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    La Unión Europea (UE) es un órgano cuya injerencia no solo se limita a 28 países del viejo continente, sino que llega a la vida política, económica y social del resto del planeta.

    Junto con Estados Unidos, este grupo conformado en 1993, actúa como un policía del mundo y cuenta con atribuciones para aplicar sanciones de diversa índole contra aquellos países con los que mantengan disputas en materia de política, medio ambiente, seguridad y derechos humanos, entre otros.

    En los últimos 25 años la UE, se ha  encargado de propiciar y apoyar intervenciones políticas, económicas y militares en países de Europa, África, Asia y América Latina.

    Conocido es el apoyo que brindó  a Washington y  la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) durante la invasión que se produjo en 2011 en  Libia, con el propósito de derrocar al Gobierno de Muamar el Gadafi , así como a los ataques bélicos que se desarrollan en Siria, bajo el pretexto del combate al “Estado Islámico”.

    En la actualidad la UE mantiene sanciones a Rusia en respuesta a la anexión “ilegal” de Crimea y Sebastopol.

    También  aplica sanciones a Corea del Norte al considerar que Pyongyang “constituye una grave amenaza a la paz y la seguridad internacional de la región y más allá”  por su programa nuclear.

    La Eurocámara aprobó el 12 de septiembre una resolución en la que exige al Consejo de la UE castigar a Hungría por “vulnerar los valores europeos”.

    En concreto, el Parlamento pidió activar el artículo 7 del Tratado de Lisboa que prevé el retiro del derecho de voto en el Consejo y  rechazan sus decisiones en materia de inmigración.

    “Tienen un plan. Si no pueden obligar a Hungría a recibir a los inmigrantes, le privarán de su derecho a controlar sus fronteras“, denunció  el primer ministro de ese país”, Viktor Orbán.

    El euro grupo  también aplicó el artículo 7 a Polonia por una reforma judicial que  coloca a esta nación  fuera de los parámetros de la UE, ya  que constituye un supuesto  incumplimiento del Estado de derecho.

    Asimismo, el Consejo Europeo (CE) acordó ampliar, hasta el 1 de junio de 2019, las sanciones impuestas al Gobierno de Siria, que lidera el presidente Bashar al-Asad, en respuesta a la “violenta represión contra la población civil”.

     

    La sede central de la UE está ubicada en Bruselas, Bélgica.

    Las agresiones militares han sido ejecutadas a través de la OTAN, que es señalada como “el brazo armado del imperialismo”.

    Esta organización  fue fundada hace casi 70 años en Europa, bajo el liderazgo de Estados Unidos, en el marco de la “Guerra Fría”, y su objetivo era agredir a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y los países de Europa del Este que, después de la II Guerra Mundial, optaron por la vía socialista.

    Desaparecida la Unión Soviética, en vez de ser disuelta, la OTAN se fortaleció y es clave para el negocio armamentista que une a Europa y Norteamérica, ya que los miembros de la UE como Polonia y Grecia  son grandes compradores de armas de empresas estadounidenses.

    Las tres grandes instituciones de la Unión Europea (UE): la Comisión, el Consejo y el Parlamento se encuentran en manos de los conservadores del Partido Popular Europeo:  Jean-Claude Juncker , Donald Tusk y Antonio Tajani,  respectivamente, quienes se han visto envueltos en escándalos en sus países de origen.

    Antes de ser nombrado presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, se desempeñó en Italia como secretario de Industria y Empresa (2010-2014).

    En ese período se le señala de no actuar  frente a los informes internos que advertían  sobre el “dieselgate”, el escándalo de los coches trucados con un software que disimulaba sus emisiones contaminantes

    El presidente de la Comisión Europea, Claude Juncker,  es sujeto de una investigación judicial, ya que cuando era primer ministro de Luxemburgo, supuestamente unos  funcionarios a su servicio falsificaron la transcripción de una conversación telefónica para protegerlo en un caso de espionaje ilegal.

    La misma situación ocurrió con el  presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ya que cuando ejerció como primer ministro de Polonia se vio implicado por un escándalo de tráfico de influencias que implicó a ministros y parlamentarios.

    Crisis en la Unión Europea

    La Unión Europea atraviesa por una situación complicada. En primer lugar. se encuentra  la falta de un plan para la salida del reino Unidos del bloque europeo, tras el referendo realizado en 2016 y cuando faltan sólo 6 meses para que la   “separación” deba concretarse.

    Tras la consulta popular, que dio como resultado el apoyo mayoritario de la población para abandonar el bloque europeo (Brexit), el gobierno comenzó el proceso que debe concretar la media a fines de marzo de 2019.

    Dos de las consecuencias principales del Brexit serán la restauración de aduanas entre el Reino Unido y Europa y el fin de la libre circulación de trabajadores europeos en las islas británicas.

    Londres busca continuar con relaciones comerciales estrechas aún después de concretado el Brexit, y aboga por mantener una zona de libre comercio para mercancías a ambos lados del Canal de la Mancha, algo que choca con el principio de mercado único europeo: No hay libertad de circulación de bienes, sin la de personas, capitales y servicios

    Por su parte, las autoridades de Bruselas plantean que las fronteras del Reino Unido sigan abiertas a los trabajadores de la región, algo que no ha sido tampoco acordado.

