Además, destacó que reapareció el CFC-11, un potente gas de efecto invernadero que agota el ozono.

“La ciencia es clara: si no reducimos rápidamente las emisiones de CO2 y de otros gases de efecto invernadero, el cambio climático tendrá efectos cada vez más destructivos e irreversibles en la vida en la Tierra. Nuestras oportunidades de actuación están a punto de agotarse”, declaró el Secretario General de la OMM, Petteri Taalas.

El dióxido de carbono es responsable del 82% del aumento del forzamiento radioactivo durante los últimos diez años, según las cifras proporcionadas por la NOAA, la agencia meteorológica de Estados Unidos, que se cita en el Boletín de la OMM.

“La última vez que se registró en la Tierra una concentración de CO2 comparable fue entre tres y cinco millones de años atrás, cuando la temperatura era de 2° a 3° centígrados más cálida y el nivel del mar entre 10 y 20 metros superior al actual”, explicó el señor Taalas.

El Boletín de la OMM sobre los Gases de Efecto Invernadero proporciona una base científica para la adopción de decisiones en las negociaciones sobre el cambio climático de las Naciones Unidas, que tendrán lugar del 2 al 14 de diciembre en Katowice (Polonia).

“Según el nuevo Informe especial del IPCC sobre el calentamiento global de 1,5 °C, será necesario reducir de forma drástica y rápida las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero en todos los sectores de la sociedad y la economía”, indicó el presidente del IPCC, Hoesung Lee.

Asimismo, el Boletín se basa en las observaciones del Programa de Vigilancia de la Atmósfera Global de la OMM, que documenta los cambios en los niveles de los gases de efecto invernadero resultantes de la industrialización, el uso de energía procedente de fuentes fósiles, prácticas agrícolas más intensivas, el mayor uso de la tierra y la deforestación.

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