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    Una Misión de Observación del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) que incluyó la participación de los consejeros Debbie Guerra y Branislav Marelic, de un equipo multidisciplinario del nivel central, y de la Sede de Atacama del INDH, se desarrolló entre los días 18 y 20 de diciembre, para visitar las comunas de Tierra Amarilla y Copiapó, tras lo cual identificó falencias en las garantías de los derechos al acceso a la salud y a vivir en un medio ambiente libre de contaminación en ambas ciudades.

    Respecto de la misión, Osvaldo Torres, jefe de la Unidad de Estudios del INDH, señaló que “en esta oportunidad estuvimos entre los días martes y miércoles, y hoy en la mañana (ayer), en entrevistas y diálogos con distintos actores regionales. Hemos tenido más de 50 entrevistas y también hemos desarrollado audiencias públicas con organizaciones medioambientales”.

    Dentro de los entrevistados están el alcalde de Tierra Amarilla, un concejal de la misma comuna y dos de Copiapó, autoridades del Sernageomin y de la Dirección de Aguas, el Superintendente de Medio Ambiente de la región y comunidades del río Jorquera, Los Potros, Pastos Largos y de Paipote, así como dirigentes del campamento de emergencia de Tierra Amarilla y organizaciones de la sociedad civil, entre otros.

    Entre los aspectos que se destacaron en los primeros hallazgos del INDH, se encuentran la carencia de recursos materiales y de personal -principalmente de especialistas médicos- en el campo de la salud, y en servicios públicos, los que poseen débiles herramientas para cumplir con una adecuada atención de las comunidades.

    Además el INDH apuntó a una falta de información sobre el convivir con faenas mineras y agrícolas, destacándose allí el número de relaves mineros, que en toda la región llegan a 161, 30 de ellos activos, 108 inactivos y 23 abandonados sin que el Estado tome medidas para resguardar a la población.

    “Hay vacíos institucionales que limitan la acción de los servicios públicos para controlar las serias afectaciones en estos derechos de la población”, dijo Torres, quien ejemplificó con la situación de los relaves y tronaduras. El jefe de Estudios del INDH señaló también que la situación de la potencial contaminación producto de los relaves fue mostrada “a las autoridades el 2015 y no se remedia, no se toman acciones”.

    Otro de los problemas que enfrentan conjuntamente Copiapó y Tierra Amarilla son las dificultades para el acceso al agua potable de calidad, ya que la mayoría de los entrevistados evaluó negativamente su olor, sabor y color.

    “Vemos con preocupación que el Estado tiene una omisión de responsabilidad respecto de serias afectaciones a los derechos humanos de la población, particularmente del derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación, del acceso al derecho al agua y a  la salud. Hay además indicadores preocupantes de violencia contra la mujer y de mortalidad infantil que sobrepasan la media nacional”, expresó Torres.

    Fuente: INDH

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