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    Con estupor, a Pesca Artesanal ha recibido las declaraciones de la Directora Nacional de SERNAPESCA respecto a las denuncias que organizaciones nacionales e internacionales defensoras del medioambiente, así como nuestra propia organización, han formulado respecto a la tragedia ecológica y social que la Industria salmonera está causando especialmente en la Región de Los Lagos, donde la degradación ambiental del Mar Interior de Chiloé se está manifestando en una seguidilla de enfermedades que ha liquidado a millones de ejemplares de salmones y ha obligado a la “exitosa” industria salmonera ha iniciar su éxodo hacia otras aguas que aún no contamina.


    A diferencia de la Directora Nacional de SERNAPESCA, los pescadores artesanales no vivimos ente cuatro paredes que nos separan de la Naturaleza: nosotros vivimos EN la Naturaleza y con ella nos relacionamos diariamente y sabemos perfectamente lo que está ocurriendo en las que eran nuestras áreas tradicionales de trabajo.

    Los Pescadores Artesanales, en los dos últimos años, hemos aportado pruebas concretas y documentadas que respaldan nuestras propias denuncias sobre la destrucción ambiental causada por las salmoneras. Mucho antes que aparecieran las primeras denuncias de los Mercados Externos que todavía se atreven a recibir salmón producido en Chile, nuestras organizaciones australes denunciaban cómo se destruían los bancos naturales de los mariscos que abastecen al 70% del mercado nacional, cómo los peces enfermos liberados intencionalmente por las salmoneras depredaban nuestros recursos pelágicos, cómo se ocupaban ilegalmente espacios marítimos por balsas-jaulas de esta precaria pero sobre-publicitada industria, donde hoy trabajan muchos funcionarios que eran del Estado y que hoy deben estar aguardando con impaciencia la llegada a sus filas de la actual Directora Nacional de SERNAPESCA, la Sra. Inés Montalva.

    Así, en una sesión especial de la Comisión de Pesca de la Cámara de Diputados celebrada en Octubre del año 2006 en el Congreso Nacional, en el marco de una investigación de estériles resultados acerca de los procedimientos laborales y ambientales de la Industria salmonera, la Pesca Artesanal expuso por casi dos horas evidencias concretas acerca de esta destrucción ambiental, de los malos procedimientos de las oficinas públicas fiscalizadoras de las normas ambientales y de la insuficiencia de estas normas y su permeabilidad al tráfico de influencias que es tradicional en la industria del salmón.

    En numerosas ocasiones, además, la Pesca Artesanal ha debatido públicamente con representantes, ejecutivos y técnicos especialistas de la industria salmonera acerca de sus procedimientos y siempre hemos sido más convincentes, más veraces y certeros en nuestros planteamientos, dejando de manifiesto incluso la precariedad intelectual de los funcionarios que trabajan para la “exitosa” industria del salmón.

    Y ello ha ocurrido así porque, antes que nada, tenemos la razón, porque no necesitamos mentir ni usar al Estado como encubridor de nuestros procedimientos. No tenemos nada que ocultar y nunca se ha hecho sobre la Pesca Artesanal una investigación similar a la que se debió hacer sobre la Industria salmonera ante el cúmulo de abusos ambientales y laborales que comete y que quedaron expuestos durante el año 2006.

    No somos parte de conspiración internacional alguna en contra de la Industria salmonera . Las evidencias están a la vista de cualquiera que llegue a visitar nuestros canales, bahías y fiordos infestados por balsas-jaulas salmoneras de las que se desprenden, todos los días, miles de toneladas de materia orgánica que se depositan sobre el sustrato donde antes crecían nuestros recursos bentónicos y desde donde emanan las partículas de alimentos con excesos de antibióticos que están contaminando a nuestras especies pelágicas silvestres que las consumen.

    No necesitamos, pues, levantar o participar de una “conspiración” pero tampoco NADIE nos puede pedir que nos resignemos a desaparecer junto a nuestros recursos tradicionales para favorecer a una industria salmonera incapaz de sobre-vivir sin los subsidios estatales a su mano de obra, sin las exenciones tributarias de las que profita, sin explotar a sus trabajadores y sin destruir a la Naturaleza.

