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    El martes 10 de julio se registró la primera reunión por la unión de los pueblos de Chile. Esta iniciativa, partió de organizaciones sociales, ecológicas y culturales del Valle del Huasco y Valparaíso. Busca transformar el sistema de injusticia y depredación existente en Chile por una sociedad basada en la justicia social, la distribución de la riqueza, el respeto de la naturaleza, la valoración de la diversidad cultural, la recuperación de los recursos naturales para el país y su gente, la construcción de una nueva pedagogía basada en el respeto y el amor. Para esto se estima que es necesaria una nueva constitución.


    La reunión de este martes 10 de julio de 2007, se realizó en la sede de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile en Santiago. Contó con la asitencia del presidente de esta organización, Giorgio Boccardo; del Presidente de la Confederación de Pescadores Artesanales de Chile, Cosme Caracciolo; del Pdte. de la Confederación de Gente de Mar (Congemar), Jorge Bustos; del delegado del Consejo de Defensa de Valle de Huasco, Alejandro López; del director de El Ciudadano, Bruno Sommer y del productor de este medio, Sebastián Larraín; Del director de Quinto Infierno, Francisco Arellano; De Maximiliano Proaño, de revista Mala Clase; y de Francisco Marín, Pdte. de la Corporación Cultural ex Cárcel de Valparaíso.

    La cita se dio en un clima de alegría y esperanza. Se analizó brevemente la realidad política actual, estimándose que están dadas las circunstancias para que el sistema pueda ser transformado desde sus bases.

    Se estimó, asimismo, que existen todas las posibilidades para construir un gran referente de unidad de todos los sectores del país. Se conversó que la única forma que este pueda alcanzar los fines presupuestados, es que parta desde la base social y que cuente con la más amplia, democrática y horizontal participación de todos los sectores del país.

    Se acordó apoyar la iniciativa de realizar un gran Encuentro de Unidad de los Pueblos, en Valparaíso, los días 7, 8 y 9 de septiembre próximos.

    Previo a este, se harán reuniones preparatorias en la que se espera se den cita los sectores de la salud, la minería, el mundo secundario, las confederaciones campesinas, representantes del pueblo mapuche, y otras agrupaciones culturales y sociales. La próxima se realizará en Valparaíso, el 1 de agosto.

    Borrador del llamado a este encuentro

    Congreso de la unión de los pueblos de Chile: Valparaíso, 7, 8 y 9 de Septiembre 2007

    Luego de 17 años, se hace evidente el agotamiento del proyecto político encabezado por la Concertación y aceptado o impuesto al conjunto del país. Todo lo que era esperanza se ha transformado en frustración. El sueño de integración e inclusión surgida en el contexto de las protestas antidictatoriales se diluyó en la transición. Al avance democrático se le puso al frente una especie de casta de poder, con gente de derecha y de izquierda, que manejó a su antojo y según sus intereses el proceso político post Pinochet. En verdad, la presencia de este actuaba como elemento amedrentador de la profundización democrática. Esto fue aprovechado por quienes no querían más participación, ni transparencia. Pinochet les fue funcional a sus intereses.

    Las fuerzas sociales que lucharon contra la dictadura quedaron marginadas del terreno político y de todas las esferas de poder una vez iniciada la transición. Las élites políticas, al igual que las económicas, vieron el poder como un botín que había que repartirse entre los menos posible y de la forma más sigilosa.

    Por esto es que se destruyó deliberadamente a la prensa antipinochetista que representaba un peligro para el consenso de poderosos que fue la transición. Hay numerosos documentos que revelan como los gobiernos concertacionistas obstaculizaron de todas las formas concebibles a estos medios. Por lo pronto, no le contrataron publicidad. Y al Mercurio, diario oficial del fascismo chileno, fue llenado de dinero. Y cuando un gobierno europeo quiso apoyar con tres millones de dólares a las revistas que sobrevivían, el Gobierno de Chile protestó reclamando que esta era intromisión en los asuntos internos del país. Corría 1992.

    Se hacían de esta manera de uno de los poderes fundamentales de un país: La prensa. Esta, desde entonces a construido una falsa oposición entre la derecha política y la Concertación. En realidad, ambas han sido todos defensores de un mismo sistema que los favorece a unos pocos poderosos y que deja fuera a los pueblos de Chile de los beneficios de su trabajo y de los frutos de la tierra y los mares.

