naturales utilizados por muchos individuos en común no es algo que se discuta mucho tanto en la academia como en el mundo de la política”.

    Ostrom proporciona una crìtica a tres modelos influyentes de análisis económico -el de Garret Hardin, llamado “tragedia de los comunes”, el “dilema del prisionero”, y la teoría de Mancur Olson llamada “lógica de la acción colectiva”. Ella observa que estos tres modelos son interesántes y poderosos porque ellos capturan algunos aspectos del problema del polizón. Los modelos predicen que los usuarios de recursos comunes no cooperan para el beneficio colectivo.

    No obstante, Ostrom argumenta: “Lo que hace a estos modelos muy peligrosos- cuando ellos son usados metafóricamente como fundamentación de una política- es que las limitaciones que se asumen son fijas al propósito de analisis son tomadas confiando en que son configuraciones fijas, a menos que autoridades externas las cambien”.

    Ostrom identifica principios de diseño centrales que subyacen a largo plazo bajo las instituciones robustas construidas en torno al acceso de un recurso común. Estos principios tienen límites claramente definidos: congruencia entre reglas y necesidades locales y condiciones; elecciones colectivas de los arreglos; monitoreo; sanciones graduadas; mecanismos de resolución de conflictos; mínimo reconocimiento de derechos para organizarse; y empresas anidadas.

    Ostrom concluye: “Nosotros, en las ciencias sociales, enfrentamos un desafío en cómo dirigimos el análisis de los problemas de recursos comunes en cómo las comunidades de personas lo hacen para luchar en pos de evitar estos problemas día a día. ”

    Verde desde sus fundamentos: el medio ambiente, desarrollo sostenible y cambio climático

    Ostrom mostró un vivo interés en aplicar sus teorías a los debates internacionales sobre medio ambiente, desarrollo sostenible y cambio climático.

    Ostrom ha sido muy crítica frente a la instransigencia de los Estados Unidos frente a los temas de cambio climático. Ella lamentaba: “Si solo un país en el mundo trata de resolver el cambio climático -incluso uno de los más ricos del mundo- esto sería un esfuerzo insuficiente.” Ostrom ha apoyado un enfoque de análisis de múltiples capas para el tema de cambio climático: “La ventaja de un enfoque policéntrico es que permite fortalecer los esfuerzos en distintos niveles, tanto como el desarrollo de métodos para evaluar costos y beneficios de estrategias particulares adoptadas en un tipo de ecosistemas y comparar estos resultados con los resultados obtenidos en otros ecosistemas.”

    No todos están convencido por este acercamiento. Stephen Gardiner, por ejemplo, en Una Tormenta Moral Perfecta, expresa reservas al modo de si un enfoque desde el pro-común podría enfrentar adecuadamente los cambios climáticos, especialmente dado por su complejidad técnica, fisuras políticas, y naturaleza global del tema.

    El día 12 de junio del 2012, Elinor Ostrom escribió una última columna de opinión para la Cumbre de Rio +20, títulada, “Verde desde los fundamentos”  Ha habido mucho debate sobre el el borrador del texto para el acuerdo -con muchos países preguntando por supresiones, advertencias y reservas. Ha habido particular constroversia sobre el principio de de responsabilidad común pero diferenciada; la economía verde y trabajos verdes; propiedad intelectual y transferencia tecnológica; y finanzas.

    Ostrom reconocía que “la inacción en Rio podría ser desastroza, pero un solo acuerdo internacional podría ser un grave error”. Ella argumenta, pensando: “Nosotros no podemos depender de políticas globales singulares que resuelvan el problema de la administración de los recursos comunes: océanos, atmósfera, bosques, vías fluviales y la rica diversidad de vida que se combina para crear las condiciones adecuadas de vida, incluyendo a siete billones de humanos, para prosperar.”

    Ostrom defiende una aproximación multi-capas y evolucionaria para el desarrollo de políticas y mantiene que “la fijación de metas puede superar la inercia, pero todos deben ser parte del establecimiento de estas: países, estados, ciudades, organizaciones, compañías, y las personas de todos los lugares”.

    Ostrom argumenta: ”Lo que necesitamos son arreglos universales para el desarrollo sostenible en áreas tales como energía, seguridad alimentaria, sanidad, planifiación urbana, y erradicación de la pobreza, mientras reducimos la inequidad dentro de los límites del planeta.” Ella señala: ”Sin acción, nos arriesgamos a catastróficas y, tal vez, cambios irreversibles para nuestro sistema de soporte vital.”

    Las últimas palabras de Ostrom en su última columna de opinión fueron: “Nuestro objetivo primordial debe ser tomar responsabilidad planetaria de estos riesgos, en lugar de poner en peligro el bienestar de las generaciones futuras.”

    Es un recordatorio oportuno -a como Hillary Clinton y la delegación de Estados Unidos encabezan la cumbre de Rio de Janeiro.

    EL CONOCIMIENTO COMO PATRIMONIO COMÚN

    El taller de Teoría Política y Análisis Político en la Universiadd de Indiana -fundado por Elinor y su esposo Vincent Ostrom- fue un gran catalizador para la colaboración y el trabajo interdisciplinario en el pro-común. David Bollier alaba su calidez académica y colegialidad, y su alcance comunitario: “Ostrom construyó una red global de colegas y una vasta literatura que explora cómo las personas pueden en realidad cooperar y administrar sus recursos.”

    En el 2004, Charlotte Hess y Elinor Ostrom  organizaron un seminario titulado “Taller de Comunicación Académica en torno al Pro-Común”. De este seminario inicial, Hess y Ostrom concluyeron que el conocimiento  como patrimonio común  no debiera ser restringido meramente a la comunicación académica: “Esto llega a ser más y más aparente que cualquier estudio de uso por los usuarios, diseñadores, contribuyentes, y distribuidores de sus recursos comunes no deben ser cercados en torno a una torre de marfil.”

    Con Charlotte Hess, Elinor Ostrom editó en el 2007 el influyente Entendiendo el Conocimiento como un Bien Común: De la Teoría a la Práctica. Hess y Ostrom observaron que existe “un número creciente de investigaciones en torno al concepto del “bien común” ayudando a conceptualizar nuevos dilemas que ellas venían observando con el crecimiento de la información distribuida y digital”. El par señaló que “Los Bienes Comunes han llegado a ser una palabra de moda para la información digital, que ha llegado a ser cerrada, convertida en mercancía y patentada.”

    El trabajo práctico y teórico de Elinos Ostrom continúa siendo de gran influencia en leyes de propiedad intelectual, bibliotecas digitales, publicaciones open access, y proyectos de pro-común, tales como Creative Commons, Science Commons, VerdesxElCambio e incluso en las patentes Eco-Commons.

    Su filosofía del Conocimiento como patrimonio común continúa vigente, tanto en académicos, investigadores y universidades se levantan contra las barreras y estructuras de publicaciones comerciales de trabajos académicos.

    El legado de Elinos Ostrom a la educación  es que el conocimiento deja de ser un recinto amurallado por las publicaciones comerciales y pasa a ser reemplazado por el Open Access y bibliotecas digitales.


    Traductor: David Pineda | Pineiden | www.cluch.cl

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