• EC | Edición Mundo
  • El Ciudadano | Edición Chile
  • El Ciudadano | Edición Venezuela
  • Una sociedad plural y democrática necesita diferentes miradas del mundo. Desde El Ciudadano diaria y oportunamente, nuestras letras están en favor de construir una mejor sociedad y un mundo más justo.
    Que exista periodismo independiente también depende de ti.

    Mientras ministros, presidenta y burócratas conmemoraban el Día del Medio Ambiente en Batuco, la empresa responsable de la catástrofe ambiental del río Cruces, Celco, vuelve a ser acusada por la ciudadanía de otro desastre ecológico: la masiva mortandad de peces detectada por pescadores en la desembocadura del río Mataquito desde el lunes pasado, región del Maule.


    angelini
    Lugareños y pescadores de Iloca y las cercanías de la desembocadura del río Mataquito responsabilizan a la planta de celulosa del Licancel, ubicada en Licantén, ser responsable del daño ecológico nunca antes visto en la zona. La mortandad de peces ocurrió en los 23 kilómetros que hay entre la planta de celulosa y la desembocadura del río Mataquito. Celulosa Licancel es propiedad de Celulosa Arauco y Constitución S.A., conglomerado dueño de las plantas de Constitución, Nueva Aldea, Arauco y Valdivia.
    Desde el lunes que pescadores de Iloca, Duao y La Pesca detectaron miles de pejerreyes, lisas, carpas y salmones, entre otras especies de río, muertas. “Desde hace tiempo que si tu metes la mano al mar y la mantienes en cualquiera de estos sectores, la sacarás con un olor a celulosa muy fuerte”- cuenta Luis Ahumada, habitante de Curepto
    Tardíos siempre en reaccionar –en circunstancias que es su obligación fiscalizar la descarga de residuos al río, sobre todo cuando se trata de una filial de Celco- el intendente del Maule, Alexis Sepúlveda junto a equipos técnicos de la Seremi de Salud, Sernapesca, Conama, SAG y Oremi estuvieron el miércoles en Licantén. Sepúlveda garantizó que se tomarán todas las acciones legales que correspondan contra quienes resulten responsables de la masiva mortandad de peces en el río Mataquito y recorrió en bote los últimos kilómetros del río constatando la muerte de cuatro especies de peces.
    Una de las medidas acordadas fue tomar muestras del agua del río Mataquito. La directora regional de CONAMA, Mónica Rivera, afirmó que los organismos públicos competentes fiscalizaron la planta de celulosa Licancel y tomaron muestras de sus efluentes “debido a que la evidencia que acompañaba era de peces muertos desde la descarga de la empresa hasta la desembocadura del río Mataquito”.
    Licancel cerró sus descargas este martes y el Intendente Sepúlveda puntualizó que, según información entregada por la propia empresa, hay “algún incremento por sobre la norma permitida en los residuos sólidos y en el Ph, pero obviamente necesitamos establecer a través de los muestreos claramente esas responsabilidades y, si existen, vamos a proceder con todas las potestad que la ley nos otorga en este sentido”.

    Catástrofe anunciada

    El 3 de diciembre de 1999 centenares de peces muertos aparecieron en la desembocadura del Río Mataquito, tiempo después que comenzara a operar la celulosa Licancel. Si bien, un recurso presentado por el Observatorio de Conflictos Ambientales, Olca, fue desestimado por la Corte Suprema, en la zona nadie duda de la responsabilidad de la planta en el daño ecológico causado al río. Si bien, las causas no han sido absolutamente determinadas, Licancel habría vertido en las aguas del río los desechos industriales tóxicos y contaminantes producidos en el proceso de limpieza y mantención de sus instalaciones.

    Esto llevó a que en diciembre de ese año, la organización de agricultores de la zona, comunidad de regantes Lora-Quelmén y el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales, OLCA, interpusieran un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Talca contra la empresa contaminadora por vulnerar el derecho constitucional a vivir en un medio ambiente libre de contaminación, consagrado en el artículo 19 N°8 de la Constitución Política de la República.
    “Los que vivimos de niños acá sabemos muy bien que desde que se instaló la planta de celulosa no hallamos más peces en el río Mataquito –cuenta Ahumada- y, si bien para algunos la planta ofrece trabajo, la fauna de los humedales fue desapareciendo”.

    La producción de celulosa

    La planta de Licancel produce 145 toneladas de celulosa al año. Los residuos más tóxicos se generan durante el proceso de blanqueo que utiliza una mezcla de cloro y
    dióxido de cloro, se forman fenoles clorados por reacción de la lignina residual, que está
    químicamente unida a la celulosa. Estudios demuestran que algunas de las estructuras de bajo peso molecular frecuentemente encontradas en los efluentes de blanqueo de celulosa son muy dañinos, describiéndose como bio-acumulables, tóxicos y con alto potencial carcinogénico .
    Si bien la planta está obligada por ley a desarrollar un tratamiento por decantación del material tóxico, la experiencia de la planta de San José de la Mariquina en el río Cruces, también bajo propiedad de Celco, dio cuenta de la existencia de emisores clandestinos que afectaron al humedal y provocaron la muerte y emigración de los cisnes de cuello negro.
    La producción de celulosa también genera derivados clorados del ácido acético y de la acetona como TCA, ácido tricloroacético, que ha sido usado como herbicida y causa clorosis. Su ciclo en suelos no es muy bien conocido, se sabe que tiene alta movilidad en suelo y es poco biodegradado, tampoco se conoce mucho su toxicidad para la microfauna del suelo y del agua.
    Investigaciones realizadas durante la década de los 90 demostraron que, aún pequeñas concentraciones de organoclorados en las aguas eliminadas por las plantas de celulosa pueden tener efectos biológicos sobre los ecosistemas. En Suecia se ha observado que se mantiene la mortalidad de larvas de peces en radios de hasta 2 Km desde la boca de emisión de aguas tratadas de las plantas de producción de pulpa.
    El estudio citado también da cuenta que “Existen otros componentes que pueden resultar tóxicos para el ecosistema como las resinas y los ácidos grasos que se liberan de las maderas procesadas, experiencias realizadas en truchas mostraron que aún diluidos dos mil veces estos componentes del efluente del tratamiento termomecánico de la pulpa podían ser letales para peces como la trucha después de 3 a 4 semanas de exposición”.

    Mauricio Becerra

    Ver El problema ambiental de los residuos en la elaboración de celulosa para papel. El problema ambiental de los residuos en la elaboración de celulosa para papel. En http://www.temas-estudio.com/contaminacion-papeleras/

    Suscríbete a nuestros boletines informativos y recibe diariamente la información más importante publicada en elciudadano.com

    * indicates required

    A qué ediciones te quieres suscribir?


    •  
    •  
    •  
    Loading...