    Si el Estado y sus Administraciones (los Gobiernos) han sido incapaces de actuar con la diligencia y la seriedad que les son exigidas por la propia Constitución Política y las normas vigentes, nos asiste el pleno derecho de acudir a todas las instancias nacionales e internacionales posibles para defendernos de esta agresión que venimos sufriendo desde hace 20 años por parte de la industria salmonera, bajo el amparo de los Servicios del propio Estado, por ejemplo, de SERNAPESCA.

    La Pesca Artesanal es mucho más que un “cluster” o una “buena inversión”. Nosotros somos una Cultura, el resultado de una relación social ancestral entre el Hombre y la Naturaleza y que nos cuesta la vida cada vez que traspasamos sus límites.

    Nosotros no vivimos del Capital especulativo, sino del Capital Natural que hoy está siendo destruido por la industria salmonera sin pagar un solo peso por ello y ante la tolerancia especialmente de su red de influencias políticas y el actuar negligente de la oficina regional de SERNAPESCA en la Región de Los Lagos, siempre dispuesta a mirar para el lado cada vez que denunciamos una violación a las muy mínimas normas reguladoras aplicadas a esta depredadora e insustentable actividad productiva.

    Como tal, como Cultura en estrecha relación con la Naturaleza, no usamos antibióticos, ni benzoatos. Tampoco verde de malaquita o cristal violeta, ni pinturas anti-fouling ni colorantes para teñir a nuestros peces. No creamos el Caligus ni el virus ISA, nuestros peces no transmiten el SRS, ni el BKD ni el IPN. Es decir, no somos un laboratorio flotante ni fábricas de enfermedades.

    Tampoco obligamos a nuestros compañeros buzos a descender hasta los 50 metros de profundidad ni tampoco nuestras compañeras mujeres tienen que usar pañales para evitar ir al baño. La Pesca Artesanal es una actividad desarrollada por Hombres Libres, que no usa “contratistas”.

    Todo eso, sin embargo ocurre y se encuentra en la industria salmonera que tanto defienden la Directora Nacional de SERNAPESCA y sus funcionarios regionales, que actúan como el peor ciego: el que no quiere ver.

    Si el Gobierno, administrador del Estado, mantiene en su cargo a la Sra. Inés Montalva después de estas declaraciones llenas de ignorancia y parcialidad, entenderemos que el Estado persistirá con su obsesión por proteger una industria depredadora, actuando de modo indiferente ante el sufrimiento de los trabajadores salmoneros por las condiciones esclavistas que les imponen las empresas, indiferente ante la amenaza a la Salud Pública que está representando el consumo de salmón “ de descarte” o de aquel que es devuelto por los mercados externos por su alto grado de toxicidad e indiferente ante las muy fundamentadas denuncias que está formulando la Pesca Artesanal.

    Así como con solo mirar el cielo sabemos qué nos espera cuando zarpamos de nuestras caletas a buscar el sustento familiar y nacional, igualmente sabremos qué podremos esperar del actual Gobierno si SERNAPESCA se mantiene bajo la Dirección de esta funcionaria e integrado por Directores Regionales como el Sr. Francisco Fernández, de SERNAPESCA – X Región d e Los Lagos. Actuaremos, luego, solo en consecuencia de lo que entendamos como “esperable” de parte del Gobierno.

    Quizás si este es el momento para que el Gobierno marque un nuevo rumbo en su relación con la Pesca Artesanal, que como Cultura ha dado suficientes pruebas de estar dispuesta a defender con la vida propia su derecho a seguir existiendo y que ha sabido atraer hacia sus luchas las simpatías de la comunidad nacional e internacional, sin financiar campaña publicitaria alguna y sin instalar en los órganos del Estado funcionario o parlamentario alguno para que defienda sus intereses.

    Esperamos que el Gobierno se ponga a la altura de lo que demanda la razón, la paz social y el bien común de todos los chilenos. Estaremos atentos a ello.

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