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    Aunque todavía no ha sido investida como diputada del Congreso Nacional de Brasil, Joênia Wapichana es la gran esperanza de resistencia dentro de la Cámara baja a las amenazas del ultraderechista Jair Bolsonaro de diezmar los derechos de los pueblos indígenas sobre sus territorios.

    La diputada forma parte del partido Rede Sustentabilidade (REDE) y asegura que “los pueblos indígenas han resistido 518 años, porque el período de colonización fue muy grande, y también soportaron la dictadura militar”.

    A su juicio, si siguen en pie desde que Pedro Álvares Cabral arribó a Porto Seguro con su flota de navíos portugueses, cuatro años con Bolsonaro en el poder, para ellos, serán solo un paso más en su rutina de resistencia.

    Bolsonaro ha sido beligerante con el tamaño de las reservas indígenas repartidas por la geografía brasileña y está dispuesto a modificar las normas por las cuales se delimitan las tierras .

    En este sentido, aseguró que abrirá el bosque amazónico a proyectos extractivos e infraestructuras y ha retirado, poco antes del arranque de la Cumbre del Clima que se celebra estos días en Polonia, la candidatura de Río de Janeiro para albergar la edición de 2019.

    “Puede decir lo que quiera, pero esa protección viene dada por la mayor ley de Brasil, que es nuestra Constitución”, señala Wapichana. “Cada persona tiene su opinión y su ideología, y la de él es que los derechos de las comunidades indígenas decrezcan, pero las cosas no son tan fáciles, hay una diferencia muy grande entre el querer y el poder”.

    Wapichana confía en que las herramientas que bloquean capítulos claves de la Constitución de 1988 obstruirán el ímpetu de Bolsonaro. La Carta Magna “cuenta con una protección muy grande en relación a los recursos naturales de las tierras indígenas”, recordó la parlamentaria.

    “Existe el deber federal de proteger y de demarcar, y eliminarlo no es tan fácil como el presidente imagina. No se modifica la Constitución solo porque a Bolsonaro le dé la gana”, sentenció.

    El  plan de trabajo de Joênia Wapichana y sus objetivos para la legislatura están relacionados con las comunidades indígenas: proyectos de sostenibilidad, derechos colectivos, educación y regularización de tierras.

    Emmienda constitucional

    Una enmienda de la constitución le correspondería a la Cámara de Diputados y al Senado, y allí es donde Wapichana tendrá que vérselas también con el Frente Parlamentario Agropecuario (FPA), el lobby del agronegocio, la llamada bancada ruralista.

    En la legislatura que ahora termina, la bancada ha llegado a sumar 218 diputados de los 513 totales de la Cámara. En las presentes elecciones han perdido fuerza, pero se estima que a partir del 1 de enero su grupo signifique, al menos, una cuarta parte del total de diputados federales que pueden plantear la disminución de los territorios indígenas.

    Para ser aprobada, necesita una mayoría cualificada de tres quintas partes de la Cámara y la izquierda siempre ha conseguido bloquearla.

    La modificación otorgaría un enorme poder a la bancada ruralista de diputados y senadores, que suele ir de la mano con la evangélica y la armamentística, en lo que se conoce como la bancada BBB (buey, biblia y bala).

    Por otro lado, la líder de la bancada controlada por el agronegocio, la diputada Tereza Cristina, será la próxima ministra de Agricultura. La otra amenaza para la Fundación Nacional del Indio, el órgano gubernamental  que establece y desarrolla las políticas relacionadas con los pueblos indígenas, es que el Ejecutivo de Bolsonaro está intentando vincularla a este departamento y desvincularla del Ministerio de Justicia, como ha estado desde su creación hace medio siglo.

    La sociedad brasileña tiene que estar atenta al tipo de personas que están dentro de nuestro Congreso Nacional“, opina Wapichana. “Tiene que fiscalizar qué intereses está defendiendo el Congreso: los de los más vulnerables, los de las minorías, o los intereses propios”.

    La nueva parlamentaria espera que “la propia sociedad brasileña no esté de acuerdo con varios de los abusos que están siendo propuestos”.

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