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    Los animales se están volviendo más activos en horas de la noche con la simple finalidad de evitar el contacto con los seres humanos. Así lo determinó una reciente investigación realizada por científicos estadounidenses que estudió el impacto que tienen las personas sobre la vida silvestre.

    “Todos los mamíferos estaban activos por completo de noche, porque los dinosaurios eran la fuerza terrorífica ubicua en el planeta”, sostiene Kaitlyn Gaynor, de la Universidad de California (oeste), en su estudio. “Ahora los humanos son la fuerza aterradora omnipresente en el planeta, y estamos forzando a todos los otros mamíferos a volver a la noche“, apuntó.

    Gaynor y su equipo buscaron en la literatura científica y encontraron que muchos otros grupos de investigadores habían notado el mismo patrón. Por eso, realizaron un metanálisis de 76 estudios de 62 mamíferos de todo el mundo y hallaron que “casi todos ellos prefieren la noche con el fin de evitarnos”.

    Los investigadores creen que estos hábitos nocturnos permiten que las personas y los animales coexistan más en armonía, y dan pistas para restringir la actividad humana en momentos en que una especie específica es más activa.

    Hace millones de años los mamíferos estaban activos de noche por temor a los dinosaurios. Foto: Web

    Por otra parte, la investigación revela también estos cambios de costumbres podrían tener desventajas para los animales. “Un estilo de vida nocturno puede disminuir la capacidad de un animal para cazar y buscar alimentos con éxito” e, incluso, puede afectar su habilidad para encontrar pareja.

    El único punto positivo de que los animales eviten y teman a las personas es que sirve de mecanismo para que puedan coexistir con ellas en la naturaleza. Sin embargo, debe ser un efecto equilibrado: “Si no se atreven a seguir con sus hábitos, muchas especies podrían disminuir en número de ejemplares o incluso llegar a desaparecer”.

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