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    Un grupo de niñas y adolescentes mayas de Guatemala, quienes se han convertido en voceras de la organización Plan Internacional, expresó su preocupación por la falta de apoyo para evitar las uniones forzadas y los embarazos en sus comunidades.

    Una de las voceras, Jackeline Yoselin Mo, originaria del municipio de San Pedro Carchá, en el departamento norteño de Alta Verapaz, denunció que el problema en su comunidad es “muy grave”.

    Comentó que no existe educación integral sobre sexualidad y mucho menos apoyo de sus padres y sus familiares para evitar los matrimonios o las uniones por la fuerza, y, por ende, los embarazos.

    Detalló que en el municipio se registraron 17.000 embarazos en menores de edad el último año, lo cual “es preocupante” y por ello se tiene “que actuar”.

    Según un estudio realizado por Plan Internacional en esa región q’eqchí’ la creencia es que los niños deben trabajar en el campo y las niñas hacen los oficios domésticos.

    Explica que la idea de las menores de 10 a 14 años es que el enamoramiento es cuestión de “urgencia” por falta de educación y factores económicos, como es el caso de Fredy y Sofía.

    “Ambos están muy enamorados y quieren unirse. Están muy ansiosos de poder casarse. Estos personajes se aman mucho, y quieren tomar una decisión correcta. Se enamoran muy rápido, se toman decisiones incorrectas y se casan a edad temprana“, señala el estudio.

    Los matrimonios entre una menor y un adulto en comunidades indígenas de Guatemala son realidades comunes, muchas veces porque las adolescentes resultan embarazadas a través del engaño.

    De acuerdo con Plan Internacional, los padres no dejan estudiar a sus hijas porque así fueron educados.

    Sin embargo, con la finalidad de hacer conciencia en las comunidades, esta organización ha formado a las denominadas “voceras” para que sean quienes lleven la voz a sus poblados y que las menores se hagan escuchar, tanto por sus padres como por las autoridades.

    “Nosotros buscamos becas para estudiar”, comentó Leticia Ana Florselda, del área del Polochic, en el norte de Guatemala, al expresar su “preocupación” por las uniones tempranas de niñas de 14 años con adultos.

    Aseguró que lo que más da tristeza es ver a niñas cargando en sus hombros a un niño en lugar de llevar libros y cuadernos para estudiar. Explicó que ella conoció un caso de una adolescente de 14 años que se unió con un hombre de 28 por falta de educación y recursos económicos.

    Según Plan Internacional, el rol de las “voceras” es ser la voz de las demás niñas y jóvenes para promover la igualdad de derechos y cambiar la realidad de sus comunidades.

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