• EC | Edición Mundo
  • El Ciudadano | Edición Chile
  • El Ciudadano | Edición Venezuela
  • Una sociedad plural y democrática necesita diferentes miradas del mundo. Desde El Ciudadano diaria y oportunamente, nuestras letras están en favor de construir una mejor sociedad y un mundo más justo.
    Que exista periodismo independiente también depende de ti.

    Un amigo me ha enviado un artículo que escribió el Sr. Fernando Villegas el domingo 19 de diciembre en La Tercera, sobre los trabajadores de Codelco. Mi amigo me envió el artículo en razón que sabe que yo no compro La Tercera, y en general muy rara vez compro un diario, y menos aún lo compraría para leer a Villegas, porque conozco sus comentarios en Tolerancia Cero, que no incitan a leer lo que el pueda escribir en medios escritos.

    En efecto, a pesar de ser sociólogo, es decir un intelectual, raramente sus comentarios en Tolerancia Cero tienen la preparación que ameritan los temas que se tratan, y al no preparar los temas, recurre a lo único que lo ha distinguido en ese programa, sus vociferaciones que parecen salidas de sus tripas pero no de la reflexión y el estudio, como correspondería a un intelectual como el mismo se define. El parece creer, que para ser considerado intelectual, bastaría con despotricar contra el futbol y los fulbolistas, como el lo hace, o despotricar contra los jóvenes, los estudiantes y trabajadores, como en esta ocasión lo ha hecho contra los trabajadores de Codelco.

    En su artículo de La Tercera titulado “La República de los Trabajadores de Codelco”, el intelectual Villegas transpira su desprecio contra estos trabajadores simplemente porque se atreven y tienen la fuerza de exigir lo que les corresponde. No se sabe si lo que más le molesta al Sr. Villegas es que estos trabajadores tengan organización sindical y fuerza, o que tengan un salario que les permita vivir decentemente de su trabajo. Le molesta que estos obreros puedan tener regalías, buenos hospitales (lo que tampoco es cierto en el caso de los trabajadores de Chuquicamata), y también les reprocha querer tener automóviles nuevos y de buena calidad. ¿Dónde se ha visto obreros en autos nuevos? Cuando una cacharra ya sería mucho. Además deberían someterse, ser borregos y aceptar lo que le digan los apitutados que dirigen la empresa. Y es evidente que el señor Villegas se siente más identificado con los apitutados, porque solo gracias a los “pitutos” se puede entender que a él aún lo mantengan en Tolerancia Cero, porque no es factible que ello sea “gracias a SU trabajo”.

    Sin embargo, es él que dice que lo que ganan los trabajadores de Codelco, no es gracias a SU trabajo, sino a la presión de sus organizaciones sindicales. Si no es gracias al trabajo de sus trabajadores, entonces de donde sale el millón y medio de toneladas de cobre que produce Codelco. Nos informa el Sr. Villegas, que lo que ganan estos trabajadores se debe al alto precio del cobre, es decir, se debería a los chinos. Al decir que el alto precio del cobre se debe a los chinos deja ver además que ignora completamente este tema, como ignora todo el resto de lo que sostiene ligeramente sobre los trabajadores de Codelco y de la minería en general, pero ese desconocimiento del tema no lo asusta al Sr. Villegas, eso lo reemplaza con vociferaciones tripales.

    Falso, dice el Sr. Villegas, que las condiciones de la minería sean duras, o que lo sean más que otras actividades. El sostiene que en la minería existen menos accidentes que en la construcción, pero finge o quiere ignorar que si hay más accidentes en la construcción que en la minería, es porque esos empresarios “privados” de la construcción no aplican las medidas preventivas que corresponde, porque la paralización de un edificio a causa de un accidente, desde el punto de vista económico o financiero si Ud. lo prefiere Sr. Villegas, no es lo mismo que paralizar un yacimiento como Chuquicamata o El Teniente si ocurre un accidente. Si en los grandes yacimientos de Codelco, hay menos accidentes que en las empresas privadas de la construcción, es porque existen medidas de prevención de riesgo muy elevadas en la minería, porque el “costo” de paralizar un yacimiento minero aunque sea una hora, a causa de un accidente, no tiene relación alguna con el costo que significa paralizar por una hora la construcción de un edificio.

    Pero que la tasa de accidentabilidad sea inferior en la minería que la construcción, eso no significa que la construcción mate más trabajadores que en la minería, porque en esta última actividad se debe considerar las enfermedades profesionales típicas de los mineros, como la silicosis y las enfermedades de altura, que acortan enormemente la vida de los mineros, y ello significa Sr. Villegas que son pocos los mineros que llegan a los 65 años y se pueden jubilar. Para poder alcanzar y sobrepasar esa edad, disfrutar algunos años de su familia, jugar con sus nietos, pasado los 50 años muchos de estos trabajadores jubilan por enfermedades profesionales, o voluntariamente dejan el trabajo en las minas y renuncian a estos “millonarios” sueldos. A cambio de poder disfrutar de su familia y simplemente de la vida, estos trabajadores deben renunciar a los “fabulosos” salarios de la minería, pero a esa edad y en las condiciones que salen ya no podrán tener otros trabajos asalariados y deben contentarse de vivir de una modesta jubilación y de lo que consiguieron ahorrar mientras fueron mineros “millonarios”. O Ud. cree Sr. Villegas que los mineros de Codelco no tienen derecho a vivir hasta los 80 años, simplemente porque cada ciertos años se les pagó un millonario bono.

    Por eso Sr. Villegas, cuando Ud. dice que el bono y el aumento de salarios de los trabajadores de Codelco se hace a costa de menos hospitales, postas, escuelas y caminos para el resto de los chilenos, no solo refleja ignorancia sobre el tema, sino que además es un argumento tan absurdo e irreflexivo que no vale la pena comentarlo.

    Por Julián Alcayaga O.

    Economista
    Defensa y Recuperación del Cobre

    Loading...
    Loading...