• EC | Edición Mundo
  • El Ciudadano | Edición Chile
  • El Ciudadano | Edición Venezuela
  • Una sociedad plural y democrática necesita diferentes miradas del mundo. Desde El Ciudadano diaria y oportunamente, nuestras letras están en favor de construir una mejor sociedad y un mundo más justo.
    Que exista periodismo independiente también depende de ti.

    El Gobierno de Colombia se vanagloria de pedir ayuda a la ONU para atender a los venezolanos en la frontera, pero no atiende a sus propias comunidades, como por ejemplo las 800 familias desplazadas en Ocaña, en Norte de Santander.

    A Elizabeth Vergel y a su familia les tocó salir de la casa donde estaban viviendo debido a que el dueño no les dio más plazo para pagar el arriendo. Simplemente no pudieron conseguir los recursos para cumplir con esa obligación, reseñó el portal de El Espectador.

    Es la segunda vez que tienen que cambiar de casa en dos meses. La primera fue el 22 de julio, cuando toda la familia abandonó su vivienda en la vereda Mesa Rica, ubicada en Convención. Salieron de urgencia porque dos de sus sobrinas, una de tres años y otra de nueve, fueron impactadas por una bala que, según la comunidad, disparó el Ejército.

    Varias familias viven hacinadas en un mismo cuarto. Foto: Web

    En total, salieron 20 personas de la familia que se ubicaron en una casa en el barrio Torcoroma de Ocaña.Allí dormían 12 personas en cuatro colchonetas y otras ocho en la casa de un amigo que las dejaba dormir en el piso. Cada día se convertía en un nuevo afán, porque no sabían de dónde sacar los recursos para su alimentación y el arriendo.

    La situación ha empeorado, Vergel describe la casa donde están viviendo ahora como “un rancho”. Dice que cuando llueve “cae más agua adentro que afuera”. Además, la casa queda en un sector marginal de la ciudad, por lo cual les da miedo dejar salir de la casa a las niñas, de 15, 12 y 9 años. Se queja de que ellas no han podido entrar al colegio desde que están desplazados.

    Muchas de las familias colombianas desplazadas no tienen a dónde acudir. Foto: Web

    En cuanto a la salud de las pequeñas, también hay preocupaciones. La niña de nueve años fue herida por una bala pero ya se recuperó. Sin embargo, la situación de Daniela, de tres años, es diferente. La bala entró por debajo de su ombligo y salió por un glúteo. El proyectil afectó su colon, su vejiga, su apéndice y su intestino. Por eso, su recuperación ha transcurrido en medio de entradas y salidas al hospital. Tras la cirugía que le fue practicada de urgencia el 22 de julio, los médicos les dijeron a sus papás que la niña tiene que seguir una dieta estricta: tomar caldos y dieta blanda.

    El 6 de agosto, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas le entregó una misiva a Juan Pablo Bacca, secretario de Gobierno del municipio. En la carta le pedía “atención humanitaria, psicosocial y escolarización” para tres familias desplazadas del Catatumbo que se encuentran en Ocaña. Entre los núcleos familiares que la ONU pidió atender están las familias de Vergel y de Mariela.

    Colombia fue el país con mayor número de desplazados en 2017

    Cifra de desplazados en Colombia durante primer semestre del año supera al total de 2017

    Suscríbete a nuestros boletines informativos y recibe diariamente la información más importante publicada en elciudadano.com

    * indicates required

    A qué ediciones te quieres suscribir?


    •  
    •  
    •  
    Loading...