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    La carta pastoral que hace un mes dirigiera el obispo de Aysén, Luis Infanti, en la que propone nacionalizar el agua ha tenido gran eco en diversos actores sociales. Activistas ambientales, parlamentarios, abogados e ingenieros se han sumado para terminar con una legislación que permite que el 80% de los recursos hídricos del país sean propiedad de la trasnacional Endesa.

    La carta pastoral, titulada ‘Danos hoy el agua de cada día’, fue presentada por Infanti hace poco más de un mes en Coyhaique. Pese a generar más de una inquietud en la cúpula de la Iglesia católica, es pública la oposición del obispo al megaproyecto de Hidroaysén, que pretende inundar 4.010 hectáreas en la sureña región.

    La carta apuró la creación del Frente amplio para la repatriación del agua en Chile, que pese al silencio de los medios masivos, ha concitado importantes apoyos para la reforma constitucional del Código de Aguas, que data de 1980.

    Entre los firmantes figuran los senadores Nelson Ávila, Alejandro Navarro, Mariano Ruiz-Esquide y Guido Guirardi, el diputado René Alinco, el presidente del Partido Radical, José Antonio Gómez; el ecologista Juan Pablo Orrego; el abogado ambiental Manuel Prieto y Sara Larraín, del programa Chile Sustentable; el presidente de la Asociación de Funcionarios de la Salud Municipalizada (Confusam), Esteban Maturana; y el presidente de la Unión Nacional Evangélica de Chile (Uiesco), Édito Espínoza, entre otras personas.

    Luis Infanti, obispo de Aysén argumentó que “Aysén tiene la segunda reserva de agua más importante del mundo y el 96% está en manos de una empresa. Esto cuestiona la soberanía del país, por lo que hago un llamado a que la gestión pertenezca al Estado y las comunidades participen de las decisiones que se tomen. Que no sea sólo de los privados”.

    Infanti también cuestiona el argumento de la crisis energética, dado para desarrollar el megaproyecto hidroeléctrico en Aysén. “Más que para la gente, la energía que se necesita es para surtir a la industria, en especial a la minería, que en su conjunto, consume el 65% de la energía en Chile”. Además el obispo acusa que el 96% de las aguas de su región están en manos de Endesa

    VIEJO CÓDIGO

    El Código de Aguas de 1980 aplicó radicalmente el esquema neoliberal en la gestión de los recursos hídricos. Bajo la figura de ‘derechos de aprovechamiento’ se terminó por privatizar los sistemas hídricos, ya que si bien, la inscripción fue gratuita, una vez inscritos tales derechos se pueden transar en el mercado.

    Tal situación generó que comunidades que ancestralmente han usado recursos hídricos de ríos o esteros, se enteraron con los años que algún avispado o amigo de funcionarios de la Dirección de Aguas, sea dueño de los derechos de agua de sus territorios.

    El inciso 11º del numeral 24 del Código de Aguas se ampara en el Artículo 19 de la Constitución Política, que reza que “los derechos de los particulares sobre las aguas, reconocidos o constituidos en conformidad a la ley, otorgarán a sus titulares la propiedad sobre ellos”. Esto permite a cada acreedor de cualquier cuenca hidrográfica su explotación, poder negociarla o hacer usufructo de ella, aún cuando se haya adjudicado gratuitamente.

    Otra parte ocurrió cuando Endesa fue privatizada. Como durante décadas la empresa, siendo estatal, había estado midiendo los regímenes hídricos, el traspaso a manos privadas llevó bajo el brazo el 80% de los recursos hídricos del país.

    Es por esto que a fines de septiembre se formó el Frente Amplio para la Nacionalización del Agua en Chile, agrupación que ya tiene un proyecto de ley bajo el brazo para reformar constitucionalmente el dominio público del recurso y repatriar nuestras aguas.

    El presidente de la Comisión de Medio Ambiente del Senado, Nelson Ávila, argumentó que “esto es una aberración que no podemos permitir que siga pasando. Los intereses detrás del agua la convierten en un negocio sucio, con títulos indebidos para privados, adquiridos gratuitamente y que hoy se prestan para especulación financiera”.

    Juan Pablo Orrego, coordinador nacional de la ONG Ecosistemas, quien ya se enfrentó a Endesa por el proyecto Ralco, agrega que “esta situación es un jaque mate constitucional-legal, que nos lleva al monopolio total de los recursos hídricos y energéticos”.

    Manuel José Prieto, abogado ambiental de PUC, por su parte da pistas del camino jurídico a seguir, ya que exigir la propiedad del Estado puede ser impugnado ante el Tribunal Constitucional, debido al precarizado rol del Estado establecido en la Constitución de 1980.

    La reforma constitucional que postula el Frente pide reemplazar el Artículo antes señalado por uno que diga que “el Estado tiene el dominio absoluto, exclusivo, inalienable e imprescriptible de todas las aguas continentales de la nación sin perjuicio de poder, mediante los títulos que franquea la ley, reconocer o conceder su uso y aprovechamiento a particulares. Decláranse de utilidad pública, a efectos de expropiación, todas las aguas de la nación y los derechos que sobre ellas se hayan constituido o reconocido. El Estado y los particulares a quienes se les ha concedido títulos sobre las aguas, tienen el deber preferente de velar por su protección y su uso sustentable. La ley establecerá prioridades de uso de las aguas, así como las condiciones para adquirir y ejercer los derechos sobre ellas”.

    Ávila, acusa que “es una vergüenza. Chile es el único país del planeta donde un elemento tan sustancial y vital como el agua se encuentra en manos privadas. No sólo se conforman con especular con un bien que reciben gratuitamente, sino que se valen de resquicios legales para intentar menoscabar nuestro medioambiente”.


    PRÓXIMA ALZA EN CUENTAS DE AGUA

    La primera semana de octubre la Superintendencia de Servicios Sanitarios confirmó que un  alza promedio en las cuentas de agua de 3,4%, para la segunda quincena de este mes. El alza en el precio del elemento vital se suma a los anunciados incrementos en las cuentas de la luz, el sostenido incremento en el costo del gas.

    El incremento promedio, según la Superintendencia de Servicios Sanitarios, será de 3,4%, para un consumo de 15 metros cúbicos (m3). Las mayores alzan serán en las regiones de Arica y Los Ríos.

    En Santiagos los clientes de Aguas Andinas enfrentarán un alza de 3,7%, los de Aguas Cordillera de 2,5%  y Aguas Manquehue sumará un alza de 2,7%.

    También habrá incremento de tarifas de agua potable en regiones:

    Arica  y Parinacota: Aguas Altiplano aplicará un  alza de 3,8%

    Antofagasta: Aguas Antofagasta un alza de 3,5%

    Atacama: Aguas Chañar un alza de 3,6%

    Coquimbo: Aguas del Valle alza de 3,4%

    Valparaíso: Esval  realizará un alza de 2,7%

    Libertador General Bernardo O’Higgins: Essbio subirá sus precios en un 3,2%

    Maule: Aguas Nuevo sur tendrá un alza de 3,3%

    Bío Bío: Essbio aplicará un alza de 3,2%

    La Araucanía: Aguas Araucanía alzará sus precios en un 3,7%

    Los Ríos: Aguas Décima subirá en un 4,3%

    Los Lagos: Essal lo hará en un 3,4%

    Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo: Aguas Patagonia alzará la tarifa en 3,4%

    Magallanes: Aguas Magallanes lo hará en un 3,5%

    Mauricio Becerra R.

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