• EC | Edición Mundo
  • El Ciudadano | Edición Chile
  • El Ciudadano | Edición Venezuela
  • Una sociedad plural y democrática necesita diferentes miradas del mundo. Desde El Ciudadano diaria y oportunamente, nuestras letras están en favor de construir una mejor sociedad y un mundo más justo.
    Que exista periodismo independiente también depende de ti.

    En el  año 1955 a “Los hermanos Álvarez”inauguraron una arepera en La Gran Avenida, la que comunica Plaza Venezuela con Sabana Grande, visitantada  por  clientes  fijos como:  Aquiles Nazoa, Oscar Yaners, Billo Frometa y Abelardo Raidi, entre otros.

    En ese mismo año Venezuela fue noticia mundial al ser coronada  Susana Dujim como Miss Mundo. Los hermanos decidieron homenajear a la belleza universal, vistiendo  de reina a una de sus sobrinas, que tenia apenas 12 años de edad. La sentaron  en un improvisado altarcito para que los clientes del establecimiento la vieran.

    El altar y la mini reina llamo la atención de un señor que visitó el lugar y les pregunto porque tenían a esa niña allí. Le explicaron que era un homenaje a la nueva soberana de la belleza. Respondiendo: “Pero si yo soy el Papa de Susana!. Se las voy a a traer para acá”. Y así fue. Un Viernes, como a las 10:00 de la noche, se apareció la Señorita Susana con su Papa.  Heriberto Álvarez , uno de los propietarios le dio una tostada en sus manos y le dijo: “Mire, esta Reina, así como lo es usted”. Ella le dijo “Muchas gracias mijo” y se la comió con un juguito. Y como en esa época,  a las mujeres de buenas curvas, así como Susana, se les llamaba “Pepiadas”. Le pusieron ese apellido a la arepa. Nuestra famosa “REINA PEPEADA”.

    La historia de la reina pepiada marcó  un hito en la trayectoría  gastronómica venezolana, gracias a una familia trujillana que decidió abrirse camino en Caracas.

    Los Álvarez se instalaron en la esquina de Cola e’Pato, en el Guarataro con  un negocio de empanadas. Se hicieron tan famosos que la gente se venia desde El Paraíso, expresamente, a probarlas. Como les fue tan bien abrieron otra venta en un local ubicado entre la esquina de  Maderero a Bucare, cerca de la Plaza Miranda, al cual llamaron El Chance.

    En el Chance vendieron  las primeras tostadas. Su primer cliente se acerco a las 8:30 de la mañana, en Octubre del ano 1949 y les pregunto: “Muchachos, que es eso de Tostadas?”. Le explicaron que así se le decía a la arepa rellenita en Trujillo.

    Otras noticias de interés

    “Todas son unas zorras y aquí todo el mundo las alaba”: graves insultos empañan Miss Venezuela

     

    Ex participante de ‘Volverías con tu ex’ participará en la competencia de Miss Mundo 2017

     

    Suscríbete a nuestros boletines informativos y recibe diariamente la información más importante publicada en elciudadano.com

    * indicates required

    A qué ediciones te quieres suscribir?


    •  
    •  
    •  
    Loading...