“El sistema político no se ha hecho cargo de materias como la desigualdad social y política”

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Cada semana aparecen cifras que ratifican la percepción de estar ad portas del fin de un ciclo político, el que hoy se encuentra representado en el profundo quiebre entre la ciudadanía y la élite política-económica, donde la desconfianza en las instituciones y la demanda de cambiar el modelo de democracia representativa por uno de carácter participativo se van haciendo cada vez más fuertes.

De estos puntos se hace cargo la IV Auditoria a la Democracia, encuesta desarrollada por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y que desde 2008 busca reunir los antecedentes respecto de la mirada de la ciudadanía respecto de sus instituciones y autoridades.

La versión 2016 da cuenta fehacientemente del nivel de la crisis política social que se vive en el país, destacando el valor que la ciudadanía le da a la democracia pero, a la vez, la profunda desafección con el modelo representativo y sus particulares instituciones.

El Ciudadano conversó con Marcela Ríos, coordinadora Programa Gobernabilidad Democrática del PNUD que realizó la muestra, para darle revisar los resultados que entrega esta encuesta y como se pueden proyectar en el futuro.

– Cuales son los ejes en los que sustentan los resultados de esta Auditoría

La Encuesta Auditoría a la Democracia es un estudio que se realiza desde el 2008 entregando evidencia sobre procesos y cambios de largo plazo en materia de percepciones relativas a la política, el funcionamiento del régimen democrático y la relación entre ciudadanía y sus representantes.  El estudio aborda temáticas relativas a la percepción de la ciudadanía acerca del estado de la democracia en el país, de las instituciones, la participación política y social, los temas de probidad y corrupción, reformas políticas, entre otras.

Los ejes que surgen de los resultados de la IV Encuesta, a nivel general, se basan en que a pesar que los chilenos continúan valorando la democracia como la mejor forma de gobierno (6 de cada 10),  se muestran cada vez más críticos respecto a su funcionamiento. Estas cifras corroboran las conclusiones del anterior  Informe Auditoria a la Democracia (2014) del PNUD, en relación a que el país enfrenta un problema de carácter estructural desde hace ya más de una década. En consecuencia, el descontento de la ciudadanía con el funcionamiento del sistema político y sus instituciones ha sido paulatino más que repentino.

– Si bien existe un apoyo al sistema democrático existe total descontento con las instituciones ¿Cómo se puede entender esta dicotomía?

Este proceso no es nuevo, y se plasma en el diagnóstico que se hace en el Informe Auditoría a la Democracia que lanzó el PNUD en 2014. Una de las fortalezas que ha caracterizado a la democracia chilena durante las últimas décadas es su apreciable estabilidad institucional y su éxito en dotar de gobernabilidad al país, entendida como la capacidad de gobernar sirviendo a las personas y respondiendo a sus preocupaciones. Sin embargo, se muestra que el sistema político no se ha hecho cargo oportunamente de materias como la desigualdad social y política, la desafección y la escasa valoración ciudadana de la política y sus instituciones, la baja participación y asociatividad, los temas o las problemáticas sociales emergentes.

En este escenario, y según los datos que nos entrega la encuesta, pero así también como aquellos que se evidencian desde 2008, la ciudadanía presenta una postura favorable hacia una serie de reformas políticas propuestas como solución a algunos de los déficits de la democracia chilena, tales como primarias para seleccionar candidatos a cargos de elección popular, la elección directa de intendentes, y que el mecanismo para cambiar la constitución ser realice a través de la votación directa de la ciudadanía. La postura crítica de los ciudadanos ante la política y sus instituciones no implica un malestar con el régimen de gobierno, sino con la forma como opera en términos concretos; por lo mismo, se evidencia una tendencia significativa a avalar reformas que, al menos a los ojos de la ciudadanía, apuntan a mejorar la democracia y el desempeño de sus instituciones.

– A su parecer ¿la clase política tiene herramientas para superar este estado de crisis?

Las reformas políticas que se han aprobado durante los últimos muestran que ha existido voluntad para abordar los desafíos aún pendientes del sistema democrático. Sobre todo en el último tiempo. Sin embargo, pareciera que el diagnostico aún no se asume por todos los actores (sociales, económicos, políticos, intelectuales). No pareciera existir un sentido de urgencia para abordar los temas en materia de representación, desafección y confianza. Estos desafíos deben ser abordados de manera transversal y de manera específica.

 –  A partir de las cifras que entrega la Auditoría cual es el papel de la ciudadanía en este escenario

La evidencia que se entrega en la IV Encuesta Auditoría a la Democracia da luces sobre una ciudadanía que se cree poco escuchada y espera ser más considerada en los procesos de decisión política. Más aún las preguntas respecto de la participación concreta, no sólo a través del voto, sino también en organizaciones sociales, gremiales, sindicatos, partidos y también movimientos, muestra que la mayoría de las personas participan poco en espacios colectivos. Tampoco declaran participar en otras formas de acción política, como asistir a marchas o  manifestaciones, donde sólo un 16% declara haber participado. En ese sentido, existe un amplio espacio para que los ciudadanos puedan manifestar sus preferencias y opiniones en espacios formales e informales. Solo la acción colectiva podrá hacer posible mayores niveles de incidencia en fortalecer y mejorar el funcionamiento de nuestro sistema democrático.

– Desde su mirada la ciudadanía tiene márgenes de acción para revertir el escenario que se presenta en la Auditoría

Si, ciertamente. Esos márgenes dependen de la participación. Se requiere que las/os ciudadanos voten, participen, hagan escuchar sus opiniones.

– A partir de estos resultados el PNUD genera algunas observaciones a las instituciones del Estado o los partidos tradicionales

El mandato del PNUD es colaborar con los Estados, las instituciones públicas y también la sociedad para fortalecer el sistema democrático. Este estudio trata de ser un aporte en ese sentido.

–  Desde la perspectiva del PNUD cuáles son los elementos a modificar para cambiar la percepción ciudadana de la democracia en el país.

Se requiere trabajar en múltiples frentes al mismo tiempo, desde el Estado, pero también desde la sociedad civil, el mundo privado, los medios de comunicación. Las reformas en materia de polítíca y probidad que se han aprobado recientemente, así como el proceso constituyente apuntan en un sentido correcto y es de esperar que incidan en la opinión de las personas. Que los partidos políticos asuman el desafío de re-encontrarse con sus bases y electores es otro desafío esencial. Promover la participación electoral y la formación ciudadana. Acá no hay recetas probadas ni fáciles, todo cambio tomará tiempo, pero para que tenga efecto debe iniciarse ojalá con urgencia.

José Robredo H. 

@joserobredo

El Ciudadano

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