    Asimismo, la opción de mantener a Irlanda del Norte dentro de la unión aduanera,  se mantiene como un escollo para los negociadores.

    En lo económico también figura el enfrentamiento existente entre Bruselas y Washington.

    La Unión Europea se unió a la lista de los países que aplican medidas arancelarias a los productos de Estados Unidos, como una respuesta a las decisiones aduaneras contra el acero y aluminio europeos,  impuestas por el gobierno de Donald Trump, quien considera al bloque como “un enemigo” para Norteamérica.

    Adicionalmente, hay  pocos signos de unanimidad a la hora de tratar de lidiar con el gran número de inmigrantes que continúan llegando a la Unión Europea, por lo que se hace difícil aplicar una política migratoria común.

    El canciller austríaco y presidente pro témpore de la UE, Sebastian Kurz,  señaló que países como España, Italia y Grecia son “un poco escépticos” sobre la propuesta de Bruselas de desplegar una guardia fronteriza común en sus fronteras, por cuestiones de “soberanía”.

    “Debemos convencerlos”, dijo Kurz sobre la propuesta que busca controlar una llegada de migrantes al bloque, reseña El Espectador.

    Asimismo, la creación de “centros controlados” en Europa para distinguir entre solicitantes de asilo y migrantes económicos a devolver a sus países, tampoco ha sido aceptada por los 27 países del grupo.

    Agresiones a Venezuela

    Un tema en el que los países de la UE si se han puesto de acuerdo es en seguir los pasos de Estados Unidos y aplicar sanciones a Venezuela,  para aislar al país suramericano y propiciar una intervención militar.

    Entre las acciones injerencistas se encuentran un embargo de armas y un marco legal para la prohibición de viajes y la congelación de activos de determinados dirigentes de este país latinoamericano.

    “Estas personas incurren en la falta de respeto de los principios democráticos o del Estado de derecho, así como en la violación de los derechos humanos”, argumentó Bruselas.

    El presidente Nicolás Maduro denunció que estas sanciones son “diseñadas por los sectores más extremistas y guerreristas” del Gobierno de Estados Unidos, y  atentan “contra la paz política” del país caribeño y “contra la tranquilidad y el diálogo entre los venezolanos y las venezolanas”.

    “El mundo multipolar espera independencia en la conducta de la Unión Europea, ante las evidencias y el peligro del resurgimiento del unilateralismo“, condenó.

    Asimismo, las integrantes del Movimiento Mujeres por la Patria, denunciaron este martes en España que desde Washington y Bruselas se ha fabricado montaje para dar legalidad a una intervención militar en Venezuela, “haciendo un uso político de la defensa de los Derechos Humanos con falsas matrices de crisis humanitaria y migratoria y aplicando un bloqueo ilegal y sanciones unilaterales arbitrarias”.

    “La UE se humilla ante EE. UU, se ha puesto al margen de la legalidad, violando el Derecho Internacional al aplicar sanciones unilaterales, arbitrarias a Venezuela, un país sobre el cual no tiene jurisdicción, está violando no solo la Carta Democrática de Naciones Unidas como el gobierno de Trump, sino sus propios estatutos, es vergonzoso su papel”, condenó la diputada venezolana Ilenia Medina, citada por la Tercera.

    Por su parte, la economista Pasqualina Curcio explicó que Venezuela no tiene una crisis humanitaria y que  lo que requiere es “que Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea levanten el bloqueo financiero y comercial contra el pueblo venezolano y deroguen todas las medidas coercitivas unilaterales e ilegales”.

    En una declaración conjunta parlamentarios de las bancadas de izquierda de Europa y América Latina (Eurolat), rechazaron los ataques y medidas unilaterales que buscan atentar contra la soberanía de Venezuela.

    Rechazamos los ataques a Venezuela, y las medidas unilaterales contra su soberanía política y económica impulsadas por EE.UU. y la UE, junto con aliados en América Latina y El Caribe, así como agravamiento de las sanciones con brutales consecuencias sobre su pueblo”, dice el documento.

    También denunciaron la manipulación del tema de la migración económica en la región para justificar una intervención extranjera.

    “Condenamos con la mayor firmeza las irresponsables palabras belicistas del Sr Almagro, Secretario General de la OEA, alentando una intervención militar; reafirmamos que América Latina es territorio de Paz” plantea la declaración.

    El texto de 25 puntos también se refiere a la “persecución judicial, política y mediática y las campañas de criminalización que sufren distintos líderes progresistas, Lula da SilvaRafael Correa o Cristina Kirchner, con el objetivo de su impedimento a postularse a las elecciones presidenciales”.

    Los diputados del Eurolat expresaron su solidaridad con Nicaragua y el Gobierno del presidente Daniel Ortega, frente a las agresiones perpetradas por Washington y Bruselas.

    “Nos solidarizamos con el pueblo y el comandante Daniel Ortega Saavedra, presidente constitucional de Nicaragua, quien sufrió un intento de Golpe de Estado. Condenamos a todos aquellos que poniendo en cuestión la soberanía y los intereses de la patria nicaragüense apuestan por la desestabilización”, indican.

    Añadieron que se unen “a la lucha en contra del injerencismo extranjero y por la sostenibilidad de la soberanía de Nicaragua. Felicitamos el heroísmo del pueblo nicaragüense que resistió y va ganando cada día nuevamente la paz”.

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