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    No es casualidad que en Latinoamérica los gobiernos de Argentina, Brasil, México, Ecuador, Perú, Colombia, entre otros, sean encabezados por empresarios multimillonario. Ya desde los gobiernos anteriores se ha propiciado que los grupos empresariales aumentan sus arcas de manera exponencial, mientras la ciudadanía pierde -al mismo ritmo- calidad de vida y poder adquisitivo.

    Esa historia ya la vivió latinoamérica durante las décadas de 1980 y 1990, donde la región entró en un colapso generalizado y muchos empresarios se hicieron multimillonarios, mientras la población se veía cada vez más sumida en la extrema pobreza y el hambre; y las transnacionales se apoderaron de recursos en sectores fundamentales como energía, agua, territorios e incluso de la propia soberanía de esos país.

    La exclusión y la pobraza ha aumentado significativamente con los gobiernos neoliberales actuales en la región

    Hoy, muchos de esos empresarios que propiciaron la crisis económica en Latinoamérica a finales del siglo pasado y que nunca la sufrieron, forman parte de los llamados gobiernos satélites de EEUU en la región, que han servido complacientemente a que Washington pueda aplicar a su antojo la receta neoliberal para dar al traste con cualquier resquicio de socialismo que llenó de prosperidad a la América Latina, al menos durante la primera década del nuevo siglo.

    Estos gobiernos, inmersos también en escándalos de corrupción, se han dedicado -desde que tomaron el poder- a aplicar una serie políticas, de corte neoliberal, como las dictadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), destinadas a ejecutar fuertes recortes sociales, aumentar las tarifas de los servicios públicos como agua, luz, vivienda, educación, comida, entre otros, y al mismo tiempo aupar la privatización de empresas fundamentales para el Estado y crear mecanismos para el impacto negativo de esas medidas no golpee a los empresarios, sino a la población.

    Las medidas neoliberales contra le región se han intensificado, sobre todo, durante el último año, luego que el vicepresidente de EEUU, Mike Pence, realizara varias giras por el continente, donde marcó agenda y aumentó la presión sobre los jefes de Estado aliados a la Casa Blanca.

    Al menos tres gobiernos de este bloque de países están en la culminación de sus administraciones. El primero de ellos es México con Enrique Peña Nieto; luego sigue Brasil con el régimen de facto de Michel Temer y en la lista sigue Argentina con Mauricio Macri para 2019.

    Los tres son acaudalados empresarios conservadores que más allá de abogar por el bienestar de su población, han procurado armar el mejor contexto para que sos socios comerciales dentro y fuera de su país, tengan todas las facilidades para actuar a su conveniencia a cada una de estas naciones.

    Y parte de esos socios son las multinacionales extranjeras Microsoft, Chevron, Coca Cola, Nestlé, Monsanto, Stratfor, Exxon Mobil, Devon Energy, Anadarko, NASA, BAE Systems, Motorola, Beyond Horizons Space Consulting, Boeing, General Atomics, entre otras como las vinculadas al negocio de las armas, la gran mayoría de ellas estadounidenses.

    Peña Nieto y Mike Pence

    Privatización del agua de los mexicanos para abastecer a EEUU

    El 5 junio de 2018, el presidente saliente de México, Enrique Peña Nieto, firmó decretos con los que autorizó la explotación del agua de 300 cuencas en 20 estados del país, un permiso que otorga este empresario a las trasnacionales para que tengan acceso a explotar los mantos acuíferos.

    La medida fue rechazada por las organizaciones sociales y comunitarias de todo el país, sobre todo las vinculadas a la protección del medio ambiente y denunciaron que la acción de Peña Nieto entrega a las multinacionales casi la mitad de las cuencas hidrológicas mexicanas, que son un total de 756.

    El portal regeneracion.mx detalla que en términos concretos, “Peña Nieto eliminó la prohibición que había para la entrega de permisos de extracción de agua en esas zonas bajo el pretexto de que servirían para establecer reservas de agua para áreas naturales protegidas y la naturaleza para los próximos 50 años”.

    “Sin embargo, los decretos abren la puerta para que el líquido se utilice para fines lucrativos, ya sea privatizando directamente el manejo del agua en organismos operadores empresariales municipales o entregando concesiones de agua para las distintas empresas extractivas del país, como son minería, hidrocarburos, turística o inmobiliaria, a costa de los derechos de los pueblos indígenas, núcleos agrarios, comunidades rurales y los sectores populares urbanos”, agrega el texto.

    Las manifestaciones en contra del decreto de Peña Nieto se masificaron en todo el país

    Con este decreto, Peña Nieto permite que se le entregue a Estados Unidos una cantidad de hasta 300 millones de milímetros cúbicos de agua al año, que sería extraída de las cuencas de los ríos Grijalva-Usumacinta (Chiapas, Tabasco y Campeche); Papaloapan (Oaxaca, Puebla y Veracruz); Pánuco (Estado de México, Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí, Veracruz, Tamaulipas y Nuevo León); Costa Chica de Guerrero y Costa Grande (Guerrero y Oaxaca); San Fernando Soto la Marina (Tamaulipas y Nuevo León); Santiago (Aguascalientes, Durango, Guanajuato, Jalisco, Nayarit, San Luis Potosí, y Zacatecas); Actopan-Antigua (Veracruz y Puebla); Costa de Jalisco (Colima y Jalisco); y Ameca (Nayarit y Jalisco).

