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    No es para menos… 55 trabajadores del Centro de Salud Familiar de Panguipulli decidieron paralizar su actividades por algunos días para dar a conocer a la comunidad que sus derechos laborales estaban siendo violados.
    Ello porque -señalan- se les deben 5 meses de imposiciones y, lo que es peor, las platas descontadas en sus planillas no aparecen ingresadas en el servicio de bienestar y menos han sido cancelados los dineros correspondientes a letras bancarias, tiendas comerciales y cajas de compensación, que fueron igualmente descontadas.

    Los obreros de la salud califican el caso como “un robo y acto criminal cometido por sus empleadores”, ya que por esta “negligencia” aparecen como deudores en los registros de Dicom.
    Pese a ello, los afectados prefieren tratar el caso a través de una negociación, que iniciaron con sus empleadores, antes que llevar el caso a tribunales. El Servicio de Salud se comprometió a adelantar 64 millones de pesos, pero esta cifra será descontada a partir de agosto de 2006 del per cápita (recursos en dinero entregados mensualmente a los consultorios por habitante que es atendido). Es decir, los 50 millones 400 mil pesos mensuales percibidos se reducirán, con este descuento, a 33 millones 600 mil pesos, baja considerable que pondrá en riesgo la continuidad de la atención de salud en la comuna.
    Pero los funcionarios afectados terminaron asumiendo una responsabilidad que no les competía. Es así como se encuentran desarrollando una mesa de trabajo que permita elaborar un plan que los salve de este hoyo financiero al que fue llevada la salud. Situación que, por otra parte, afecta también en forma directa a los pacientes que concurren al Centro de Salud, pues la empresa sanitaria Essal les está cortando regularmente el suministro de agua potable por no pago. En ocasiones se tiene que atender a los pacientes sin agua o, simplemente, no se les da cabida a los usuarios que concurren al centro asistencial de la ciudad.
    Cabe agregar que también está en riesgo el fondo de bienestar de los funcionarios, que asciende a los 27 millones de pesos, suma que por cierto aparece descontada aunque los montos no existen, ni menos una respuesta que permita saber qué paso con esos dineros. En tanto, el adelanto otorgado por el Servicio de Salud se destinará a cancelar 51 millones a las AFP y 12 millones a las cajas de compensación, pero ¿qué hay de los 27 millones que no aparecen del fondo de bienestar? A esperar, que por paciencia está la vida entera, aunque aún no descartan iniciar acciones judiciales.

    CARA DURA… NO ASUMEN RESPONSABILIDADES
    “Mi esposa y yo teníamos un préstamo del banco Condell, eso es descontado por planillas, pero la platas no se pagaban. Hace unos días pensamos en comprarnos un vehículo, pero nos encontramos con la sorpresa que debíamos 5 meses de cuotas de 92 mil pesos y ya estábamos en Dicom”, señala Manuel Gutiérrez, calderero en el servicio. Él fue uno de los trabajadores que se dirigió a sus empleadores exigiendo una respuesta. Hasta ahora, lo único que sabe es que debe alrededor de 1 millón de pesos. “La corporación municipal, para que nos tranquilizáramos, nos dio un bono de 40 mil pesos, pero resulta que quedamos igual registrados en la Cámara de Comercio como deudores, impidiéndonos hacer tramites por un año” puntualiza.
    El presidente de la Asociación Gremial de funcionarios de la salud de Panguipulli, odontólogo Orlando Romero, en su intento de buscar el origen del problema, concluye que el exceso de personal administrativo puede ser una de las causas: “el grupo en esa repartición se fue agrandando y por ende generando gastos en desmedro de la salud. Para paliar esta situación, estamos pidiendo que los recursos que lleguen del per cápita (1.800 pesos por habitante) sea administrado directamente por la dirección de salud para hacer mejor uso de esos dineros”. El profesional, además, responsabiliza al concejo municipal: “creo que a los concejales les falta un grado de conocimiento para ejercer el cargo y eso se logra informándose, no puede ser que en un lapso de días la corporación le haya presentado dos propuestas, de 30 y 18 millones, sin solicitar algún informe que explicara las diferencias en las sumas. El rol de fiscalizadores no lo están cumpliendo”, acotó.

    …Y NO ES GRATIS

    Según lo expresado por el director provincial del Servicio de Salud en El Diario Austral, el Centro de Salud Familiar de la ciudad de los siete lagos “sería inyectado con recursos frescos”, dando a entender que no quedarían saldos pendientes. Sin embargo, como ya se mencionó, los trabajadores de la salud y los usuarios del servicio, más las 12 postas ubicadas en el área comunal, comenzarán a sentir el costo de este desbanco, aunque Romero señala: “se nos ofreció postular a proyectos donde consideremos dinero en algunos ítemes donde generalmente no aprobarían. Por ejemplo, al realizar una visita domiciliaria se estima un valor por el personal y los instrumentos, pero el combustible no es considerado; ahora lo haríamos y con eso bajaríamos el déficit que tenemos”. Este planteamiento indica que el municipio de Panguipulli no tiene posibilidad de salir de este impasse financiero y -como está siendo costumbre en las administraciones comunales- se echa mano a los ingresos de los afectados de siempre, los trabajadores de la futura nueva región.

    Pedro Herrera

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