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    Decir que en el vertedero de La Unión, las moscas andan con arcadas y los ratones no salen por miedo a enfermarse, sería una exageración. Ahora, mencionar que el recinto no cumple con las normas mínimas exigidas por la ley es un hecho, que no deja de preocupar. Irónicamente, basta asomarse por uno de sus muros para darse cuenta que el lugar ya no sirve ni para la basura.


    Con más de 25 años recibiendo los desechos de la comuna (antiguamente se utilizaba como basural lo que hoy es la cancha Foitzick), el sector se ha transformado en un peligroso foco de contaminación e insalubridad. El Ciudadano visitó el lugar, constatando las graves falencias que presenta “la última morada” de todos nuestros desperdicios.

    LAS FALTAS
    Ubicado en la salida oeste de La Unión, camino a Trumao, el vertedero es un desagradable espectáculo que quizás muchos turistas que viajan al Parque Nacional Alerce Costero, han debido presenciar. Pero eso es un tema menor en comparación con los problemas que muestra el recinto. Cuando las lluvias caen sobre la basura, generan la lixiviación. Ésta se origina porque el agua, al filtrarse entre los desechos, disuelve y arrastra diversos productos químicos. Como el vertedero se encuentra al costado de un pequeño riachuelo, todos estos líquidos tóxicos terminan en éste, provocando una grave contaminación que, finalmente, alcanzaría al río Llollelhue.
    Aunque esto no es lo único: los cercos presentan daños y los trabajadores del lugar no cuentan con agua potable ni baños para el aseo personal y sus necesidades básicas; además, existen viviendas a menos de 300 metros del recinto.

    CHANCHOS COCHINOS
    Llama la atención la gran cantidad de porcinos que habitualmente se alimentan y chapotean entre todo el desperdicio, junto a gallinas y perros. Sin lugar a dudas, se puede afirmar que estos chanchos ¡sí que son chanchos!
    Consultado sobre los riesgos de esta situación, el médico veterinario Leonardo Torres, explicó que: “en la basura existen millones de bacterias, larvas y diversos parásitos, los que en primer lugar afectarían la salud del propio animal ya sea perro, gato, gallina o chancho. Pero hay otro riesgo bastante grande, que son las Zoonosis. Éstas son enfermedades que los animales pueden trasmitir al hombre, en donde el animal actúa como vehículo”.
    El profesional especificó que en el caso de los cerdos del basural, lo más grave sería la triquinosis, ya que puede causar la muerte en seres humanos (esta enfermedad la adquiere el cerdo al ingerir ratones muertos infectados con triquina).

    NUEVO REGLAMENTO
    Todas las irregularidades mencionadas implican un grave incumplimiento a varios de los artículos de las Normas Mínimas para la Operación de Basurales, Resolución N° 2444, que fue dictada en 1980. Si en la actualidad el vertedero no cumple con lo mínimo que exige una ley que ya tiene más de 26 años ¿qué sucederá en marzo, cuando aparezca el nuevo Reglamento de Rellenos Sanitarios?
    El Coordinador de Residuos de la Secretaría Regional Ministerial (SEREMI) de Salud, Felipe Araníbar, es categórico respecto al tema: “El nuevo reglamento sube los estándares de los vertederos y va vinculado a una política nacional de gestión de residuos sólidos que se está instalando también a nivel regional, con una secretaría ejecutiva vinculada al tema”. Y señala, además, que a partir de la fecha en que salga la nueva normativa, los municipios tendrán un año de plazo para presentar planes de adecuación de sus instalaciones y otro año más para ponerlos en funcionamiento.
    En el caso de los recintos que no puedan cumplir con las nuevas exigencias, el reglamento también establece fechas para iniciar los planes de cierre. “En un plazo de dos años el vertedero (unionino) debería cerrarse definitivamente. Éste no soporta mejora, porque hay una diferencia estructural tan grande con lo que se tiene que hacer, que de todas maneras, hacerle las mejoras significa hacer un vertedero nuevo”, puntualizó el profesional.
    Reconoce que el dilema de la basura es de nivel regional y que la clausura en muchos casos no es sencilla. “No puedes llegar y cerrar los vertederos a una municipalidad, a menos que tengan una solución pensada ya para ello. Tú sacas ese problema y creas otro inmediatamente. Esto es un trabajo a mediano plazo”, aseveró.

