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    La mariposa reina puede vivir desde dos semanas hasta cinco meses. Sin embargo, la vida de esta mariposa estaba en peligro debido a las graves heridas que presentaba en una de sus alas. Por suerte, Romy McCloskey se dio cuenta de que algo no iba bien y reconstruyó con sus propias manos el ala rota. El resultado fue sorprendente.

    Las mariposas reinas no suelen vivir mucho tiempo y como máximo, consiguen sobrevivir cinco meses siempre que estén sanas. No obstante, no es el caso de esta mariposa, que tenía un ala completamente destrozada, lo que le impedía volar correctamente.

    Por suerte, Romy McCloskey, una amante de las mariposas y diseñadora de ropa, no dudó en hacer todo lo posible para ayudarla. Tal y como informa Bored Panda, McCloskey explicó cómo empezó a interesarse por las mariposas: “Empecé a criar mariposas por accidente cuando encontré tres orugas en un arbusto de mi patio. Siempre me han gustado estos animales porque tienen un significado muy importante para mí. Hace veinte años, antes de que mi madre falleciera, me dijo que cuando viera una mariposa, supiera que siempre está conmigo y que me ama”.

    De esta manera, cuando se encontró con la mariposa desvalida, le realizó un trasplante de ala utilizando cosas que tenía por casa. Su equipamiento consistía en una toalla, un alambre, pegamento, un palillo, un bastoncillo de algodón, tijeras, pinzas, polvos de talco y un ala de una mariposa que había fallecido recientemente.

    Según explicó McCloskey a Bored Panda, no es necesario anestesiar a las mariposas para manipular sus alas, ya que no tienen receptores del dolor. Es parecido a cortarse el pelo o las uñas. Además, añadió que: “Creo que es importante tener en cuenta que la mariposa se lesionó durante la crisálida. No fue un defecto genético producido al parásito Ophryocystis Elektroscirrha (OE). Cualquier mariposa que esté infectada con este parásito, debe ser sacrificada para evitar que infecte a otras”.

    El resultado fue increíble y, tras un día de descanso en casa después de la operación, McCloskey dejó que la mariposa diera una vuelta por el jardín y finalmente se marchó volando.

    ¿Qué te parece este experimento que terminó en un exitoso trasplante?

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