    Desde 1990, el modelo de injusticia nacido durante la dictadura se ha profundizado y sofisticado. La situación está llegando a un extremo que amenaza la vigencia del proyecto republicano. El saqueo de todo el territorio, la usurpación de las riquezas, el abuso de los poderosos parece no tener freno. La destrucción de la cordillera y de los ríos es la muestra más palpable de que el problema ha ido más allá de todo lo que hubiera sido posible imaginar.

    El sistema de injusticia y la catástrofe ambiental

    El modelo de desarrollo chileno fue ejemplo durante la década de los ochenta y noventa de un tipo de estructuración económica favorable a las grandes transnacionales. La privatización de las pensiones, de la salud, de las empresas estratégicas se promovieron como pasos indispensables del nuevo modelo de desarrollo. Y Chile paso a ser, tras el colapso del “socialismo” soviético, en el modelo mundial de esta forma de organización económica y social conocida como neoliberalismo. La imposición del modelo de AFP’s, es ejemplo de esto.

    Pero todos sabemos los resultados de estas reformas estructurales: cesantía, inseguridad, vulnerabilidad de los estados. Y, sin embargo, la Concertación siguió apostando en Chile por este modelo, lo que se hace evidente con los acuerdos de “libre” comercio e inversión firmados con Estados Unidos y decenas de países. En estos se consagra el papel subordinado económica y políticamente de nuestro país y nuestra cualidad de proveedor de materia prima y mano de obra barata.

    La Economía ha estado enfocada solamente a la explotación de los recursos naturales, la y de los trabajadores. Los resultados de la aplicación de estas políticas son difíciles de describir por lo horroroso que resultan. Es que a las autoridades y empresarios no parecen importarles que como resultado de una actividad económica se dañe abiertamente el medio ambiente, como ocurre en tantos lugares del país, como el mismo Santiago, atosigado por el smog y un deficiente transporte publico. En el nortino poblado de Camarones el nivel de arsénico del agua es más de cien veces lo permitido por la OMS (Organización Mundial de la Salud). En otros lugares el agua ya se acabó. Fue consumida por la ambición desenfrenada de la minería.

    El Mar ha sido arrasado por la pesca industrial, peor aún, se ha prácticamente convertido en un basural de las grandes empresas como las celulosas que vierten en ellos y en los ríos sus deshechos tóxicos. El presidente Ricardo Lagos, a sabiendas del daño ambiental provocado por Celco en el río Cruces, dijo que los deshechos de la celulosa deberían ser vertidos sobre la costa lafkenche. Esto, sin exigir ningún esfuerzo de purificación de los oscuros fluidos industriales.

    En realidad, el análisis de todos los grandes problemas ambientales y de usurpación del territorio escapa a las posibilidades de este documento introductorio. Sólo cabe decir que en todas las ocasiones en que ha habido un enfrentamiento entre comunidades amenazadas o afectadas por la contaminación de grades empresas, los presidentes de la Concertación, el parlamento y la prensa (El Mercurio, La Tercera, TVN, Canal 13, Megavisión) han apoyado a los grandes empresarios contaminantes.

    No pocas veces se ha dicho que oponerse a estos proyectos es oponerse al desarrollo. Esto hicieron los medios de “comunicación” y el propio gobierno en el emblemático caso Pascua Lama. Ahora que está la evidencia del daño a los glaciares, sólo en la fase de exploración, nada se hace para evitar el latrocinio que va significar –en caso de ponerse en marcha- que el último río de aguas diáfanas del norte de Chile sea contaminado. No importa que sea la barrera que impida el avance del desierto más árido del mundo hacia el sur.

    Es una locura, pero es así. En eso nos han convertido. Eso hemos permitido.

    Algo sin embargo ha cambiado en los últimos años en América del Sur. Esto es el íntimo y mayoritario deseo de las poblaciones por romper con los esquemas impuestos por el FMI y las oligarquías locales, establecidos en el Consenso de Washington. Las tremendas calamidades sociales provocadas por la aplicación a ultranza de este modelo, han dado paso ha respuestas políticas articuladas al interior de los movimientos populares que han gestado gobiernos de tendencias completamente distintas mediante procesos de asambleas constituyentes. El caso de Venezuela, Bolivia y Ecuador, son claros ejemplos de ello.

