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    Lo que empezó como una práctica para saber de qué manera los vecinos invertirían los recursos municipales y de qué forma mejorarían su entorno y el desarrollo de su comunidad, hoy se ha transformado en el mejor baluarte de algunas comunas.



    Bajo el nombre de Presupuestos Participativos (PPs) se conoce al instrumento que están ejecutando varias municipalidades de Chile para promover la participación ciudadana y así, traspasar a los vecinos la decisión de qué hacer con los recursos.
    Cerro Navia, Buin, San Joaquín, Illapel, Rancagua, Negrete, Lautaro y Talca son algunos de los municipios que han destinado parte de sus recursos para que la comunidad participe elaborando proyectos o propuestas que requieran financiamiento.

    CUNA DE LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA

    Esta iniciativa partió en Porto Alegre, Brasil, en 1989, cuando las autoridades comunales pusieron en práctica un inédito plan: integrar a la comunidad en la discusión del gasto presupuestario, haciéndola partícipe de la generación de propuestas.
    Así, los vecinos de esta ciudad con más de dos millones de habitantes decidieron si se reparaban calles, se mejora la iluminación, aumenta la dotación de seguridad o se construían multicanchas.
    El modelo de acción que emprende Porto Alegre se basa en la división del territorio comunal en áreas de trabajo. Se eligen representantes o delegados, que en conjunto con los vecinos, elaboran un plan de mejoramiento de su entorno (tanto físico como social) indicando el presupuesto y el impacto que implica para el desarrollo de la comunidad. Por ejemplo, si se plantea la construcción de una plaza, el proyecto debía indicar los motivos para su realización y el costo de la obra.
    El proceso de elaboración de propuestas y deliberación por parte del Gobierno Municipal tarda aproximadamente dos meses. Durante este período se elabora una nueva matriz de carácter propositivo en base a los proyectos presentados y se lleva a votación popular dentro de la comuna.
    Las ideas que cuenten con mayor cantidad de votos son electas y llevadas a cabo durante el año.
    De acuerdo al análisis de Mario Rosales, académico chileno miembro de la Unión Internacional de Autoridades Locales (IULA-SACDEL) la experiencia brasileña promovió la decisión y la valentía del Gobierno Municipal al llevar a cabo un proceso inédito de participación ciudadana.
    “Esta práctica constituye un ejemplo internacional de transparencia en la gestión local y de amplio involucramiento ciudadano en la toma de decisiones tanto en el desarrollo social como participativo”, señala el académico.
    Sin embargo, este modelo no sólo ha promovido la participación ciudadana frente a las autoridades, sino también concretó el rol de los vecinos identificados como grupo social protagonista de su propio desarrollo y por ende, fiscalizador en la ejecución de los proyectos determinados por ellos.

    ADAPTANDO EL MODELO EXTRANJERO

    Ya a mediados de los años noventa, el modelo brasileño de participación ciudadana había traspasado fronteras, llegando incluso a ser estudiado por organizaciones europeas de desarrollo social comunitario.
    Fue así como a través de la Fundación de Cooperación Alemana Friedrich Ebert, se dio origen al Foro Chileno de Presupuesto Participativo entidad encargada de dar a conocer e implementar esta práctica en nuestro país.

    Dicha instancia participativa la integran los protagonistas de las principales experiencias comunales, para entregar una asesoría técnica, jurídica y política a través del intercambio de modelos.
    Uno de ellos es el alcalde de Buin Ángel Bozán, quien es reconocido por instalar en su comuna un modelo progresista de participación ciudadana.
    “Me pareció muy coherente aplicar esta modalidad en nuestra comuna, ya que promover la participación ciudadana en hechos tan concretos como entregarle a la comunidad el destino de fondos municipales en proyectos u obras que –de acuerdo a lo dispuesto por los vecinos- son de primera importancia para ellos”, explica Bozán.
    En Buin llevan cinco años realizando los PPs, para los cuales la comuna destina cien millones de pesos e invita a los vecinos a elaborar propuestas que tengan como fin el desarrollo comunitario y participativo.
    “Hemos recogido la intención de nuestros vecinos de mejorar su entorno y desarrollar la tarea conjunta de promover una comuna sana y querida por sus habitantes”, añade el edil.
    El mismo caso ocurre con San Joaquín, una de las comunas precursoras de esta modalidad. Su alcalde Sergio Echeverría sostiene que “esta práctica es fundamental para el desarrollo de la comuna, ya que aquí existen múltiples necesidades y al construirse un puente de cooperación entre el municipio y los vecinos, generamos una política de participación activa”.
    Echeverría remarca que a través de la entrega de esta facultad a la comunidad, se logra una transversalidad en los objetivos; ya que se fomenta la organización vecinal, sobresalen liderazgos y por sobre todo, aflora la identificación por su barrio.
    En San Joaquín la modalidad de los Presupuestos Participativos durante el año 2006 contó con un fondo de 130 millones de pesos dividiendo la comuna en siete unidades territoriales y contó con la participación de más de 10 mil personas. Cada área debía presentar proyectos relacionados con el mejoramiento y desarrollo comunitario,
    junto con la presentación de candidatos a

