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    Como un “escándalo” calificó Rosendo Arroyo, Presidente de la Federación de Pescadores Artesanales del Biobío (Fedepes Biobío), las 58 denuncias que el Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca) presentó en contra de 5 pesqueras y una empresa certificadora por adulterar los registros de captura industrial de jurel utilizando ejemplares de la especie caballa.

    Las denuncias fueron dadas a conocer por el Subdirector Subrogante de Pesquerías del Sernapesca, Daniel Molina, e involucran a las pesqueras Alimar, Blumar, Camanchaca Pesca Sur, Orizon y Centro Sur Spa. El modus operandi se ponía en práctica cuando no había inspectores de Sernapesca presentes en los desembarques y la responsabilidad de chequear la consistencia entre el volumen descargado y los reportes recaía en la empresa certificadora Intertek.

    “Con esto quedó demostrado que los industriales son los que hacen pesca ilegal, de la cual siempre intentan culpar a los artesanales. Más encima, tres de las empresas denunciadas son socias de la Asociación de Industriales Pesqueros, la Asipes. Sí, la misma Asipes que hace tres meses le entregó al subsecretario de Pesca con bombos y platillos un documento llamado Diez propuestas para el país pesquero, una de las cuales era el combate a la pesca ilegal”, dijo Rosendo Arroyo.

    Las empresas pesqueras denunciadas se exponen a multas que van entre las 30 y 300 Unidades Tributarias Mensuales (UTM) por lo que en el rubro se denomina “blanqueo”; es decir, la captura de ejemplares de una especie que son declarados como pertenecientes a otra.

    “A muchos en el sector artesanal nos extrañó que el jurel, que por años permaneció en estado de sobreexplotación, de pronto pasara a condición de plena explotación. O sea todos creímos que la especie se estaba recuperando, pero no, eran los industriales los que inflaban artificialmente las estadísticas haciendo pasar caballa por jurel”, agregó el presidente de Fedepes Biobío.

    “Ahora los que pescamos sardina nos preguntamos, con justa razón, si acaso los industriales no estarán sacando otros recursos de exclusividad artesanal, como el mote, y los blanquean como sardina. Ojalá que Sernapesca siga controlando y llegue al fondo de este escándalo, que es una prueba más de que la Ley Longueira está totalmente viciada”, concluyó Arroyo.

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