    Chile, el país más rico del mundo vive en la miseria

    Chile es, por sus recursos naturales y considerada su población, seguramente el país más rico del mundo. Contiene en las entrañas de su tierra, la mitad de las reservas económicamente viables de ser explotadas de cobre del mundo. Bastaría con el uso racional y sustentable de este recurso, para que todas los hijos de esta tierra, tuvieran una educación de calidad y gratuita. Lo mismo en salud y pensiones. Pero además tiene mucho oro, plata y ; recursos marinos, agua por doquier, fuentes energéticas, entre muchas otras cosas.

    Al ritmo de explotación actual, diversas estimaciones señalan que hay cobre sólo para 30 años más. Hay cuantificadas 190 millones de toneladas susceptibles de ser explotadas del rojo mineral y la producción anual es de más de 6 millones de toneladas. En treinta años habremos acabado con la principal fuente de recursos de nuestro país, los que fácilmente podrían durar cinco veces más tiempo, si volviéramos al nivel de producción del año 1989 (1,6 millones de toneladas) y desarrolláramos algún otro proceso que de valor agregado a nuestra oro rojo.

    Lo más lamentable de esta situación es que el 70% de la producción actual es realizada por grandes empresas, la gran mayoría de las cuales declaran pérdidas para no tributar en Chile. Esto, ciñéndose a un informe de una comisión especial del Senado de Chile, que analizó la tributación minera. Concluyó: 45 de las 47 grandes empresas mineras que operan en Chile, nunca han pagado ningún peso de impuesto.

    Respecto del publicitado royalty: Ningún peso de los cerca de mil millones de dólares obtenido a través de este el 2006 se ha gastado en obra social o económica alguna, siendo un verdadero misterio, el destino que tendrán estos fondos, para los cuales se creó una comisión de innovación tecnológica encabezada por el neoliberal ministro de hacienda del gobierno de Ricardo Lagos, Nicolás Eyzaguirre.

    Tanto o más grave resulta el hecho que los excedentes del cobre generados por Codelco, que para el ejercicio 2006 fueron más de diez mil millones de dólares, prácticamente no se están ocupando en desarrollo social, puesto que en su gran mayoría se están depositando en bancos extranjeros. Esto, con el fin de no deteriorar el precio del dólar, cuyo valor alto, es básico en el sistema de economía abierta orientada hacia las exportaciones.

    O sea: Ni en periodo de bonanza, se puede confiar en que la mala situación de pensionados, de la educación, la salud, la agricultura y las Pymes podrá ser mejorada, puesto que el sistema impide –aun en periodos de abundancia- que se hagan transformaciones de fondo del sistema de injusticia que se vive en el país.

    El año 2006, según cifras del Banco Central, las empresas mineras se llevaron del país 21 mil millones de dólares. O sea, el problema de Chile no es de recursos, por que estos están de sobra. El tema es qué se hace y quién se queda con estos recursos.

    Nos están robando en la cara y no hemos sido capaces de articular una defensa del cobre y de todos los recursos naturales. Le hemos confiado la casa una casta de traidores pervertidos y corruptos.

    Por lo pronto cabe adelantar nuestra convicción de que no es necesario que se mantengan en el país las transnacionales mineras ni las grandes empresas de este tipo, puesto que no tributan y contaminan. Si sólo se quedara Codelco, y se promoviera la pequeña y mediana minería, se generarían muchos empleos puesto que estas últimas dan mucho más trabajo que las grandes empresas, que son muy intensivas en capital, pero muy poco dinámicas en la creación de puestos de trabajo. Se estima que en la última década se han perdido más de sesenta mil empleos en la pequeña minería fruto del auge de la gran industria.

    En caso de renacionalizarse el cobre debe disminuirse rápidamente la producción mineral en Chile. Aumentaría el valor del cobre de tal manera, que fácilmente podría quintuplicar el valor actual. Es que no hay en el mundo yacimientos suficientes que permitan producir lo que produce Chile. Ni tampoco materiales de la calidad del cobre que permitan reemplazar sus numerosos usos.

    Los pocos empleos de la gran minería que se perdieran, deberían ser traspasados a cooperativas mineras en las que el Estado garantice que al menos, sus socios van a recibir el mismo dinero que le era cancelado por las privadas, pudiendo ser la cifra mucho mayor.

    Este mismo modelo podría aplicarse con los trabajadores de la actividad pesquera industrial, actividad que necesariamente debe declararse en veda para que se recuperen los recursos y la biomasa. Sólo se deberá permitir la actividad más amigable con el medio ambiente como lo es la pesca artesanal.

