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    Estas fechas navideñas son parte de tradiciones provenientes de la antigüedad y sus raíces se pierden en la historia. Son varios los misterios que circundan alrededor de este fin de año. Uno de ellos siempre le ha causado mayor interés a astrónomos y teólogos en conjunto: la enigmática estrella de Belén.

    Fue la señal que marcaba el lugar donde iba a nacer el supuesto primer hijo de Dios en la Tierra y le sirvió de guía a los tres reyes magos en su travesía por el desierto para ir al encuentro del representante de Dios.

    Sin embargo, el relato de esta estrella podría tener un origen astronómico real y eso es lo que los científicos e historiadores buscan descubrir. Pero. ¿qué habrá sido la estrella de Belén? ¿Uno cometa? ¿Una supernova?. Una científico de la Facultad de Física y Astronomía de la Universidad de St Andrews (Escocia) y director del Observatorio Universitario cree que es algo más inusual que eso. Él ha puesto todas sus cartas en la creencia de que la estrella de Belén en realidad habría sido parte de una insólita conjunción planetaria.

    Aleks Scholz, nombre del investigador, cree que es imposible que haya sido un cometa porque éstos eran conocidos por los antiguos y eran considerados como heraldos de perdición; nunca como repartidores de bienaventuranzas. Es por ello que postuló una hipótesis basada en datos astronómicos del pasado y que cobra cada vez más fuerza.

    De acuerdo con Scolz: “En el año 7 a. C., Júpiter y Saturno se encontraron tres veces. Un año después, se unieron a Marte. Lo que siguió fue una fantástica secuencia de conjunciones entre los años 3 y 2 a. C.: Saturno con Mercurio, Saturno con Venus, Venus con Júpiter y Venus con Mercurio. Después, de nuevo Júpiter con Venus, y esta vez se acercaron tanto que pudieron parece uno solo para el ojo humano”.

    Coincidentemente, o quizás no, el día de mañana ocurrirá una alineación entre Saturno y el Sol que justamente calza con la llegada del nuevo solticio de verano de este año. En una de esas podremos ver nuevamente la versión moderna de la controversial estrella.

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