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    El siguiente texto, corresponde a una conversación telefónica entre Armando Quezada y Marcela Castillo. Grabada por el primero, constituye una prueba que está en la Fiscalía, por la investigación de la presunta estafa y defraudación al municipio de La Unión, en el caso de la pintura del edificio consistorial. El Ciudadano, en exclusiva, publica algunos extractos de la conversación, que hiciera pública el abogado Javier Azocar, durante el juicio de una de las cuatro querellas por injurias y calumnias, interpuestas contra este medio de comunicación.

    A.Q. : el Pérez fue a dejar una constancia que yo lo amenacé, pero no fue así. Yo estoy cobrando mi plata; el Pérez Guilmay quiere hacerse el Concejal limpio, que no tiene nada que ver en el cuento este; y el primer güeón que andaba metido. Si ese fue el que le ofreció los quinientos mil pesos.
    M.C. : no se preocupe don Armando. Mire, yo acá tengo una persona que trabaja en el Ministerio de Justicia, que tiene acceso a los registros civiles; yo vi la vida de cada uno y antecedentes penales; puedo hacer muchas cosas con esos antecedentes y puedo sacarle hartas cositas a Pérez Guilmay, que no se venga con cosas.
    A.Q. : Pérez Guilmay por qué niega que él le ofreció.
    M.C. : para qué lo niega, mejor cumpla y se queda callaito y todo queda piolita no más; que paguen lo que deben.
    A.Q. : ahora yo me voy a poner ñipa y voy a exigir que le paguen las quinientas lucas que le deben a usted, en la pidiera’ aquí va con tuti.
    M.C. : igual ellos me pasaron una parte pero…
    A.Q. : le falta todavía lo del computador.
    M.C. : me falta el computador, lo de las máquinas son como doscientos cincuenta; lo del consistorial son doscientos y tanto.
    A.Q. : ve, estamos en las quinientas lucas.
    M.C. : haber, quinientas lucas y el computador por lo menos, aparte del otro negocio que no tiene nada que ver con usted, es otra cosa.
    A.Q. : yo en la pintura, yo fui a trabajar a mí me contrataron; yo me acuerdo que me llamó ese día en la segunda vuelta de la Bachelet.
    M.C. : estábamos en su casa, cuando la …
    A.Q. : ahí estaba usted.
    M.C. : estaba yo, estaba José, estaba Alexi.
    A.Q. : Alexi Guilmay.
    M.C. : estaba Alex y estábamos con …, con quien más, que la dejaron abajo porque habíamos 3 mujeres abajo.
    A.Q. : ya.
    M.C. : estábamos las tres mujeres abajo y me llaman a mí …y era para hacer el negociado; después lo llamaron a usted.
    A.Q. : claro, si ahí estaba entonces, de esa vez me comprometí y empezamos a trabajar
    M.C. : incluso yo me acuerdo que dije bueno, para el capataz depende de quien sea, habría que hacerle un sueldo de tanto no?, dice Alex , Armando no es un capataz cualquiera hay que pagarle tanto y punto.
    A.Q. : claro.
    M.C. : ahí donde dijo de toda esta plata, a esta niña hay que pagarle un millón; ya que va prestar su nombre y después va desaparecer.
    A.Q. : ah, por la María Keim.
    M.C. : a la mas Pipe.
    A.Q. : claro.
    M.C. : pero resulta que ella fue la que se vino a oponer, y ella fue la única que generó todo este atao’; ella es la única culpable, porque a la hora que ella firma y se va, a esta hora estamos todos cagaos de la risa y sacando tremendas ganancias.
    A.Q. : si po`, si así fue y quedó la escoba.
    M.C. : porque yo todas las pifias que ustedes cometieron, yo no se las dejé pasar porque no supiera, sino era pa´ ahorrar po`.
    A.Q. : claro.
    M.C. : no era porque dijera no yo pienso que está bien hecho, cuando está malo, era para que no gastaran nuevamente y por eso el Ito me trata por poco, que yo no sabía, por que yo les dejé pasar muchas cosas; obvio sino íbamos en pérdidas para nosotros mismos.
    A.Q. : claro, ahora el Ito, según que había pillado que usted había falsificado una firma.
    M.C. : que yo había falsificado una firma ¿de quién?
    A.Q. : de Maria Keim
    M.C. : pero la de las bases; pero por supuesto, sí, ésta cuando participó en la licitación y no me diga que la cabra güeona reconoció.
    A.Q. : claro no, no estamos de acuerdo entonces, el Ito al final hizo vista gorda en eso; dijo esto lo vamos a dejar pasar así nomás.
    M.C. : obvio, si yo postulé el coso. No ve que yo le pasé toda la ruma, que firme todo esto y lo trajo tal cual el gil; entonces yo le digo esto hay que entregarlo a tal hora y no está firmado y que obviamente yo me puse a firmarla como saliera po´¨, por qué sino se perdía la licitación po´?
    Además de estas pruebas, existe un cheque cuenta corriente de la Sociedad de inversiones Jahnke y Salas Ltda., de un banco con sucursal en La Unión; por un monto de siete millones quinientos mil pesos, girados a nombre del señor Luis Armando Quezada Solís. Este habría sido girado por el abogado Alex Salas, según la querella de Quezada, para pagar al personal de la obra.
    Además existen otras pruebas que en estos momentos sólo conoce el fiscal Raúl Suárez, ya que se ha decretado prohibición de dar a conocer mayores antecedentes de las pruebas que obran en Fiscalía, al abogado de la parte querellante, Javier Azocar. En todo caso, es posible que se cite a declarar nuevamente a numerosos testigos; incluida la alcaldesa Maria Angélica Astudillo, por sus dichos contradictorios en torno a las declaraciones del arquitecto Carlos Moreno, considerado como testigo clave. Por último, no se descarta que el hombre del Ministerio Público ordene que la ex funcionaria municipal Marcela Castillo, sea traída retenida desde la capital, lugar donde reside actualmente.

    Leonardo Hernández

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