    MAL DE MUCHOS…
    Lo grave de la situación es que no sólo se trata de un incumplimiento de lo que establece la ley, sino que involucra un riesgo medioambiental y de salud pública. El Ciudadano conversó con Claudio Moretti, jefe del Departamento de Aseo y Ornato, encargado de administrar el vertedero, sobre la actual situación del recinto. Al señalarle todas las irregularidades que se constataron responde que “si se aplicaran como debe ser las normas, no funcionaría ningún vertedero porque, de hecho, me atrevería a decir que no hay ninguno dentro de la décima región, que cumpla a cabalidad absolutamente todas las normas”.
    Sobre el tipo de basura que recibe el recinto señaló que llegan todos los residuos sólidos urbanos generados en la comuna. Al preguntarle por cuáles desechos no pueden ingresar al vertedero señaló: “los residuos industriales que puedan presentar problemas de toxicidad no deberían llegar y, de hecho, no están llegando”. ¿Y quién fiscaliza que eso no ocurra? Ante la pregunta, Moretti explica que por lo general son las mismas empresas las que se encargan de sus desechos tóxicos. “No hay ningún fiscalizador. Allí ingresan los vehículos y arrojan una cantidad de metros cúbicos de residuos. Pero nadie vigila si llega éste u otro tipo de basura”. Reconoce que si alguien quisiera cometer una irresponsabilidad (llevando una sustancia tóxica) “ésta va a ingresar al vertedero”.
    Respecto a la presencia de aves y mamíferos señaló: “El ingreso de animales es producto de que los dueños de éstos nos destruyen el cerco. Hay que ver para qué lado se está destruyendo y se va a saber al tiro”.
    Las situaciones de irregularidades son tan evidentes que incluso el mismo funcionario sentencia: “A este vertedero no se le puede hacer nada. No tiene absolutamente ninguna salida. Debería haber estado cerrado hace mucho tiempo, principalmente por lo del curso de agua” y añade que se le han aplicado varias multas.

    PARA NO CREERLO
    El mal manejo de los residuos tiene impactos presentes y futuros. Por esto se deben buscar soluciones tanto a corto, como a largo plazo. Al parecer el remedio llegaría de afuera, gracias a un crédito del Banco Alemán que permitiría construir tres rellenos sanitarios provinciales en la región, proyectados para el 2007. “Al concejo anterior le hice una presentación donde explicaba que el gobierno alemán, a través de un banco -KFW- le otorgaba una subvención al Estado de Chile para que en la décima región se hiciera un estudio de factibilidad de proyectos de vertederos”, recuerda Moretti.
    Y agrega que estos recintos “serían administrados por la cabecera del municipio de la provincia, los cuales al cabo de dos años iban a votación para realizar un cambio de alcaldes que llevarían la administración. O sea, era manejado todo por las mismas municipalidades”.
    ¿Qué decisión tomó el concejo presidido por Rene Triviño? Adivine: desecharon el proyecto, que involucraba la inversión de más de 28 millones de euros, unos 17 millones de pesos en vertederos para las 3 comunas. “El concejo (anterior) dijo que no a través de su alcalde y lamentablemente, eso significó que ni siquiera entráramos a los proyectos iniciales de ese vertedero, o sea ya quedamos fuera”, explica Moretti.
    El razonamiento usado en ese momento fue el de “apoyar” a los empresarios locales. Se esperaba que el vertedero de Bética Inversiones, perteneciente a los hermanos Knabe, obtuviera la autorización para manejar residuos sólidos, ya que sólo podía recibir lodos. Finalmente, la empresa aún no saca el permiso y hace tres meses fue sancionada por la COREMA, por un monto cercano a las 300 UTM, por incurrir en considerables faltas e incumplimientos a la Resolución de Calificación Ambiental.

    INCIERTO FINAL
    El futuro de la basura en La Unión está complicado. El año pasado se solicitó, a través de una carta dirigida al edil de Osorno, Mauricio Saint Jean, el ingreso de la comuna al proyecto de relleno sanitario provincial . Hasta el momento no ha llegado respuesta, además la solicitud fue hecha fuera de plazo.
    “La única solución que yo veo es que el municipio compre un terreno y que le dé un manejo lo más ajustado a lo que indique la ley que va a salir ahora en marzo. Es la única solución que veo”, reflexiona el actual administrador del vertedero.
    Ahora la pregunta es si la municipalidad estará a favor de realizar una gran inversión en un recinto que sí cumpla con las normativas. “No sé si estaría dispuesta, yo no manejo la parte financiera. Pero, o nos ponemos las pilas ahora o lamentablemente vamos a dejar a la gente con la basura en la casa. Va a llegar un momento en que va a suceder eso”, aseguró finalmente Moretti.
    Como ciudadanos con un poco de sentido común cabe la pregunta ¿Tendremos que esperar que eso suceda para buscar una adecuada solución? Ojalá que la comunidad y en especial las autoridades no desechen el tema de la basura.
    CV

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