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    La llegada a Venezuela de una flota de aviones rusos, incluidos dos bombarderos Tu-160 con capacidad para llevar armas nucleares, ha creado incomodidad en el panorama internacional, ya que esto ocurre justo cuando el presidente de la nación suramericana, Nicolás Maduro, denunció una nueva amenaza de intervención extranjera orquestada por el gobierno de Estados Unidos  para derrocarlo e incluso asesinarlo.

    Las aeronaves participan en maniobras militares conjuntas con la fuerza aérea bolivariana, denominadas “vuelos operativos combinados Rusia-Venezuela”,  lo que  representa una muestra de apoyo de Moscú a Caracas, un hecho que ha enfurecido a Washington.

    El arribo de estos aviones se produce después de que la semana pasada Maduro realizara una visita a Rusia, en la que suscribió con su homólogo, Vladimir Putin, una serie de acuerdos de cooperación e  inversión por más de 6.000 millones de dólares.

    Estos convenios abarcan las áreas petróleo, minería, comercio y defensa, e incluyen un contrato para el mantenimiento y la reparación de equipos militares de Venezuela.

    Cooperación militar

    Coincidiendo con la estancia de Maduro en Rusia , el ministro de Defensa de esa nación, Serguéi Shoigú, comunicó a su colega venezolano, Vladimir Padrino López,  el interés de Moscú de continuar utilizando los aeródromos y puertos del país caribeño para sus  aviones de combate y buques de guerra.

    “Nuestra cooperación se desarrolla bastante bien, intercambiamos especialistas y delegaciones (…) También se trabaja para que los aviones y buques militares rusos puedan seguir utilizando los aeródromos y puertos de Venezuela y confío en que esta práctica continúe“, dijo citado por Sputnik.

    El ministro venezolano, a su vez, indicó que Venezuela está interesada en modernizar su equipamiento terrestre y aéreo.

    Ambas naciones desarrollan su cooperación técnica y militar a partir del acuerdo intergubernamental firmado en mayo de 2001 durante la visita a Moscú del expresidente venezolano Hugo Chávez (199-2013).

    Los primeros contratos militares fueron suscritos en Caracas de 2005: en mayo se cerró un contrato para el suministro de fusiles Kalashnikov (AK-103), que fueron entregados al Ejército venezolano en 2006.

    En  el año 2008  dos aeronaves Tu-160 aterrizaron en territorio venezolano, con el fin de efectuar vuelos de prueba en aguas internacionales, un año después de que los aviones estratégicos rusos reanudaran los vuelos a zonas patrulladas por Estados Unidos y la OTAN, que habían sido suspendidos desde 1992.

    En octubre de 2013 Venezuela recibió dos de estos bombarderos rusos que fueron adquiridos  para modernizar la flota de su aviación.

    Asimismo, en abril pasado el ministro Padrino López participó en la VII Conferencia de Moscú sobre Seguridad (MCIS-2018) , mientras que en agosto un grupo de efectivos castrenses venezolanos participaron en los Juegos Militares Internacionales Army 2018 celebrados en Rusia.

    “El mejor avión supersónico”

    El vuelo de las aeronaves Tu-160 se efectuó de acuerdo a las normas internacionales de uso del espacio aéreo y recorrió más de 10.000 kilómetros atravesando aguas del océano Atlántico y los mares de Barents, Noruega y Caribe.

    Además de los bombarderos, la escuadrilla está integrada por  un dispositivo de transporte militar An-14 y un avión de pasajeros Il-62,  junto a un centenar de efectivos rusos, que serán los encargados de completar las misiones con sus colegas venezolanos.

    “Los cisnes blancos”, como se denominan a estos aviones fabricados por la empresa Tupolev en Rusia son los aviones de combate más pesados y supersónicos construidos en el mundo.

    Este bombardero estratégico de geometría variable, cuenta con una configuración de ala que permite alterar su forma para diversas condiciones de vuelo.

