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    Un joven australiano de 27 años  murió después de comerse una babosa, Sam Ballard tenía 19 años cuando, en su casa, un grupo de amigos lo desafiaron a tragarse una babosa. En cuestión de días, Ballard desarrolló una forma de meningitis y cayó en un coma que duró más de un año.

    La causa de  la agonía de Ballard  y que culminó en su muerte  fue un nematodo parásito llamado Angiostrongylus cantonensis, que se encontraba en la babosa y que puede penetrar en el cerebro humano.

    Sam Ballard

    En la adolescencia  la mayoría de los jóvenes buscan la aceptación del grupo, por ello, realizan acciones que pueden ir en contra de  su bienestar, solo por obtener la anhelada aprobación de la mayoría.  Es una etapa en la que los cambios no solo son orgánicos sino  psicológicos.

    Sam Ballard, fue descrito por familiares y amigos como un joven  lleno de energía y un prometedor jugador de rugby, pero la vida le cambió en el año 2010.

    Las babosas terrestres son moluscos gasterópodos del orden Pulmonata sin concha o con pequeñas conchas internas, en contraste con los caracoles, que tienen una concha prominente. Algunas especies de gran tamaño reciben el nombre de taveras.

    Fue luego de unos días cuando Ballard comenzó a quejarse de dolores en las piernas. El parásito  también conocido  como el gusano pulmonar de rata. Le provocó una infección pulmonar parasitaria, que le causó  la enfermedad cerebral y  derivó en la paralización permanente del cuello para abajo.

    Luego de 8 años en una larga lucha por adaptarse a su nueva condición, Sam Ballard murió, rodeado de su familia y compañeros, de acuerdo con medios internacionales.

    Jimmy Galvin, amigo de Sam y quien lo retó aquella noche en la que cumplía 19 años a comer el gusano, le dijo a News que le pidió perdón, por incitarlo a ingerir  algo que le terminó quitando la vida.

    Con información de National Geographic

    DS.

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