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    En la actualidad es común hablar de la eyaculación precoz en los hombres, es un tema que se aborda abiertamente, incluso ya cuenta con diferentes tratamientos. Pero, ¿es posible que este trastorno se presente también en el caso de la mujer?

    Una investigación realizada en el año 2011 por el journal Sexologies a un grupo de 510 mujeres portuguesas entre 18 y 45 años demostró que si. Los científicos encontraron que alrededor del 40% experimentaba orgasmos prematuros una vez cada tanto. El 14% los tenía frecuentemente. Y el 3% los tenía todo el tiempo.

    Las participantes manifestaron que una vez que llegan al orgasmo les resulta incómodo continuar, terminan antes que su pareja y se sienten frustradas por sentir que no alcanzan la mutua satisfacción. Sin embargo, contrario al caso de los caballeros, para algunas de las mujeres que reportaron haber tenido orgasmos prematuramente, el tema no es un problema serio.

    El líder principal del estudio, Serafim Carvalho, del Hospital Magalhães Lemos, en Portugal, aseguró que para las mujeres, “el orgasmo prematuro es molesto” y “creemos que es tan serio como lo es en los hombres”. “En un extremo están las mujeres que tienen un control completo sobre su orgasmo, y en el otro, un grupo de mujeres que declaran tener una falta de control total, y el orgasmo ocurre muy temprano, lo que produce molestias personales o de pareja”, agregó.

    Las causas posibles de este padecimiento van desde la hipersensibilidad en la zona genital, un desajuste hormonal o del ciclo menstrual, problemas vasculares, hasta factores psicológicos como el sentimiento de culpabilidad respecto de la propia sexualidad.

    No obstante, para trabajar en contener la excitación sexual y no tener un orgasmo antes de lo deseado, algunas de las técnicas y ejercicios para poder sostener durante más tiempo el disfrute sin llegar al clímax, se parecen a las que se le aconsejan a los hombres.

    “Start/stop”

    Se trata de una terapia que consiste en desarrollar la actividad sexual y detenerla justo antes de llegar al orgasmo. En ese momento, se debe esperar hasta que la excitación baje. Conseguido esto, la estimulación se reanuda, y es detenida otra vez antes de que advenga el orgasmo.

    “No retorno”

    El autoconocimiento sexual es clave. Es muy importante conocer el propio cuerpo y el propio orgasmo, cómo es, qué nos lleva hasta allí y aprender a detectar en qué punto de la excitación ya no habrá marcha atrás.

    Ejercicios Kegel

    Se trata de una serie de contracciones, como si estuviésemos intentando retener la orina. Se deben alternar las contracciones de 2 tipos: las largas (contraer los músculos y sostenerlos apretados durante unos cuantos segundos antes de soltar) y las cortas, en las que se aprietan y se relajan los músculos de manera rápida. Deberían hacerse unas cuantas veces al día durante algunas semanas.

    La respiración

    Muchas veces el orgasmo o eyaculación precoz son productos de ansiedad, temores u otros factores de índole psicológico. La práctica del yoga, entre otras, es ideal para aprender a respirar de la forma correcta, puede ser la clave para bajar el ritmo cardíaco y así contener la excitación sexual.

    A.L.

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