    La aeronave de 275 toneladas en el momento del despegue, es tripulada por 4 personas, tiene una capacidad para portar doce cohetes de crucero con ojivas nucleares o convencionales  y una  carga de 40 toneladas de bombas. Además, está equipada con armas convencionales y nucleares como misiles de crucero e hipersónicos X-15, cuyo alcance llega a los 5.500 kilómetros.

    El desarrollo de los Tu-160  comenzó en 1972, pero están activos desde  1989 cuando aparecieron frente al público en un desfile.

    Desde entonces han marcado 44 récords mundiales de distancia y altura del vuelo, como haber volado 1.000 kilómetros con 30 toneladas de carga útil a una velocidad promedio de 1.720 km/h, y 2.000 kilómetros con 275 toneladas de peso a una velocidad media de 1.678 km/h a 11.250 metros de altura. Esas marcas lo hacen el avión más potente en el mundo, superando a su análogo estadounidense el B-1 Lancer.

    Desde el año 2001, Rusia cuenta con 16 unidades Tu-160, que tienen un potencial para ser utilizados hasta el año 2040.

    No obstante, en el 2015 el ministro de Defensa ruso anunció que esta nación planea reanudar la fabricación de estos bombarderos estratégicos para equipar a la fuerza aérea con 50 de estos aviones.

    Según el ministro de defensa ruso, Serguéi Shoigú, el Tu-160 es “un avión único que se ha adelantado a su época” del que no se ha aprovechado al máximo sus posibilidades y es el “mejor avión supersónico que se ha desarrollado”.

    Incluso, estos bombarderos  fueron empleados por la Fuerza Aérea rusa contra los terroristas en Siria, en misiones  estratégicas de lanzamiento de misiles de crucero.

    Defensa de la paz

    La demostración de poderío que significa el envío de los bombarderos se realizó en el marco de acciones mediáticas, cuyo fin, según la estrategia militar moderna, es comunicar al enemigo y los observadores internacionales un cambio en el equilibrio de las fuerzas. Moscú, dice con esto que tiene intereses en el territorio venezolano, lo que obliga a EE.UU, la OTAN y sus aliados suramericanos a ser cautelosos y bajar la intensidad de sus amenazas.

    Al recibir la cuadrilla de aviones rusos, el ministro  venezolano de  Defensa Vladimir Padrino López, destacó que los mismos sólo participarían en ejercicios militares para fortalecer la cooperación con la nación euroasiática.

    “Nadie en el mundo tema por la presencia de los aviones logísticos que han pisado territorio venezolano, somos constructores de la paz, no de la guerra”, aseguró tal y como reseña la Agencia Venezolana de Noticias (AVN).

    Recordó que desde la llegada de la Revolución Bolivariana en 1999,  las relaciones entre Rusia y Venezuela “han venido construyendo más que una cooperación, una amistad”.

    Asimismo, aseguró que “nos estamos preparando para defender a Venezuela, hasta el último palmo cuando sea necesario, eso lo vamos a hacer con nuestros amigos, que defienden las relaciones respetuosas entre los Estados”.

    Por su parte, el embajador ruso en Caracas, Vladimir Zaemskiy, manifestó que una de las áreas de cooperación entre ambas naciones es la militar, “se está desarrollando de una manera muy fructuosa en los últimos tiempos”.

    La visita de los aviones forma parte de un ejercicio de entrenamiento de alto nivel y de alta tecnología que tiene como meta que el ejército venezolano este preparado frente a una posible agresión.

    De este modo está previsto que las aeronaves rusas tomen parte en los vuelos conjuntos con la Fuerza Aérea de Venezuela sobre el estado de Vargas, adyacente a la capital del país, Caracas.

    “Es parte de un programa de preparación conjunta combativa, en defensa de la soberanía y la independencia de Venezuela. Esta también sirve como una práctica de entrenamiento para los aviadores rusos en territorios montañosos”, dijo en entrevista a Sputnik el internacionalista Ernesto Wong.

    Explicó que este tipo  entrenamiento es de gran importancia para los integrantes de la aviación venezolana porque es posible que en algún momento Caracas adquiera nuevos aviones de producción rusa.