    Pesca y forestales

    Los últimos años se ha visto como los recursos pesqueros se han ido agotando fruto de la sobre explotación de las grandes pesqueras. La mayor parte de cuyos recursos son enviados fuera del país. Muchos de estos en forma de harina de pescado. Los chilenos no tenemos ni derecho a comer esta inmensa riqueza alimenticia, que es saqueada sin que nadie diga nada, salvo los pescadores. Se humilla y empobrece a los pescadores y sus familias y al resto de los chilenos se nos priva de tan maravillosos frutos. Pero no es sólo eso. Se destruyen en forma incuantificable ecosistemas complejos, creaciones divinas que han vivido en las aguas por millones de años. A muchas de ellas se les hace desaparecer sin que siquiera lo sepamos.

    En la Caleta Portales de Valparaíso, dos pescadores se han suicidado ante las nulas expectativas de poder solventarse a si mismo y a sus familias. Esto contrasta con la situación de las grandes empresas que han ampliado sus cuotas de pesca, ayudando a convertir a sus dueños como en el caso de Anacleto Angelini, en uno de los hombres más ricos del mundo, según ranking Forbes y que recordemos, antes de explotar los bosques terminó con la pesca en el norte. Todo esto con el aval del Gobierno y del Parlamento que sacaron adelante la Ley corta de pesca. Sólo la lucha organizada de los pescadores, a través de la Conapach, pudo evitar que se aprobara la ley larga, que hubiese sido aún más funesta que la realidad actual.

    No sólo debemos rescatar los mares, de la voracidad basurista de los poderosos, por un afán económico y de dignidad que tenemos como pueblos. También lo tenemos que hacer por que debemos ser guardianes de que este hermoso lugar único que es la ñuke mapu (madre tierra), la que debe ser preservada y venerada como el sagrado lugar en que vivimos y vivieron nuestros antepasados. Y si lo cuidamos, lo disfrutarán los que nos sucedan. Al ritmo actual, heredaremos un mar muerto y una tierra seca. Y no queremos eso.

    La participación de los pescadores artesanales en el proceso de unidad de los pueblos de Chile, es fundamental, puesto que no sólo son muchos y bien organizados. Si no que también, son los guardianes de las costas y los mares. Los primeros en verificar las consecuencias del modelo económico vigente.

    En el centro sur del territorio ocurre otro tanto. Mientras las forestales hostigan hasta lo indecible a los mapuches para echarlos y apoderarse de sus tierras, el Estado a través del sistema judicial y las fuerzas den coacción estatales se protegen violando derechos humanos esenciales. Esto ha sido refrendado hasta por las Naciones Unidas. Las grandes empresas no sólo dañan la gente de la tierra, sino que destruyen el hermoso ecosistema de bosques sureños, reemplazando el paisaje por monocultivos y celulosas. Se llevan la riqueza y dejan los desperdicios.

    La educación

    Desde la irrupción del fascismo tras el golpe militar, se ha privilegiado el desarrollo de individuos que tengan el menor compromiso social y nacional posible. Las viejas instituciones republicanas como el Liceo y la Universidad Pública han sido despedazadas. La intención de este plan es al menos doble:

    Por un lado desvincular al Estado de su obligación en materia educativa, generando un jugoso negocio para los agentes privados responsables del negocio de la educación. Pero por otro, se busca acabar con la posibilidad que exista un proyecto colectivo que a todos nos una. Se trata que hayan miles de proyectos individuales donde el interés común se difumine, desaparezca.

    En este sentido no es circunstancial que hayan sido los liceos llamados emblemáticos , los que hayan encabezado la intentona de generar un vuelco en la educación chilena. Son ellos, los que con mayor fuerza sienten y contienen en su alma la necesidad de que exista un proyecto compartido que a todos nos comprometa.

    Un nuevo Estado, una nueva sociedad

    En el estado actual de cosas, no se saca nada con que el Estado recaude más fondos a través de CODELCO o de impuestos. Esto, debido a que el Gobierno se encuentra privatizado. Los ministros, subsecretarios, directores de empresas y buena parte de los jefes de servicios, responden a intereses privados. Desapareció el concepto de nación, de comunidad, de República (cosa pública).

