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    Desde la existencia de la humanidad, la mujer ha sido considerada como chismosa, pero esto no es así. Las féminas suelen ser prudentes en los comentarios y a la hora de fisgonear. En cambio, los hombres adornan con sus mentiras los chismes y tienden a fantasear.

    Además, los masculinos a lo largo de su vida escuchan a sus abuelas, madres, hermanas, tías, primas y dicen: “ya están chismeando”. Pero, estos no saben es que de ese círculo, la mayoría de las veces, no sale los comentarios, publicó Univisión.

    A diferencia, los hombres son más intrigosos e imprudentes y razonan menos y por eso se convierten en cómplices, señala la psicóloga mexicana Angélica Olivares.

    Con el avance tecnológico los hombres no han perdido la maña y son los que más espían en celulares ajenos, pero evitan ver en los celulares de otros hombres. Conducta distinta a las mujeres, quienes también lo hacen y sí se fijan en los celulares de otras mujeres, reseñó YVKE Mundial.

    Entre ellos se cuentan todo

    Un estudio realizado asegura que a todas las personas les atrae ver de reojo la pantalla de los celulares de las personas que se encuentran en su alrededor, mientras los están usando, esto como una cción inconsciente.

    Pero, la razón del por qué sucede este fenómeno se debe a que es producto mayormente del aburrimiento u ocio, reseña la Universidad de Munich que realizó la investigación en 176 participantes.

    La mayoría de los casos donde se está más pendiente de las conversaciones por celulares de otros, se aprecian en el transporte público y son los hombres, porque el nivel de aburrimiento llega a tal punto en que inconscientemente se comienza a “fosgonear” qué están realizando los demás.

    Además, entre ellos se hacen confesiones fuertes y se sienten comprometidos a profesarse lealtad. Las complicidades de los hombres son para emborracharse, para conquistar mujeres, para tranzar, para taparse infidelidades. En cambio, las mujeres no son cómplices porque nos exhortamos para no hacer algo mal.

    Los hombres escuchan con más detenimiento los comentarios de los demás para conocer más la vida del otro

    Hay algo que el mundo de la farándula obvia, es que existen mayores reporteros de espectáculos que mujeres.

    ¿Qué es lo que ven en sus celulares? ya bien sean conversaciones o una simple revisión de sus redes sociales; muchos confesaron que ocasionalmente fisgoneaban de manera intencional, pero luego asumieron que les invadía un sentimiento de culpabilidad, explicó YVKE Mundial.

    La psicóloga mexicana explica que hay dos tipos de chismosos en la vida: “está el chismoso mala onda, que es envidioso, mentiroso, cizañoso, enojón y que tiende a la ira. Y está el chismoso buena onda que gusta de reír, con buena autoestima, que escucha el chisme sin darle importancia. Obviamente hay que dejar en claro, que el chisme siempre es a costa de alguien más. Pero todo en esta vida es a costa de alguien más, las burlas, los memes, el espectáculo de crítica, etcétera”, dijo Olivares.

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