    “Es decir, para los militares de Venezuela es una oportunidad para aprender nuevas tecnologías de este tipo de aviación” dijo al tiempo que señaló que los aviones rusos pronto se irán, pero la experiencia se quedará con los militares venezolanos.

    La ira de Washington

    Estados Unidos (EE. UU.) no esperó para criticar la presencia en Venezuela de los bombarderos rusos, al ser un desafío a su política injerencista sobre América Latina.

    El secretario de Estado de EE. UU., Mike Pompeo, aseguró a través de Twitter que “los pueblos ruso y venezolano deberían ver esto como lo que es: dos gobiernos corruptos malgastando fondos públicos y aplastando la libertad mientras sus pueblos sufren”.

     

     

    Mientras que el portavoz del Departamento de Defensa de Estados Unidos, Rob Manning, criticó la política  exterior que mantiene Moscú con Caracas,  así como  el envío de bombarderos de rusos Venezuela .

    Señaló que recientemente Estados Unidos envió un barco-hospital a la costa de Colombia para ofrecer ayuda, entre otros, a los venezolanos que han emigrado a la nación vecina.

    “El enfoque de Estados Unidos hacía la región difiere del enfoque de Rusia. Mientras Rusia envía bombarderos a Venezuela, nosotros mandamos un buque hospital”, dijo tal y como reseña la cadena estadounidense NBC.

    Sin embargo, olvidó que Rusia no es el único que envía su aviones militares al extranjero. Estados Unidos lo ha hecho también con países aliados, incluido Ucrania, cuyas relaciones con Moscú son tensas tras la anexión de Crimea en 2014.

    Rusia y Venezuela responden

    La opinión de  los  funcionarios ocasionó la respuesta del Kremlin, que de inmediato rechazó las críticas.

    Dmitry Peskov, portavoz del presidente ruso, Vladimir Putin, calificó los comentarios de “poco diplomáticos” e “inapropiados”.

    En declaraciones a los periodistas, aseguró que estas críticas suenan extrañas viniendo de un país donde “la mitad del presupuesto militar sería suficiente para alimentar a toda África”.

    Asimismo, el canciller venezolano, Jorge Arreaza, calificó este martes de cínicas e irrespetuosas las declaraciones de Mike Pompeo.

    “La reacción del secretario Pompeo contra la cooperación militar entre Rusia y Venezuela, no es sólo irrespetuosa, es cínica: EE. UU. posee al menos 800 bases militares (conocidas) en 70 países. Hoy 75 de los 107 programas de EE. UU.  para cooperación en seguridad, operan en América Latina”, escribió en su cuenta en Twitter.

    Manifestó que “es insólito que el gobierno de  EE. UU. cuestione nuestro derecho soberano a la cooperación en Defensa y seguridad con otros países, cuando Donald Trump nos amenazó públicamente con una intervención militar”, y recomendó que “si quieren cooperar, levanten sus sanciones contra Venezuela”.

    En otro mensaje señaló que si al gobierno norteamericano le preocupara “el despilfarro”, revisara su inmenso e injustificable presupuesto militar de más de  674 millardos de dólares para 2019.

    “Seguro que los 50 millones de pobres y familias sin acceso a la salud pública en EE. UU. pueden sugerir destinos más justos para esos fondos”, cuestionó.

    Duque al ataque

    Como buen discípulo del  presidente norteamericano Donal Trump, el jefe de Estado Colombiano, Iván Duque, saltó a criticar la visita de las aeronaves rusas a territorio venezolano y calificó a este hecho como una provocación.

    No podemos dejarnos provocar,no podemos dejar que Venezuela empiece a emplear este tipo de maniobras como herramientas de provocación, obviamente el continente debe estar alerta, esto no es solamente un acto inamistoso con Colombia sino frente a un continente, una región, que tiene claro que hay una cosas que se llama el tratado de asistencia recíproca, donde si hay alguna agresión todos los países deben proteger al país agredido”, dijo a RCN.

     

    Sostuvo que “este tipo de maniobras no son prudentes, no ayudan y por supuesto la actitud que debe tener todo el continente es la de rechazar que se aprovechen de maniobras militares con otros países para hacer provocaciones o demostraciones de fuerza”.