    Se ha impuesto el ethos fascista neoliberal que sostiene que en la sociedad debe imperar la ley del más fuerte. Los valores de solidaridad y fraternidad, son una decorado que a lo más alcanza para organizar la Teletón y limpiar la imagen de los perversos chupasangres.

    Muchos nuevos caminos podrían construirse sin la necesidad de cobrar caras tarifas para ello; Podría desarrollarse una política energética centrada en el interés nacional y respetuosa del medio ambiente; podrían desarrollarse ambiciosos planes en materias culturales, deportivas y comunicacionales; Podríamos tener una integraciópn con nuestros vecinos centrada en el mutuo respeto y conocimiento. Podríamos encabezar la lucha por la defensa del planeta, tan averiado y tan amenazado, en vez de ser los promotores de su destrucción.

    Debe surgir en Chile un nuevo Estado. Que se preocupe de la felicidad de la gente. Que ponga como primer requisito de toda actividad, el respeto por la condición humana y el medio ambiente. Ya basta del engaño de las cifras, de la preponderancia de los ricos por sobre lo que más importa.

    El Estado, la nueva sociedad que estamos construyendo, debe promover un modelo educativo que acabe con la primacía del negocio y que promueva la solidaridad y el entendimiento y conocimiento entre los pueblos. En la educación, como en las demás áreas del país, deberá haber una gran revolución.

    Esta debe partir ahora. Primero con logros muy sencillos pero de alto contenido simbólico, como acabar con el ordenamiento de las sillas en la sala de clases como si esta fuera un regimiento donde todos miran al profesor. La educación debe ser construida entre todos y todos nos debemos ver las caras.

    Debe construirse un sistema de integración donde el país sea una escuela. La televisión y las radios, además de otros medios de comunicación, deben abrirse a nuevas expresiones. Los mismos estudiantes deben poder construir sus medios y decir sus verdades. En eso se debe invertir. Se deberá sacar a los niños y jóvenes de las excesivas horas de aula, para que conozcan el entorno natural y cultural personalmente, no sólo a través de libros.

    Todas las comunas deberán tener instalaciones para el arte, la ciencia, la cultura y el deporte, para que las personas de todas las edades puedan desarrollarse y la sociedad pueda desplegar la potencialidad de las personas. Esto no es una falsa promesa. Es una realidad que podemos construir si todos nos unimos para lograrlo. Y los estudiantes, más que ningún otro sector social del país tiene la fuerza para poder construir este sueño.

    Chile necesita sanarse, desbasurearse y a eso nos debemos abocar.

    ¡A barrer con el basurismo capitalista y la ambición desenfrenada!

    La justicia en Chile

    Aunque hay muchos motivos para declararse insatisfecho, en lo referente a justicia con las violaciones a los derechos humanos, podemos estar algo más contentos. Es que se está conociendo la verdad y se ha comenzado a castigar a los culpables. En esta materia se ha verificado la gran victoria del pueblo chileno en estos años. Este es uno de los elementos que nos hace confiar que es posible la transformación del sistema de injusticia en que estamos sumidos. Podemos dormir tranquilo en la confianza que los graves crímenes cometidos serán castigados. De nada han servido las iniciativas de legisladores y presidentes. La amnistía se ha anulado en la práctica.

    En todo caso, lo anterior no significa que haya justicia en Chile. Sólo quiere decir que también se han ganado batallas por la lucha infatigable de los familiares de las víctimas, de muchos abogados y también de jueces.

    La unión de los pueblos de Chile

    Respecto al diagnostico de la realidad chilena podríamos decir mucho más. Hablar de educación superior, o de la realidad de la salud. Pero ya habrá tiempo para profundizar en cada una de las materias.

    Lo que nos convoca ahora es nuestro deseo de construir la unidad más amplia entre todos los sectores del país. Entre todos aquellos que no quieren que las cosas sigan como ahora y que están dispuestos a luchar, con transparencia y sin ambiciones personales, por cambiarla.

    En el fondo, hablamos de la gran mayoría del país: Pescadores, mineros y pirquineros, estudiantes, campesinos, pueblos originarios, ferrocarrileros, trabajadores de las industrias básicas, profesores, entre otros sectores.

    Es en la unidad, construida sobre la base de los puntos que a todos nos unen, que podremos cambiar este sistema d injusticia en el que estamos sumergidos. Hablamos de la unidad más amplia y responsable de los pueblos de Chile, sin la intermediación de políticos profesionales.

