• EC | Edición Mundo
  • El Ciudadano | Edición Chile
  • El Ciudadano | Edición Venezuela
  • Una sociedad plural y democrática necesita diferentes miradas del mundo. Desde El Ciudadano diaria y oportunamente, nuestras letras están en favor de construir una mejor sociedad y un mundo más justo.
    Que exista periodismo independiente también depende de ti.

    En el Parque Nacional Waraira Repano, que rodea la capital venezolana, específicamente en Palmar del Picacho de Galipán, se ubica un letrero que da la
    bienvenida al Parque Museo Doctor Knoche.

    Se trata de la entrada a un lugar que rememora el legado del enigmático del médico alemán Gottfried Knoche (1.813-1.901) a quien se le adjudica la creación de un líquido revolucionario para embalsamar cadáveres.

    Esta edificación, invadida por la vegetación de la montaña, fue en otrora la casa y el laboratorio del médico, donde desarrolló su pasión por evitar la descomposición de los cuerpos.

    Al médico alemán se le atribuye la creación de un líquido revolucionario para embalsamar cadáveres

    Foto: Web

    La leyenda

    Cuentan que Knoche experimentaba con los cadáveres no reclamados de los combates en la Guerra Federal, los cuales subía a mula desde La Guaira (ciudad costera que se ubica al norte de Venezuela) hasta su hacienda. La leyenda refiere que el primer cuerpo que utilizó fue el de un soldado de nombre José Pérez, cuyo cadáver momificado vistió de uniforme y puso como guardián a la entrada de su morada, que poco a poco se dio a conocer como un lugar tenebroso.

    Knoche vivió varias décadas en esa hacienda conocida como “Buena Vista”. Allí, aparte de su residencia y su lugar de trabajo, construyó un mausoleo donde ponía a descansar los cuerpos momificados que eran resultado de sus experimentos y descubrimientos.

     Leyenda del Dr. Knoche: Legado enigmático que perdura en el parque nacional Waraira Repano en Caracas

    Foto: Web

    Atractivo turístico

    Hoy en día, el lugar puede visitarse para que curiosos e investigadores puedan escudriñar sobre la intrigante historia y legado de Knoche. Allí podrán conocer la edificación, así como las réplicas de las momias originales que solían estar en los sarcófagos de mármol y vidrio, donde incluso descansaron momificados el propio Knoche y toda su familia.

    Posee una escalinata para subir a la azotea, la cual tiene dos asientos en los lados Norte y Sur sirviendo de mirador para divisar comunidades como Punta de Mulatos, La Guaira y Maiquetía.

    Aunque oficialmente no ostenta ninguna declaratoria, se encuentra registrado en el Catálogo de Patrimonio Cultural del estado Vargas, realizado por el Instituto del Patrimonio Cultural (IPC) y el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, por ser considerado emblemático tanto para los lugareños como para la historia cultural venezolana.

     Leyenda del Dr. Knoche: Legado enigmático que perdura en el parque nacional Waraira Repano en Caracas

    Foto: Web

    Médico bondadoso y científico macabro

    Gottfried Knoche nació en Alemania el 17 de marzo de 1813. Estudió en la Universidad de Friburgo y trabajó en el hospital del mismo nombre.

    Se dice que emigró a Venezuela en 1840. Entre las razones, se cuentan dos versiones de su traslado al Caribe. Una dice que vino como invitado por miembros de la colonia alemana en el país latinoamericano para ejercer como su médico de cabecera, y por otro lado se dice que llegó este país como exiliado político.

    El hecho es que fijó residencia en La Guaira, donde ejerció la medicina en hospitales públicos, destacando por su humanidad. Allí coincidió y compartió experiencias profesionales con otro galeno que resalta en la historia venezolana: José Gregorio Hernández.

     Leyenda del Dr. Knoche: Legado enigmático que perdura en el parque nacional Waraira Repano en Caracas

    Foto: Web

    Construyó su residencia en la montaña porque su esposa nunca logró acostumbrarse al clima de la costa. En las adyacencias de su casa-laboratorio, por sus experimentos, se le llamaba “El vampiro de Galipán”.

    Rumores aseguran que inyectaba su líquido no solo en muertos, sino también en moribundos, lo que le valió el repudio de muchos.

    Su revolucionario invento, con el que incluso se momificó a sí mismo, no logró ser estudiado más allá de los muros de Buena Vista, y al morir Knoche, la fórmula se fue con él.

    Otras noticias de interés

    (Vídeo) Criaturas extrañas y gigantes yacen en la Amazonía, afirman los indígenas mucuxies

    Solo en Venezuela: atrévete a conocer Canaima, nombrado Patrimonio de la Humanidad en 1994

    Suscríbete a nuestros boletines informativos y recibe diariamente la información más importante publicada en elciudadano.com

    * indicates required

    A qué ediciones te quieres suscribir?


    •  
    •  
    •  
    Loading...