    Además, agrega el medio mexinaco que estos decretos se suman a los emitidos en los ríos San Pedro Mezquital(2014), Fuerte (2016) y Coatzacoalcos (2018), que son cerca de 300 cuencas de las 756 del país, en 20 estados y representan la protección del 55% del volumen de agua superficial de México.

    La decisión apresurada del presidente mexicano saliente se dio luego de su encuentro con el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, quien según varios analistas es el verdadero mandatario de la Casa Blanca, tras la figura del multimillonario empresario Donald Trump.

    Por su parte, el presidente entrante, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), prometió que dará marcha atrás al decreto de privatización del agua que aprobó su antecesor: “Se van a terminar las privatizaciones. Acaban de firmar apresuradamente un acuerdo para privatizar el agua. Ese acuerdo va para atrás, se va a derogar. Ya no va a haber privatizaciones”, dijo AMLO el 22 de junio pasado en un mitin en Ciudad Victoria, Tamaulipas.

    Andrés Manuel López Obrador

    Régimen de Temer está impregnado de privatizaciones

    En Brasil, tras el golpe de Estado parlamentario ejecutado contra la presidenta Dilma Rousseff, que dejó a cargo del régimen de facto al empresiario Michel Temer, la ola de privatizaciones no se ha hecho esperar.

    Temer ha avanzado en al menos la privatización de 57 servicios brasileños, en un afán por reducir al Estado y entregar el país a las multinacionales y al empresariado privado, todo esto acompañado por escándalos de corrupción.

    Una de las empresas estratégicas para el “gigante suramericano” es Eletrobras, que ya fue entregada al capital privado; de igual forma sucumbió otra gran empresa estatal, la aeronáutica Embraer que quedó en manos de los empresarios neoliberales estadounidenses de Boeing, quienes se apoderaron del control del 51% de las acciones de Embraer.

    El argumento de Temer es que estas medidas permiten “reducir el déficit económico de 159 billones de reales a partir de la venta de dichos activos”.

    Los gobiernos neoliberales en la región han generado mayor pobreza y desigualdad en la población

    Dentro del paquete de privatización del Programa de Alianzas de Inversión (PPI por su sigla en portugués) anunciado por Temer, se prevé privatizar 18 aeropuertos; La Casa de la Moneda, que está vinculada al Ministerio de Hacienda; 15 terminales portuarios, entre ellos los puertos de Belém (GLP y graneles líquidos), Vila do Conde (graneles líquidos), Paranaguá (granos) y Vitória (graneles líquidos).

    En energía eléctrica preven privatizar, además de Eletrobras, 11 lotes de líneas de transmisión; además estiman privatizar carreteras, exactamente un tramo de 806 kilómetros (km) de la BR-364, entre Porto Velho, Rondônia, y Comodoro, Mato Grosso; así com el tramo de 634 km de la BR-153, entre Anápolis, Goiás, y la Alianza Tocantins.

    Además, Temer también prevé imitar lo hecho por Peña Nieto, entregar -vía privatización- el agua de los brasileños a las corporaciones internacionales.

    Michel Temer junto al vicepresidente Pence

    La Argentina de Macri también se privatiza en medio de una crisis económica y social

    Mientras tanto en Argentina, su presidente Mauricio Macri, adelanta toda una receta dictada por el FMI que en corto tiempo ha generado aumento significativo de la pobreza y con ello disminución de la calidad de vida de los ciudadanos.

    Su gobierno, proclive a la privatización y a generar medidas que favorecen a sus amigos empresarios, mantiene al país en medio de una crisis económica y social que se recrudece con el pasar de los días con el aumento de la inflación y los precios de productos de primera necesidad que es acompañada con la devaluación del peso frente al dólar en más de 100% en menos de un año.

    Esto ha hecho que su popularidad vaya en descenso de manera sostenida y apenas alcanza el 30%, con unas elecciones en puerta para el 2019, en las que seguramente no podrá participar por esa perspectiva negativa.

    La aplicación de medidas neoliberales y las privatizaciones son parte de esta agenda de Macri, que más allá de buscar una reeleción presidencial, busca dejar un Estado permisivo a la empresa privada, en la que él su y familia tienen gran interés.

    Actualmente, una de sus preocupaciones es volver a intentar privatizar los clubes de fútbol.

    Macri y Pence

    El macrismo, a través del gobierno, busca debilitar a los clubes de fútbol para convertirlos empresas. Desde comienzos de abril, el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos aumentó de 88 pesos a 183 pesos la hora del adicional que cumplen los policías en los partidos del fútbol argentino.

