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    A mediados de noviembre pasado se reportó tala de bosque nativo en un sector adyacente a la ruta P-510 de la comuna de Los Álamos. Una empresa que presta servicios a Forestal Arauco realizó tala de las especies: Lingue, Arrayán, Queule y Michay rojo, entre otras a los bordes del camino.

    Junto a la ruta P-510 que comienza en Antihuala y bordea el río Caramávida, fue reportada la corta de varios árboles de especies como Lingue (Persea lingue) y Arrayán (Luma apiculata), además de tala de Michay rojo (Berberidopsis corallina) y Queule (Gomortega keule).

    Cabe destacar que el Michay rojo y el Queule se encuentran en categoría de peligro de extinción, mientras que el Queule había sido declarado “Monumento natural” en 1995.

    Integrantes de la ONG Fundación Nahuelbuta Natural habían constatado en terreno “trabajos de despeje de vegetación” nativa. Junto a esto, realizaron una denuncia en las oficinas de CONAF en Cañete, y además expusieron su preocupación en una declaración pública apuntando a la empresa Forestal Arauco (Grupo Angelini) que sería mandante de los trabajos en esta ruta. La empresa forestal ya se habría autodenunciado por el hecho.

    En la Cordillera de Nahuelbuta, se había reportado una pérdida de bosque nativo de al menos un 33% en los últimos 25 años. Un estudio indicó que la pérdida total de bosque nativo fue de un 33,2% a una tasa de deforestación de 1,6% al año entre 1986 y 2011. Esta pérdida fue más intensa en bosques nativos primarios, con un 49%, en comparación a a los bosques nativos secundarios, con un 28%, y fue causada principalmente debido por la sustitución por monocultivos forestales de pino y eucalipto.

    Cabe recordar que las principales amenazas para el ecosistema de la Cordillera de Nahuelbuta son: la sustitución de bosque nativo por plantaciones de monocultivos forestales, los incendios forestales, agricultura intensiva y también la extracción de leña y la sobreexplotación de especies nativas.

    La Cordillera de Nahuelbuta se caracteriza por un bajo grado de protección, con cerca de un 10,4% de su superficie. Actualmente se mantienen solamente 10 áreas de alto valor para conservación, alcanzando una superficie de 57.000 hectáreas. La más extensa es la quebrada Caramávida con 37.000 hectáreas.

    Solamente existen 2 áreas en el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado: el Parque Nacional Nahuelbuta con 6,832 hectáreas, y el Monumento Natural Contulmo con 82 hectáreas. Estudios previos han señalado que esta baja superficie destinada a la conservación, difícilmente puede sostener la alta biodiversidad de la zona.

    De continuar la trayectoria actual, se esperaría una pérdida considerable de la cobertura de bosque, y si la tasa actual de forestación con monocultivos se mantiene constante en torno a 4,2% al año, el paisaje se volverá aún más uniforme en base a dos especies de interés comercial.

    Vía Resumen

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