• EC | Edición Mundo
  • El Ciudadano | Edición Chile
  • El Ciudadano | Edición Venezuela
  • Una sociedad plural y democrática necesita diferentes miradas del mundo. Desde El Ciudadano diaria y oportunamente, nuestras letras están en favor de construir una mejor sociedad y un mundo más justo.
    Que exista periodismo independiente también depende de ti.

    Las criptomonedas son un medio virtual de intercambio y transacciones financieras, que se han logrado posicionar hoy en día en el mercado. Sin embargo, la utilización de forma masiva de esta moneda digital representa una amenaza para el medio ambiente, debido al impacto que podría tener contribuyendo al calentamiento global.

    De acuerdo a un pronóstico realizado por un grupo de expertos, para el año 2033, si los criptoactivos continúan su crecimiento acelerado, esto incrementaría la temperatura del planeta en dos grados, un número alarmante para la humanidad y las demás especies que habitan en la Tierra.

    Según el estudio publicado esta semana en la revista científica Nature Climate Change, el impacto medioambiental del Bitcoin -la moneda digital más popular del mundo- es uno de los riesgos latentes, debido a que requiere de un proceso de respaldo y mantenimiento informático, denominado “minería”, el cual consume una cantidad exagerada de energía.

    Un equipo de investigadores de la Universidad de Hawai en Manoa (Estados Unidos), liderizados por Camilo Mora y Randi Rollins, señalan en el artículo titulado “Solo las emisiones de Bitcoin podrían impulsar el calentamiento global por encima de 2 ° C”, que si continúa el uso proyectado de la red, “podría producir emisiones de CO2 para elevar el calentamiento global por encima de 2 °C, en menos de tres décadas”.

    Una transacción con Bitcoin consume 275 kilowatts por cada hora de electricidad, equivalente a una bombilla de 100 watts encendida durante 10 horas. Ahora bien, el consumo de energía anual es de 30 terawatts, equivalente a más energía de la consumida por 159 países en el mundo o 0,13 por ciento del consumo de energía total mundial en un año, publica Hispan TV.

    Traducido de lo virtual a lo real, si el Bitcoin fuera un país, ocuparía el lugar 61 en términos de consumo eléctrico. Esto, debido al poder requerido de las computadoras y sistemas para mantener la cadena de bloques inalterada, es decir, el respaldo o mina criptográfica virtual. “Esta criptomoneda requiere hardware pesado, y esto obviamente quiere decir más electricidad”, indica Rollins.

    Sin embargo, esta investigación ha generado una polémica en la que analistas y especialistas han ofrecido sus diferentes puntos de vista. Jonathan Koomey, experto en cambio climático, sostiene que es muy poco probable que la minería de criptomonedas continúe creciendo más allá de las tasas históricas registradas, puesto que dicha industria está presentando poca rentabilidad en los últimos meses, los dispositivos de minería están actualizándose para evitar altos consumos energéticos y su adopción no ha sido tan acelerada como señalan los autores del reciente trabajo.

    A.L.

    Malos pronósticos para el Bitcoin en el año 2018 según expertos

    Hackean el monedero de bitcoins de McAfee que era “imposible” de violentar

     

    Suscríbete a nuestros boletines informativos y recibe diariamente la información más importante publicada en elciudadano.com

    * indicates required

    A qué ediciones te quieres suscribir?


    •  
    •  
    •  
    Loading...