    En el fondo hablamos de construir un inmenso referente que actúe coordinadamente, en el plano político, educativo, económico y comunicacional, que se dote de un consejo nacional en el que estén representados todos los sectores del país.

    Aunque las temáticas a tratar deberán ser definidas en el encuentro fundacional de agosto en Valparaíso, en este documento se proponen algunos puntos centrales de la plataforma del proceso de unidad.

    Plataforma de la unidad (provisoria, hay que ampliarla y corregirla según las apreciaciones de los diversos sectores sociales)

    1.- Protección del agua y declaración de esta como un bien estratégico de los pueblos de Chile, cuyo uso es indispensable para la existencia misma de la vida en el país. Por tanto, es necesario una nueva ley que garantice la protección de este recurso, el que no podrá estar sometido a los intereses de las corporaciones privadas.

    2.- Recuperación del cobre para los pueblos de Chile. Expulsión de la gran minería contaminante que no contribuye con en nada al bienestar colectivo del país. En este punto se hace indispensable la derogación absoluta del Tratado Minero entre Chile y Argentina.

    3.- Fin a la ocupación del territorio por empresas forestales, salmoneras y energéticas que tanto daño están haciendo a las comunidades afectadas por su irrupción.

    4.- Nuevo sistema educativo basado en el respeto a las personas y en el verdadero desarrollo y despliegue de las capacidades y potencialidades humanas. La educación deberá ser gratuita.

    5.- Seguridad alimentaria. Fin a los pactos comerciales que han significado que todos los recursos naturales sean saqueados y que de ellos no podamos ver ni la sombra. Ejemplo de esto es lo que ocurre con los pescados, antes tan abundantes, frescos y baratos. Hoy inalcanzables por su precio y además de mala. Con los lácteos ocurre lo mismo: Han subido a un precio en que ya las familias del pueblo prácticamente están privadas de consumir leche, mantequilla y queso. Con las paltas y las frutas ocurre otro tanto. Todo se vende y nadie se preocupa de la gente. Esta situación ha llevado a límites irritantes.

    6.- Nuevo rol del Estado: Este deberá estar el servicio de toda la nación y no sólo de un sector social. El parlamento deberá ser renovado, dando todas las facilidades para que todos los sectores sociales puedan estar representados.

    7.- Medios de comunicación: El movimiento de unidad de los pueblos de Chile, debe considerar el potenciamiento y desarrollo de medios de comunicación que den a conocer nuestras realidades y luchas. En este sentido se propone apoyar los medios que tenemos como El Ciudadano y empujar el surgimiento de otros.

    8.- La cultura como eje del desarrollo del país: Las instituciones más importantes del país deben actuar como potenciadoras de la educación y la cultura. No se debe centralizar esta tarea sólo en la escuela y universidades. Estas se ven sobre pasadas por la irrupción de otras agencias de socialización como la televisión. Estas, en la actualidad están al servicio del sistema hegemónico dominante, que no está interesado en potenciar la reflexión y el conocimiento.

    En el nuevo estado de cosas, que entre todos vamos a construir, es necesario que se potencie la diversidad cultural del país, sus lenguas, las formas de relacionare con la naturaleza, la preparación de los alimentos y las historias que han dado forma a nuestro Chile actual, a nuestro ser humano presente. El país debe ser una escuela. Los cines, las radios, la TV, los diarios, los libros, los espacios de conversación y ebncuentro deben `potenciar la creación y la participación de todos en la gestación de la nueva realidad por la que nos estamos jugando.

    9.- La profundidad de los cambios planteados y otros que se agreguen, hace indispensable la construcción de un proceso constituyente: Una nueva constitución.

    Estrategia y formas de funcionamiento de la unión de los pueblos de Chile.

    En este momento existe la convicción difundida en los más diversos sectores del país, que los problemas del país los debemos abordar en forma conjunta. Las luchas sectorizadas son útiles, pero se hacen insuficientes ante el poder de los enemigos de la tierra y los pueblos.

    Este es algo que hemos conversado y el que hay una convicción compartida entre muchos sectores que han participado en la gestación de esta fuerza de los pueblos. Todos tenemos que unirnos y apoyarnos.

    Pero: ¿En qué va consistir esta unidad?

    En la puesta en marcha de una asamblea nacional constituyente que defina algunas estrategias operativas.

