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    NitriNet-Santé se llamó el estudio realizado en Francia que estableció un vínculo entre alimentos procesados y muertes prematuras, informó este lunes el diario The Guardian.

    El equipo trabajó con más de 44 mil personas desde el año 2009, “observando cuánto de su dieta -y calorías- provenían de alimentos ultraprocesados hechos en fábricas con aditivos e ingredientes industriales, como platos secos (de preparación instantánea), tortas y galletas” listas para servir.

    “Durante el seguimiento de siete años hubo 602 muertes, 219 de las cuales fueron por cáncer y 34 de ellas por enfermedades cardiovasculares. La investigación, publicada en la revisa Jama Internal Medicine, detectó que es más probable que las muertes ocurran a aquellos que comen alimentos ultraprocesados”, indica el periódico londinense.

    Francia consume los productos, que suelen ser altos en azúcar, sal y grasas saturadas, menos que cualquier otro país, ya que solo están considerados en el 14% de su dieta. Comparativamente, el Reino Unido, según reveló The Guardian el año pasado, “consume más de la mitad” en alimentos procesados.

    Otros científicos no están seguros de que el estudio haya probado un vínculo claro con muertes prematuras, pero sí valoraron que exista “más evidencia de que la comida chatarra es mala para la salud”.

    La profesora Nita Forouhi de la Unidad de Epidemiología de la Universidad de Cambridge señaló que aún es necesario tener mayor evidencia, “pero ignorar este hallazgo sería a expensas de la salud pública”.

    Forouhi indicó que el consumo de estos alimentos es un “reflejo de la inequidad social”, ya que “son más consumidos en forma desproporcionada por individuos con menores ingresos o bajo nivel educacional, o por aquellos que viven solos”.

    “Estas comidas suelen ser atractivas porque tienden a ser más baratas, son muy sabrosas debido al azúcar, la sal y las grasas saturadas en su contenido, están ampliamente disponibles, se comercializan bastante, están listas para comer y tienen fechas de vencimiento incluso más tardías”, afirmó

    La académica agregó que el problema se debe combatir “haciendo más para abordar estas inequidades”.

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