    “La medida perjudica, sobre todo, a las ligas regionales, que no pueden costear los operativos, pero también afecta la economía de los clubes de la Superliga y el ascenso. El aumento se inscribe dentro de un intento del macrismo por desfinanciar las asociaciones civiles para generar el contexto necesario para cumplir un viejo sueño del presidente Mauricio Macri: El desembarco de las Sociedades Anónimas Argentinas”, explica eldestapewe.com.

    En medio de este escenario, reseña el referido medio digital argentino, que un importante grupo de hinchas se han organizado en la Coordinadora de Hinchas para enfrentar el proyecto privatizador.

    Pero no sólo el fútbol es víctima de Macri. Otras áreas fundamentales, que generan grandes dividendos ya son víctimas o están en la mira del empresario, como es el caso de la educación.

    En ese caso, Macri ha favorecido ampliamente a las universidades privadas y ha disminuido los recursos a las públicas. Por ejemplo, el pasado 10 de septiembre la Federación Universitaria Argentina denunciaron, a través de un comunicado de prensa, su “descontento hacia las políticas educativas llevadas por el gobierno de Mauricio Macri, quien a través de un convenio favorece a las Universidades privadas en el otorgamiento de residencias estudiantiles en los hospitales públicos”.

    Según el texto, esa decisión “puso en desventajas a los alumnos de la Facultad de Medicina de la U.B.A. Alrededor de 1500 jóvenes marcharon hoy por el centro porteño para reclamar su derecho a la Educación”.

    El Presidente de la Federación Universitaria Argentina, Pablo Domenichini, acotó: “Esta es una demostración de lo que es el pensamiento de Macri respecto a la Educación. En primer lugar favorece a las Universidades privadas en vez de la Universidad Publica y luego le saca becas a los alumnos secundarios que no poseen los medios para poder asistir a la Escuela”.

    Para los estudiantes, Macri lo que busca es la privatización de la Educación. “Nosotros los estudiantes reunidos en la Federación Universitaria Argentina vamos a luchar con todos los compañeros de las otras organizaciones por el derecho que nos otorga nuestra Constitución, La Educación”.

    “En este conflicto no solo se esta discutiendo el problema de la Facultad de Medicina o los secundarios porteños, acá se esta discutiendo modelos de País. La Argentina para todos con Inclusión, o la Argentina para unos pocos que puedan pagar y con exclusión”, agrega el comunicado.

    Macri también ha permitido a las multinacionales y al gobierno de Estados Unidos que se apoderen de los recursos hídricos más grandes del planeta, los que se encuentran en la patagonia argentina.

    La empresa satelital estatal argentina Arsat, fue privatizada por Macri

    Privatización para beneficio propio y de sus amigos

    El Plan de Privatizaciones comenzó por el área que más le interesa a él y sus amigos; las empresas energéticas del Estado.

    Mediante un decreto, Macri aprobó la privatización total o parcial de 10 centrales eléctricas que venían siendo de propiedad pública y que venían creciendo en los últimos años.

    Entre esas empresas están: las centrales de generación eléctrica: Manuel Belgrano, José de San Martín, Vuelta de Obligado y Guillermo Brown; el Central Dique SA, Central Térmica Güemes SA, Central Puerto SA, Centrales Térmicas Patagónicas SA, y la Empresa de Transporte de Energía Eléctrica por distribución troncal de la Patagonia SA y Dioxitek SA.

    Parte de los empresarios amigos de Macri con intereses en el área energética que se destacan están: Marcelo Mindlin, dueño de Pampa Energía, reciente “comprador” de IECSA la empresa del primo de Mauricio, Ángelo Calcaterra, Joe Lewis, el terrateniente inglés dueño de Lago Escondido cerca de El Bolsón, dueño de parte de Edenor, Nicolás Caputo, “amigo del alma” (y sospechado de testaferro) de Mauricio Macri, dueño de parte de Edesur, Ángelo Calcaterra, primo de Mauricio Macri, titular formal de gran parte de las empresas de la familia, Juan José Aranguren, Ministro de Energía, accionista de Shell y ex presidente de la empresa en la Argentina, será el encargado de instrumentar las privatizaciones; explica portaldenoticias.com.ar.

    En 2017 este mismo medio denunció las políticas privatizadoras de Macri, qe empezaron con la empresa satelital Arsat, donde entregaron la soberanía espacial argentina, luego siguió el Programa de Atención Médica Integral (PAMI) y seguidamente el sistema de vialidad nacional.

    “El Gobierno macrista va por todo, esto ya no reviste ninguna discusión. Sin embargo, sorprende la voracidad con la que avanza. Ahora se conoció a través del Boletín Oficial que se prepara una privatización monumental. Se trata de Vialidad Nacional, que dejará de operar bajo la órbita del Estado y pasará a ser una Sociedad Anónima que se regirá bajo las reglas de la ley de sociedades”, agrega.

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