• EC | Edición Mundo
  • El Ciudadano | Edición Chile
  • El Ciudadano | Edición Venezuela
  • Una sociedad plural y democrática necesita diferentes miradas del mundo. Desde El Ciudadano diaria y oportunamente, nuestras letras están en favor de construir una mejor sociedad y un mundo más justo.
    Que exista periodismo independiente también depende de ti.

    Cualquier situación incómoda o difícil que se nos presenta en la vida, es más fácil de superar o aprender a vivir con ella si tenemos a alguien con quien compartir nuestras críticas, quejas y poder desahogarnos. Esto sucede en todos los ámbitos, incluso en el relacionado con el trabajo.

    Una investigadora de la Universidad de Milbourne, Vanessa Pouthier, realizó un estudio en el que tomó en cuenta a un equipo de profesionales de la salud en un hospital de Estados Unidos durante todo un año, con el que descubrió que lamentarse o bromear sobre el trabajo puede ayudar a mejorar el estado de ánimo y construir mejores relaciones entre compañeros.

    Estos rituales de protesta ayudaron a los médicos y enfermeras a darse cuenta de que sentían lo mismo respecto a ciertas situaciones. Al participar en esas pequeñas reuniones, procesaron parte de esa energía negativa y se sintieron con más energía positiva, publica Ok Chicas.

    Por su parte, dos expertas de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) plantean que para comunicar adecuadamente las inconformidades ante jefes o superiores, primero hay que analizar lo que se quiere explicar y cómo comunicarlo es de vital importancia.

    Eva Rimbau, profesora de Economía y Empresa explica que “si tu disgusto se debe a que intentas mejorar tu productividad o la de tu empresa, es probable que, si sabes plantearla, sea bien recibida”. Por esta razón, “el trabajador debe ser asertivo si quiere que sus problemas se tengan en cuenta”, agrega Gina Aran, profesora del Máster de Dirección y Gestión de Recursos Humanos.

    Aran señala que hay varios tipos de perfiles de quejosos, que son “totalmente reconducibles”, uno crónico que describe como “el que comunica sus problemas de modo que alteran el clima laboral y la capacidad de concentración del resto de los trabajadores”.

    En este sentido, asegura que estas personas si se les implica en un proyecto que les agrade y en el que puedan sentirse integrados, pueden convertirse en empleados responsables y disminuir los rumores de pasillo.

    Según el Centro de Medición y Mejora del Bienestar en el Lugar de Trabajo, solo seis de cada 10 empleados están satisfechos con la conciliación entre su vida privada y su vida laboral.

    En resumen, si bien es cierto que existe un punto en que las constantes quejas pueden convertirse en algo negativo no solamente para nuestras vidas sino también para los demás, la ciencia afirma que hablar de las cosas que nos causan incomodidad o nos desagradan podrían ser buenas para nuestra salud mental, además de mejorar nuestra productividad.

    A.L.

    A la cárcel un hombre por desayunar con una compañera de trabajo

    Tomar dos cervezas al salir del trabajo retarda el envejecimiento

    Suscríbete a nuestros boletines informativos y recibe diariamente la información más importante publicada en elciudadano.com

    * indicates required

    A qué ediciones te quieres suscribir?


    •  
    •  
    •  
    Loading...