• EC | Edición Mundo
  • El Ciudadano | Edición Chile
  • El Ciudadano | Edición Venezuela
  • Una sociedad plural y democrática necesita diferentes miradas del mundo. Desde El Ciudadano diaria y oportunamente, nuestras letras están en favor de construir una mejor sociedad y un mundo más justo.
    Que exista periodismo independiente también depende de ti.

    El Gobierno de Canadá anunció la designación del exjuez Frank Iacobucci como su representante para dialogar con los pueblos originarios opuestos a la ampliación del oleoducto Trans Mountain.

    El exmagistrado de la Corte Suprema actuará como representante federal para diseñar y supervisar las consultas con las comunidades indígenas afectadas, explicó en Twitter el ministro de Recursos Naturales, Amarjeet Sohi.

    Vamos a emplear todo el tiempo que sea necesario en este proceso con el fin de escuchar y realizar ‘ajustes necesarios’ a la ampliación”, subrayó Sohi.

    A finales de agosto, el Tribunal Federal de Apelaciones revocó los permisos de construcción emitidos por la Junta Nacional de Energía (NEB, por su sigla en inglés), tras citar las preocupaciones de las Primeras Naciones y el impacto en el medio ambiente marino.

    Ante la situación, Sohi ordenó al organismo regulador del sector energético realizar una evaluación ambiental de la obra.

    El Ministro anunció que la Junta Nacional de Energía tendrá 22 semanas para informar al Gobierno sobre el posible impacto marino de la ampliación del Trans Mountain. Pese a esa medida, las comunidades indígenas insistieron en su rechazo a la propuesta.

    “En vez de continuar con el desperdicio de dinero, tiempo y recursos en esta aberración, el primer ministro Justin Trudeau necesita aceptar la negativa de la opinión pública y de los tribunales“, expresó Stewart Phillip, gran jefe de la Unión de Jefes Indios de la Columbia Británica.

    Tema controvertido

    Construido hace más de medio siglo y con una longitud de 1.150 kilómetros, el Trans Mountain conecta los yacimientos de arenas bituminosas ubicados en la provincia de Alberta con la costa del Pacífico canadiense a través de las montañas Rocosas.

    Los detractores del proyecto alertan sobre su impacto medioambiental en la costa occidental del país, en especial en el área de Vancouver, donde la pesca y el turismo representan importantes fuentes de ingresos.

    Pero sus defensores, entre ellos el Gobierno y las compañías del sector, afirman que permitirá triplicar la capacidad de transporte de 300 mil hasta los 890 mil barriles diarios con el consiguiente incremento de los ingresos nacionales.

    El objetivo declarado es aumentar la exportación de petróleo a Asia, donde el combustible tiene unos precios más elevados con respecto a Estados Unidos, que recibe un descuento de 15 a 30 dólares por barril de los productores canadienses.

    Indígenas de EUA demandan a gobierno de Trump por oleoducto

    En defensa de la Tierra: El movimiento contra el cambio climático crece día a día

    Suscríbete a nuestros boletines informativos y recibe diariamente la información más importante publicada en elciudadano.com

    * indicates required

    A qué ediciones te quieres suscribir?


    •  
    •  
    •  
    Loading...