    La lucha por una nueva constitución debe ir acompañada por la gestación de un instrumento político que impulse los objetivos antes señalados y que de forma a las estrategias políticas. Se debe generar un consejo o asamblea nacional de la unión de los pueblos de Chile, donde deben estar representados los sectores sociales y culturales del país.

    Así, los pescadores artesanales, a través de sus organizaciones representativas, podrán enviar sus representantes ante este consejo nacional de los pueblos; Los secundarios harán otro tanto. Los pirquineros, campesinos, universitarios, trabajadores del cobre, del petróleo, las redes ecologistas, y todos los demás podrán hacer lo mismo.

    Para reglar esto, el mismo consejo puede darse un estatuto que revise las solicitudes de ingreso, y la cantidad de representantes que le corresponde a cada sector.

    Este aspecto, aunque pudiera parecer burocrático, es muy importante, puesto que sino la organización podría quedar entregada a la informalidad y el desorden. Y dado que todas las personas y grupos tienen muchas cosas que hacer y además cuesta mucho trasladarse, esto es algo que no se puede permitir.

    El paso fundacional del proceso de unidad se dará en el encuentro de los pueblos de Valparaíso. Allí se afinará la estrategia y se dará forma definitiva a la plataforma política de la unidad de los pueblos.

    Se propone, en todo caso, que dos semanas después de realizado este encuentro, se realicen encuentros locales y sectoriales donde se socialicen las ideas en este vertidas. Este proceso debe ser creativo, educativo y no se tiene que volver algo fome y jerarquizado. Debe ser la escuela de la revolución chilena, donde aparezca la reflexión y se produzca el mutuo conocimiento.

    En los consejos sectoriales, regionales y comunales de esta unidad, se podrán socializar los medios de comunicación de los cuales disponemos; se afinarán las propuestas de acción para el tiempo que viene y las formas de colaboración entre los diversos sectores sociales.

    Se podrá ir construyendo ahí, la nueva constitución, el país que queremos entre todos los que en el vivimos. El debate se podrá ir haciendo en cada colegio, universidad, barrio y sindicato.

    Y que junto con las demandas de reestructuración nacional, cada grupo vaya trabajando en su propio frente para la concreción de sus anhelos locales. Los otros sectores sociales del país, deberán previo conocimiento de los planteamientos, apoyar estas demandas. Así, la lucha no será sólo una quimera que algún día llegara, sino que será un proceso que podremos ir construyendo cada día en nuestro entrono local, regional y sectorial.

    Es así como se va ir construyendo la unidad. En base a la reflexión y al apoyo entre los diversos sectores.

    Se plantea que para que nuestras planteamientos como pueblo tengan éxito, es necesario que junto a la difusión de la idea de nueva constitución, se cree un instrumento político. Se estima que, dado el agotamiento político de la Concertación y la derecha, en las próximas elecciones este instrumento, al igual que como sucedió en Ecuador y Bolivia, con Alianza País y el MAS, puedan obtener resonantes triunfos.

    Los representantes deberán ser elegidos por los diversos sectores sociales del país. Así, en las regiones o zonas donde los pescadores artesanales tienen más gente, ahí uno de ellos podrá ser el candidato elegido. Todos los demás sectores le apoyarán. En las otras, podrán ser los estudiantes, los mineros, campesinos o las personas más dignas y entregadas, que todos se pan que merecen la nominación.

    Para evitar que este esfuerzo se ensucie, se evitará la participación de políticos profesionales privilegiándose los representantes directos de los pueblos. Si no, podría ocurrir que todo el movimiento fuera cooptado por la pequeña burguesía santiaguina, que debe tener algún nivel de participación, pero que en ningún caso debe hegemonizar la lucha de los pueblos de Chile. No se pretende atacar a nadie con este planteamiento. Hay muchos grandes valores dentro del progresismo y la intelectualidad de la clase media que tiene que estar en este proceso. Lo que se quiere decir es que muchas veces los intelectuales -sobre todo de Santiago- creen que su mundo es lo único que existe. La urbe es tan densa simbólicamente que a veces impide ver lo que pasa fuera de ella. Y lo que queremos es que todos los sectores sociales participen, siendo el único requisito, querer construir con todo el corazón un nuevo orden en Chile y el mundo, basado en el amor, el respeto y la fraternidad entre todos los seres que habitan la ñuke mapu, la pachamama.

