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    El supervolcán ubicado en el Parque Nacional de Yellowstone (Estados Unidos), que se encuentra en la esquina noreste del estado de Wyoming y parte de Montana y Idaho, podría reiniciar actividades antes de lo que se esperaba, aunque por el momento no ha dado alguna señal de alarma.

    Así lo ha revelado una investigación realizada por un grupo de especialistas de la Universidad Estatal de Arizona, quienes presentaron sus conclusiones en la conferencia de la Asociación Internacional de Vulcanología y Química de la Tierra, realizada en Oregón.

    Los expertos analizaron los depósitos de cenizas fosilizadas tomadas de la toba de Lava Creek, una extensa zona de roca ígnea que es objeto de estudio de muchos científicos, revelando que la última gran erupción tuvo lugar cuando el nuevo magma se trasladó a este sistema tan solo décadas antes de la explosión. Anteriormente se creía que el proceso geológico que condujo a este evento habría tardado varios milenios, publica un artículo de la página web Muy Interesante.

    Los tamaños de los cristales reflejan los cambios en la temperatura de su entorno, por lo que la medición de los diferentes cristales en capas puede contar mucho sobre su historia. En este caso, el tiempo entre una inyección fresca de magma caliente de la profundidad subterránea y la erupción fue mensurable en décadas (y no milenios), sugiriendo que si el supervolcán vuelve a estallar, podría tener mucho menos tiempo para predecirlo de lo que se pensaba.

    En la actualidad, está relativamente tranquilo. Sin embargo, un nuevo mapa publicado por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) informa de ciertas deformaciones experimentadas en el terreno circundante debido a la presión causada por los temblores subterráneos: el terreno se ha elevado 7 centímetros en la cuenca del géiser Norris y se ha hundido unos 3 centímetros en la zona de la caldera.

    Esta estructura geológica tiene la denominación de supervolcán porque su potencia eruptiva puede superar hasta 100 veces la de un volcán convencional, por lo que también se le considera de alto riesgo.

    A.L.

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