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    El proyecto de presupuesto para el sector forestal 2019 en México presentado por el presidente Manuel López Obrador ante el congreso contempla una reducción de 30% respecto al 2018,  al destinar 1,154 millones de pesos en el 2019.

    Con este nuevo recorte se habrán reducido los recursos fiscales del sector para programas de apoyo casi en 80% en los últimos tres años, pasando de 5,178 millones de pesos en el 2016.

    Ante este hecho, organizaciones indígenas, campesinas, académicos, profesionales forestales, industriales y la sociedad civil, se pronunciaron hoy por sostener el presupuesto para los bosques y reorientar las prioridades de la inversión hacia la producción sustentable.

    Básicamente, el presupuesto al que hacen referencia es el que opera la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y que apoya a programas de producción colectiva y sustentable.

    Santuario de la mariposa monarca foto Oscar Villeda

     

    Gustavo Sánchez, de la Red Mexicana de Organizaciones Campesinas, aseguró que es importante la propuesta de austeridad y eliminar gastos innecesarios, lujos y privilegios de altos funcionarios, sin embargo, una reducción tan severa como la que se plantea “dejan al sector en un nivel de operación inviable”, frente a los retos en materia de deforestación, degradación, conservación de la biodiversidad, reactivación de la producción sustentable, impulso a la transformación de productos forestales primarios y el cumplimiento de los compromisos de México en materia de mitigación y adaptación ante el cambio climático, tanto nacionales como internacionales.

    Las diferentes asociaciones, además, señalaron que la baja eficiencia del ejercicio de presupuesto se debe a que la mayor parte de los recursos se invierten en programas de restauración y conservación no sostenibles, con un diseño asistencial y sin proyectos bien definidos, en lugar de procurar la producción sustentable.

    Por ello, aseguran que es indispensable cambiar la ecuación y lógica del gasto público, “invirtiendo más en manejo forestal comunitario, impulso a redes de valor en las regiones forestales y hacer compatible la restauración y conservación con las actividades productivas que incentivaría a los dueños de los bosques”.

    José Antonio Medina, representante del pueblo mazahua y la Red Indígena de Turismo de México, aseguró que los habitantes de pueblos indígenas están preocupados por este recorte histórico, “parece que la lectura es darle importancia a la reforestación con la promesa de al final del sexenio tener 1 millón de hectáreas reforestadas, y eso es bueno, pero no es suficiente; para los pueblos indígenas el bosque es parte de nuestro sistema de vida, a partir de él tenemos alimentación, vestido, habitación, conocimientos tradicionales, nuestras ceremonias, es importante que se desarrolle e impulse la capacitación de las organizaciones y comunidades locales indígenas forestales, lo que generará mayores y mejores empleos y detonará en una mayor economía”.

    Según datos de la Conafor, en el país existen 137 millones de hectáreas de superficie forestal, en contraste, la producción forestal es de 9 millones de metros cúbicos y el consumo nacional es de 21 millones de metros cúbicos, lo cual representa un enorme déficit de producción forestal.

    Deforestación creciente

    México figura entre los cinco países con mayor diversidad en el mundo por la cantidad de ecosistemas que habitan su paisaje, pero la aceleración demográfica y el mal manejo de los recursos naturales han provocado que perdiera, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 34.86% de sus bosques y selvas en 20 años.

    La deforestación es uno de los hábitos más lacerantes en este país, efectuada constantemente por la tala clandestina, pero también por el cambio de uso de suelo en algunas Áreas Naturales Protegidas que puede permitirse, según el caso, por distintos niveles de gobierno. En 1990 según el INEGI México estaba poblado en un 52% de su territorio con bosques y selvas y en 2011, 20 años después, fue apenas un 18%.

    En total 353 mil 173 kilómetros cuadrados (km2) que equivalen a los estados de Chihuahua (247 mil 87 km2), Oaxaca (95 mil 364 km2), Aguascalientes (5 mil 589 km2) y Colima (5 mil 455 km2) fueron perdidos en bosques y selvas.

    Aunque las cifras son desoladoras se puntualizó que México aún figura entre los cinco países con mayor diversidad y se recalcó, por ejemplo, que alberga 46 especies endémicas de 111 de las especies de pinos existentes y posee 25 mil especies distintas de flores. Hoy México tienen numerosos enemigos de sus bosques y selvas: uno de los problemas principales según el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible (CCMSS) es la sobrerregulación aplicada por la Semarnat y la Profepa a los productores forestales.

    Esta última ha frenado al manejo sustentable de los bosques como estrategia para detener la deforestación y evitar cambios en el uso del suelo. También el crimen organizado ha traficado en los últimos años con los recursos forestales.

     

    En tres décadas México perdió el 30% de sus selvas y el 27% de sus bosques

    Áreas Naturales Protegidas resguardan 13% de bosques de México

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