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    La Corte Suprema confirmó la sentencia que rechazó una demanda sobre discrimación presentada en contra de una institución de educación superior por no disponer de softwares para que una persona ciega pueda rendir sus exámenes.

    De este modo, el fallo unánime rechazó la demanda presentada en contra de la Universidad Tecnológica de Chile Inacap. En este sentido, el máximo tribunal considera que “no hubo discriminación en contra del estudiante ciego al no disponer de dos programas para rendir sus exámenes, ya que el alumno ha cursado la mayor parte de su carrera con la asistencia y apoyo institucional”.

    La sentencia señala que “no es efectivo que la demandada haya discriminado al recurrente ya que realizó otra serie de acciones destinadas a que el señor Poblete pudiera cursar sus ramos y aprobarlos, a pesar de su discapacidad”.
    En este sentido, a pesar de no tener los programas necesarios se le habría asignado al estudiante “un docente para adaptar su material y el software que necesitaba al teclado de su computador”, y además -se señala- “todos los manuales para resolver sus dudas y más plazo para rendir pruebas y exámenes”.
    Por otra parte, el fallo señala que “es necesario también relevar que el recurrente ha aprobado todas las materias que ha cursado en las cuales se ha presentado a rendir examen, por lo cual ha logrado ejercer su derecho a la educación, aunque no es posible desconocer que lo ha hecho con un esfuerzo mayor que quienes no tienen discapacidad, pero que ha recibido ayuda por parte de la institución para lograr sus objetivos.”
    Por lo tanto, la sentencia judicial concluye que lo ocurrido “no posee la característica de ser una discriminación arbitraria ni carecer de una justificación razonable”, ya que la institución, a pesar de no disponer de los sistemas requeridos, nunca privó al alumno de “tener acceso a la educación superior”.
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