    consejeros, quienes en conjunto con representantes de la Municipalidad votaron por la ejecución de las propuestas.
    En esta instancia fueron elegidas, voto a voto por los consejeros representantes de los vecinos de cada barrio, las propuestas de construcción de dos miniconsultorios y una multicancha.
    El control de la correcta ejecución de los proyectos ejecutados con financiamiento municipal se verifica, entre otros mecanismos, a través de la entrega de los fondos en parcialidades, en base a estados de avance efectivos, aprobados por dos consejeros territoriales de la unidad gestora de la propuesta.
    Además, una comisión especial de supervisión conformada por Consejeros Territoriales de los PPs y funcionarios municipales de la Dirección de Desarrollo Comunitario (DIDECO) y Secoplan se constituyen en terreno, al menos una vez, durante el desarrollo de las obras de los proyectos.

    EXTENDIENDO EL PLAN A TODO EL PAÍS

    Tal ha sido la magnitud de la ejecución de los PPs y las experiencias positivas obtenidas en las comunas donde se lleva a cabo esta modalidad, que han surgido nuevas agrupaciones que tienen como fin promover e incentivar el desarrollo de la participación ciudadana.
    La Red Ciudadana del Presupuesto Participativo de Chile es una de ellas, cuyo fin es la promoción -desde la ciudadanía- de las formas concretas de participación real en los asuntos presupuestarios de los municipios.
    Además, la Subsecretaría de Desarrollo Regional (SUBDERE) ha desarrollado un plan de apoyo para la instalación de PPs en todo Chile.
    Evelyn Navarrete, Coordinadora de la Unidad de Participación Ciudadana de SUBDERE y principal promotora de la extensión de este modelo al resto de los municipios e instituciones públicas, señala que el impacto que ha generado esta práctica ha sido único, donde la población ha vuelto a identificarse con su barrio y por sobre todo, quiere ser partícipe de las acciones de mejoramiento que se emprendan en su entorno. “Apoyar la instalación de los PPs en el resto de los municipios significa devolverle el poder a los vecinos para que ellos sean quienes decidan qué es lo mejor para su comuna y por ende, rescatar la valoración e identificación con su comuna”, expresa la ejecutiva de la SUBDERE.
    De esta manera, promueve la masificación de esta modalidad a través del plan de apoyo nacional, que busca establecer alianzas con autoridades municipales, asociaciones municipales y gobiernos regionales que tengan interés y disposición en aplicar los PPs. Además de brindar una mayor transparencia en la gestión y asignación de recursos municipales.
    Se llamó a todas las municipalidades del país a participar de este proyecto, de las cuales 70 acogieron la invitación siendo finalmente seleccionadas 55 diferenciadas en las que necesitan un apoyo básico (comunas donde no se aplica la experiencia) y en apoyo avanzado en las que ya han puesto en marcha estos procesos, pero que necesitan asesoría técnica.
    En conjunto con el Centro de Estudios de Desarrollo Local y Regional de la Universidad de Los Lagos se elaboró una capacitación para los municipios que requieran apoyo básico.
    Actualmente los PPs no sólo están cautivando a los municipios, ya que otras instituciones públicas están acogiendo el llamado de promover la participación ciudadana en la asignación de recursos. Tal es el caso del Servicio de Salud de Talcahuano, quienes mediante el modelo de transparencia y probidad pública han materializado la opinión de la ciudadanía tanto en la fiscalización de los servicios de emergencia como en la generación de nuevas políticas de gestión.

    Claudia Pedreros

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