Protestan contra el tratamiento de Electroshock en Santiago

protesta contra TEC Santiago, Chile

El Electroshock,  conocido como Terapia Electro-Convulsiva (TEC), es un procedimiento psiquiátrico basado en la administración de corriente eléctrica en el cerebro de intensidad y duración suficientes para inducir una convulsión generalizada. Muchos usuarios y usuarias de salud mental han sido severamente afectados por este tratamiento, olvidando acontecimientos importantes de su vida, dejando de hacer las cosas que más le habían gustado al perder habilidades y conocimientos que tenían antes de someterse a este procedimiento, sufriendo dificultades cognitivas para aprender y recordar cosas nuevas, provocando una desvalorización de la confianza y la autoestima, limitando las posibilidades de desarrollar una vida plena de crecimiento personal. En Chile aún se practica este tratamiento y sigue dañando la vida de muchas personas, por este motivo el pasado 16 de mayo el Colectivo de Autogestión Libre-mente y el Centro de Acción Crítica en Salud mental convocaron en Santiago a una manifestación en conmemoración del “Día internacional de protesta contra el Electroshock” en la entrada del Instituto Psiquiátrico José Horwitz Barak.

A continuación les dejamos el comunicado emitido por las organizaciones convocantes:

Comunicado en conmemoración del “Día internacional de protesta contra el tratamiento de electroshock” 16 de mayo del 2015, Santiago de Chile

Nos encontramos reunidos el día de hoy para conmemorar el día internacional de protesta contra el tratamiento de electroshock. Esta manifestación convoca a más de 25 países y es llevada a cabo por organizaciones de sobrevivientes de la psiquiatría que han decidido denunciar el electroshock de manera masiva, rindiendo a la vez un homenaje al activista Leonard Roy Frank, quien falleció este año y dedicó gran parte de su vida a luchar contra los abusos de la psiquiatría.

El Electroshock, actualmente conocido como Terapia Electro-Convulsiva (TEC), es un procedimiento psiquiátrico que consiste en la aplicación de dos electrodos en la cabeza con el objetivo de traspasar suficiente electricidad al cerebro para producir una convulsión generalizada. La psiquiatría asegura que es un procedimiento seguro y eficaz para ciertas afecciones de salud mental, sin embargo, es un tratamiento severamente invasivo que provoca daño cerebral y pérdida de memoria. Además, presenta un alto riesgo de muerte. De esta manera, el uso de TEC puede constituir tortura y malos tratos, incluso si se aplica con el consentimiento libre e informado de la persona, debido al alto riesgo de su uso, los posibles efectos perjudiciales y a la evidencia científica insuficiente respecto a sus beneficios.

Sabemos que en Chile aún se practica este tratamiento y sigue dañando la vida de muchas personas. De acuerdo a la cuenta pública del Hospital Psiquiátrico José Horwitz Barack, esta institución realizó, el año 2013, 2.292 sesiones de TEC ¿Cuántas miles de personas más en todo el país han tenido que padecer la electrocución de su cerebro, la pérdida de sus recuerdos, el embotamiento de su pensamiento y el menoscabo de su personalidad a manos de médicos tratantes e instituciones de salud que amparan, de manera impune, este tipo de atrocidades?

Por este motivo, hoy salimos a la calle a denunciar ante la opinión pública los abusos de la psiquiatría y la complicidad del Estado en ese ejercicio de la violencia. El gremio psiquiátrico no comprenderá fácilmente los daños que ha provocado a miles de personas con la aplicación de TEC, por eso es necesario poner en cuestionamiento el sentido de su ejercicio profesional, en el marco de una lucha colectiva por la defensa de los derechos humanos. Sabemos que aplicar electricidad al cerebro es una de las herramientas más brutales de la psiquiatría en su búsqueda por establecer que la “enfermedad mental” tiene una base orgánica que debe tratarse física y bioquímicamente, y no descansaremos hasta que sea eliminada, para siempre, como una alternativa de tratamiento en el campo de la salud mental. Su uso debe ser considerado una forma de tortura, y en la medida que constituye una violación a los derechos humanos, debe dejar de utilizarse en todo el mundo. La abolición del electroshock es posible, necesaria y deseable para construir una salud mental respetuosa de los derechos humanos, de sólida base ética, rigurosidad científica y equidad social, al servicio del bienestar de las personas y las comunidades.

Por el derecho a la integridad psíquica, por el derecho a la autonomía personal, por el derecho a la locura colectiva, decimos fuerte y claro ¡No más electroshock en Chile!

Colectivo de Autogestión Libre-mente
Centro de Acción Crítica en Salud mental

Imágenes de la protesta contra el electroshock en nuestro país.

Las organizaciones participantes de la manifestación también han preparado un cuestionario sobre la Terapia Electro-convulsiva (TEC) dirigido a las personas que han vivenciado este procedimiento, los invitamos a compartir su experiencia completando el siguiente formulario.

Para tomar contacto y solicitar más información:
[email protected]
[email protected]m

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