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    Corte Suprema de forma unánime dejó en libertad vigilada al cabo segundo de Carabineros, Walter Ramírez Inostroza, quien asesinó al weichafe (guerrero) Matías Catrileo baleándolo por la espalda.

    Mientras más de 300 inocentes fueron detenidos entre mayo y agosto de este año, hoy, 15 de diciembre, de forma unánime, los ministros de la Segunda Sala Penal de la Corte Suprema, integrada por Jaime Rodríguez, Rubén Ballesteros, Hugo Dolmestch, Carlos Künsemüller; el abogado integrante Luis Bates; y el auditor general del Ejército, Felipe Cunich, rechazaron la presentación de la familia Catrileo-Quezada en contra del fallo que condenó al policía a tres años y un día de presidio, con firma mensual por el delito de violencia innecesaria con resultado de muerte.

    Durante la investigación del caso el cabo segundo confesó su autoría en la muerte de Catrileo. Ramírez disparó su subametralladora UZI, sin orden alguna, mientras el weichafe en conjunto a comunidades mapuches, trataban de recuperar los terrenos ancestrales de su pueblo. El 3 de febrero de 2008 ocurrió el asesinato, en el fundo Santa Margarita, ubicado en la zona de Vilcún. Dicha propiedad era del empresario Jorge Luchsinger, hasta que en octubre de 2009 la vendió a la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi). A casi cuatro años de investigación y resoluciones judiciales se puede ver cómo instituciones como la de Carabineros gozan de impunidad.

    El weichafe murió a los 22 años, movilizándose por defender las demandas del pueblo mapuche. Fue buen alumno en el liceo José Victorino Lastarria, donde no terminó su cuarto medio por aprender mapudungun, guitarra, filosofía e historia. Donde lo terminó fue en el servicio militar en la ciudad de Arica. Entró en segundo lugar a la carrera de Agronomía en la Universidad de La Frontera, en Temuco. Desde entonces participó activamente en la recuperación de tierras y en la reivindicación mapuche.

    El caso de su muerte tuvo una investigación por parte del Fiscal Militar de Temuco, Jaime Pinto Aparicio, quien pidió una condena de 10 años de cárcel al responsable del delito de violencia innecesaria con resultado de muerte. Sin embargo, en el juzgado militar de Valdivia, el juez general del Ejército, Eleuterio Ramírez, quien no tiene título de abogado, bajó la condena a tres años y un día, por la atenuante de que “obró por celo a la justicia”, según dijo.

    Bajo esa instancia, el carabinero podía acceder al beneficio de firmar ante Gendarmería durante 48 meses. Debido a dicho fallo la familia Catrileo–Quezada apeló, pero hoy, finalmente la Corte Suprema dijo la última palabra. Lo anómalo del proceso es que mientras ocurría el proceso, Walter Ramírez siguió ejerciendo en la localidad de Coyhaique.

    Al contactarnos con la madre de Catrileo, Mónica Quezada (en la foto), quien se encontraba en Temuco cuando supo del fallo, ella no quiso referirse al tema hasta que emitieran un comunicado.

    Detienen a familiares de Matias Catrileo en protesta Temuco

    Por Estefani Carrasco Rivera

    El Ciudadano

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