    También se plantea como algo concreto que podemos construir, es la gestación de una propia economía de los pueblos basada en el intercambio. En el encuentro de Valparaíso, se prepara un grupo temático en esta materia y se propones a los sectores y grupos que puedan traer muestras de su pro9ducción local, que lo hagan. La red Ayni, surgida en el Valle del Huasco, es un ejemplo y ya está funcionando muy coordinadamente allá y también con Valparaíso.

    Este es un borrador y no se pretende que sea el documento definitivo. Este será enviado a las organizaciones y personas que han participado desde un principio en la gestación de esta reflexión, que son los amigos del valle del Huasco que luchan contra el proyecto Pascua Lama (Asociación de Municipios Mineros, consejo de defensa del Valle, Agrupación de Pirquinero, entre otras); también participan de esta idea la Conapach (pescadores artesanales); Los comités de defensa del Cobre; El Ciudadano; agrupaciones de secundarios, algunas de las cuales están participando en la discusión

    También se estima importante la participación de Rajas, de la Confederación de Trabajadores del Cobre, con quienes existe vínculos directos. Este documento también se hará llegar a quienes impulsan una Asamblea Constituyente en Santiago; Y al comité local organizador del encuentro (Valparaíso), que ya trabaja activamente en los preparativos del mismo.

    Por desarrollar.
    -Poder de decisión para las regiones
    -Salud
    -Situación de Mypes, diferenciación de tributo entre pequeñas, medianas y grandes empresas
    -Vivienda

    Reunión

    12:00 a 12:10 – Bienvenida , Giorgio Boccardo
    12:10 a 12: 20- Presentaciones respresentantes de los Pueblos
    12:20 a 12:30 – Contextualización y por qué el proceso de unidad y Encuentro de los Pueblos.
    12:30 a 12:50 –

    -Política
    Construcción de la plataforma política de la unidad de los pueblos de Chile
    (Fin a la pesca industrial y de arrastre, derogación del tratado minero, nueva ley de uso de aguas, nueva ley de educación, fin a los proyectos contaminantes a lo largo de todo el país, Baja del Iva y aumento tributario a transnacionales, nacionalización de recursos naturales, negociación colectiva por rubro productivo, declaración del Estado como plurinacional, descentralización política y administrativa del país, integración política, cultural y económica con los demás países de Sud América, Nuevo sistema solidario de Pensiones, Soberanía Alimentaría, Nueva política Energética, revisión y anulación de tratados internacionales, que atenten contra la soberanía y el interés de los pueblos de Chile. En definitiva nueva distribución de la riqueza, nueva constitución, una pedagogía para la transformación social y la convivencia solidaria de los pueblos.

    En qué va consistir la unidad

    -Creación de instrumento político
    -Un partido que responda y sostenga la plataforma de los pueblos de Chile, a nivel político electoral
    -Que los diversos pueblos tengan sus propios representantes en las distintas instancias de poder del país.
    Política de comunicaciones
    -Resucitar Clarín y por mientras potenciar El Ciudadano como medio para una constituyente y a Azkintuwe como medio de la Nación mapuche, los mismo con otros medios de carácter regional, provincial y comunal que obedezcan a los pueblos. La idea es vulnerar el cerco informativo al que nos tiene sometido la hegemonía oligárquica e imperial.
    -Desarrollo de política comunicacional basada en el uso de las nuevas tecnologías y en el uso de las ya existentes.

    Redes económicas

    Iniciativas de acción concreta en Comunicaciones:

    Medios De Comunicación electrónico de la sociedad de redes como: forociudadano.cl, fortinmapocho.cl, clarinet.cl , el clarín.cl, valdivianoticias.cl, aldea.cl, mapuexpress.cl, azkintuwe.cl, tribunadelbiobio.cl, elquintoinfierno.cl, jovenestehuelches.cl , hommodolars.cl , clasecontraclase.cl, laalternativa.cl, prensahumanista.cl elciudadano.cl , coronelb.cl, y otros que se sumen a romper el cerco informativo

    Medios Radiales: Radios Tierra, Nuevo Mundo, cadenas de radios comunitarias, otras redes de emisoras am y fm

    Alianza con medios de comunicación papel como: El Polémico y la Alternativa por el Norte, El Ciudadano, Mala Clase y Ciudad invisible, Azkintuwe y otras publicaciones al servicio de los pueblos de Chile como Punto Final, El Siglo, Le Monde.

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