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    Los “Nanoinfluencers” ocupan un nuevo lugar en la jerarquía de Instagram, por debajo de las celebridades y personas influyentes, pero por encima del anonimato.

    Son Instagramers con cuentas bien organizadas, atractivo y contenido que puede ser interesante e incluso útil para aquellos que los siguen, pueden tener un área específica, como los viajes, belleza, moda u otro tema.

    La gran diferencia que realmente distingue a un “nanoinfluencer”  a un factor de influencia, es simplemente el número de seguidores, mientras que un factor de influencia puede tener miles y miles de seguidores, un “nanoinfluencer” es alguien que está entre mil y diez mil , informó Begoña González, experta en marketing digital, en entrevista para el diario español El País.

    Los “nanoinfluencers” se basan en la credibilidad para recomendar marcas y productos. Foto Web.

    Según la experta, “la principal ventaja es el compromiso que los ‘nanoinfluencers’  tienen. Las personas que los siguen leen su contenido con mucha atención e interactúan más, por ser más probable obtener una respuesta”.

    “Otra ventaja clara –dijo- es la gran confianza depositada en ellos, ya que los seguidores asumen que nadie les paga y por lo tanto la información que pasa es verdad “.

    “Antes las grandes marcas recurrían a personas influyentes, con muchos seguidores, para llegar a tantas personas como fuera posible, ahora ya no es el caso”, explicó González.

    “Hoy en día para llegar a las personas y mostrar el producto, es necesario que los seguidores crean y que confíen en el contenido que se les está transmitiendo”, agregó.

    “Eso ocurrió desde el momento en que las personas influyentes fueron vistos como rutas de publicidad, siendo pagados por las marcas para hablar de un producto en particular. Frente a un servicio de pago, la opinión dada tiene que ser capaz de estar condicionada, que no da seguridad al seguidor.”

    Seguidores tienden a confiar más en quien no recibe pago alguno por hablar de una marca. Foto Web.

    Una mirada más atenta nos permite a reparar ese momento, algunas personas influyentes están dispuestas a hablar de ciertos contenidos como “no patrocinados”.

    Hay incluso quien llegue a referir haber comprado determinado producto, mostrando el talón de compra para que los seguidores no piensen que fue ofrecido. Otros también hablan de una determinada marca por gustar de ella y no por recibir algo a cambio.

    Aun así, la confianza parece estar moviéndose a “pequeñas” influencias, es el casi de los “nanoinfluencers”. A pesar de que los perfiles de Instagram de estos están empezando a ser buscados por ciertas marcas, todavía no tienen tanta notoriedad para que los seguidores piensen que sus opiniones son compradas.

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