    El presidente venezolano, Nicolás Maduro, respondió a estas declaraciones y  se refirió a las amenazas y agresiones que se dirigen desde Bogotá a Caracas.

    “Solamente Colombia tiene siete bases militares, para que salga el señor Duque a decir que esto es un acto inamistoso”, recordó.

    El mandatario venezolano agregó que “inamistoso es preparar paramilitares en Colombia para atacar a Venezuela, para matar al presidente de Venezuela; eso sí es inamistoso, Iván Duque, escúchame”.

    Asimismo, garantizó que la actuación de los efectivos castrenses rusos, será intachable al contrario de la que muestran militares estadounidenses en bases ubicadas en Colombia.

    “Unos aviones que vienen a mostrar su técnica, a compartir con nuestra Fuerza Armada en relaciones de respeto. Ningún militar ruso viene a violar niñas venezolanas, como ha sucedido en el Tolemaida, la violación de niñas colombianas por parte de militares estadounidenses”, criticó.

    Recordó que las diferencias entre los gobiernos de Venezuela y Colombia se han acentuado por la actitud  Iván Duque, que “se niega a hablar (…) porque están preparando una guerra contra Venezuela”.

    Nuevo ataque contra Venezuela

    La llegada de los bombarderos rusos a Venezuela se produce en medio de una nueva amenaza de intervención extranjera contra  la nación caribeña.

    El presidente Maduro denunció este  miércoles que el consejero de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Bolton, dirige un nuevo  plan de carácter terrorista para “violentar la democracia” e imponer un gobierno dictatorial en Venezuela.

    “Han asignado al señor John Bolton nuevamente como jefe del plan, del complot para llenar de violencia a Venezuela y para buscar una intervención militar extranjera, un golpe de Estado, asesinar al Presidente e imponer lo que llaman ellos un consejo de gobierno transitorio”, indicó  en rueda de prensa.

    Afirmó que el plan golpista se encuentra en desarrollo en complicidad con el gobierno de Colombia y cuenta con un programa de entrenamiento de entrenando “un grupo paramilitar denominado G8” con 700 hombres.

    Maduro refirió que John Bolton  también ha estado asignándole misiones al presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, para iniciar “provocaciones militares” en el sur de Venezuela, específicamente en la frontera que comparten ambas naciones.

    Advirtió que el objetivo de la nueva operación  injerencista es  “intentar quebrar la moral institucional de nuestras Fuerzas Armadas”.

    De esta manera “buscan partir en 20 pedazos al país” y dejarlo “en ruinas, ingobernable” como Libia, señaló.

    Maduro indicó que  su gobierno  buscará  neutralizar cualquier acción contra la nación .

    “Debe saber el mundo que nosotros tomamos todas las medidas políticas, de inteligencia, militares para contrarrestar estas campañas, y acabar con estos planes que a todas luces son  propios de otra época, de la Guerra Fría, del siglo XX”, dijo.

    No obstante, llamó a  su homólogo  estadounidense, Donald Trump  a “pasar la página del conflicto, del enfrentamiento, la confrontación permanente, ojalá algún día podamos tener relaciones normales, de respeto con EE. UU. Nosotros vamos a buscar insistentemente el diálogo”.

    Más aeronaves

    El presidente venezolano  anunció que aeronaves y equipos militares de otras partes del mundo “van a seguir viniendo” como parte de la cooperación internacional.

    “Las aeronaves vienen y van a seguir viniendo equipos militares de otras partes del mundo a compartir con nosotros”, dijo.

    Tenemos el sistema de armas necesario para defender a nuestro país, nunca hemos agredido a ningún país ni lo agrediremos, pero estamos preparados para defendernos”, acotó.

    De hecho el gobierno venezolano espera la llegada de Irán de dos o tres destructores furtivos de nueva generación, que despistan el rastreo de los radares.

    El subcomandante de la Armada iraní, el contralmirante Touraj Hassani Moqaddam, anunció la pasada semana el envío a Venezuela de estas naves –con capacidad de portar helicópteros, lanzar torpedos y derribar aviones–, que podría durar cinco meses.

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