• EC | Edición Mundo
  • El Ciudadano | Edición Chile
  • El Ciudadano | Edición Venezuela
  • Una sociedad plural y democrática necesita diferentes miradas del mundo. Desde El Ciudadano diaria y oportunamente, nuestras letras están en favor de construir una mejor sociedad y un mundo más justo.
    Que exista periodismo independiente también depende de ti.

    El 29 de enero pasado, durante la sesión de Concejo Municipal de Maipú, la alcaldesa Cathy Barriga se retiró de la sesión antes de que ésta terminara. No es primera vez que lo hace, aduciendo “motivos de agenda” y otras razones.

    El concejal comunista Ariel Ramos Stocker, durante la citada sesión del Concejo decidió, como una forma de protesta por la gestión inconsistente de la alcaldesa, retirarse también, expresando su molestia por las reiteradas ausencias y salidas abruptas de la jefa comunal.

    La ausencia del concejal Ramos provocó que el Concejo quedara sin quórum necesario para funcionar y se cerrara la sesión sin haberse visto todos los puntos de la tabla. En particular, lo que molestó a la derecha es que no se logró la aprobación de una compra que la alcaldesa daba por asegurada.

    Sin embargo, a diferencia de otras veces, el altercado escaló y un mes después, a fines de febrero, la alcaldía presentó un escrito en el Segundo Tribunal Electoral de la Región Metropolitana solicitando la remoción del concejal Ariel Ramos, invocando la figura de “notable abandono de deberes”.

    De acuerdo a la Ley de Municipalidades, existe notable abandono de deberes cuando el alcalde o concejal transgrede, inexcusablemente y de manera manifiesta o reiterada, las obligaciones que le imponen la Constitución y normas que regulan el funcionamiento municipal; así como en casos en que una acción u omisión, que le sea imputable, cause grave detrimento al patrimonio de la municipalidad y afecte la actividad municipal.

    Según la solicitud del municipio, Ramos se habría retirado de la sesión “en una acción completamente inmotivada y antojadiza”. “El concejal optó por retirarse de la sesión, de manera totalmente injustificada, ante lo cual el presidente del Concejo -el concejal de la DC Herman Silva- se vio compelido a suspenderlo, toda vez que dicho retiro dejó la sesión con un quórum inferior al dispuesto por la Ley para sesionar”, sostiene el escrito.

    En ese sentido, el municipio añade que la ausencia de Ramos llevó a que “la Municipalidad no pudo ejercer una compra, la que resultaba fundamental para cumplir una necesidad básica de la comunidad local, la cual en este caso es la de suministrar agua potable a los vecinos”.

    Fuego cruzado

    Ariel Ramos califica la solicitud como “una maniobra sin mayor fundamento de la administración que dirige la alcaldesa Barriga”, agregando que “la comunidad maipucina sabe de nuestro trabajo comprometido…  Seguiremos con mayor esmero en nuestra función fiscalizadora”.

    En el marco de este conflicto, el Comunal de Maipú del Partido Comunista emitió una declaración pública en la que rechaza la medida en contra del concejal Ariel Ramos “por su carácter antidemocrático y que representa un claro intento de amedrentamiento a las labores de fiscalización que la ley otorga a las y los concejales”. Señalan que la acusación sólo busca desviar la atención pública frente a una gestión de la alcaldesa que califican como “negligente”, y que habría impedido -según sostienen- conseguir el respaldo de las y los concejales para la aprobación del Presupuesto Municipal 2018.

    Desde el PC denuncian a la alcaldesa Barriga y su administración por deslegitimar el rol del Concejo Municipal y las atribuciones de sus miembros. “Sus reiteradas ausencias, arrebatos, además de la displicencia frente a las solicitudes de información de las y los Concejales, representan malas prácticas políticas que atentan contra el desempeño y funcionamiento del Concejo Municipal”, sostienen.

    La Municipalidad de Maipú retruca que precisamente por el respeto a la democracia y a sus instituciones recurrió a la instancia, para que sea un órgano competente y autónomo el que evalúe la conducta del citado concejal. “Lejos de una acción política, el municipio ha hecho uso de las herramientas que dispone para defender el interés público que se puede ver perjudicado con un desempeño deficitario del servicio de agua potable comunal, gracias al presunto incumplimiento de los deberes del señor concejal Ramos”, señalan en un comunicado.

    Ariel Ramos junto al alcalde Daniel Jadue

    Los argumentos de Ramos

    No es la primera vez que Ramos y Barriga tienen un desencuentro. En mayo de 2017, junto a los concejales Erto Pantoja (PPD) y Marcela Silva (PS), el  hoy cuestionado edil PC acudió hasta la Contraloría General de la República para pedir la salida de Barriga de la municipalidad, dado que -argumentó- “no entregó la cuenta pública correspondiente”. El día anterior, se conoció que Cathy Barriga le cortó el micrófono a Silva en plena sesión del Consejo.

    A través de su cuenta de Facebook, Ariel Ramos realizó sus descargos respecto a la denuncia que pesa sobre él por estos días. Como una forma de rechazar la acusación de “notable abandono de deberes” en su contra, argumenta que, por ejemplo, como concejalía presiden la comisión de SMAPA y Educación, “sesionando regularmente al menos una vez al mes por cada tema”. Además, añade, “hemos asistido a la mayoría de las otras comisiones (Finanzas, Medio Ambiente, Salud, Cultura, Deporte, etcétera).

    Por otro lado, el concejal destaca que seis de diez concejales han firmado una declaración condenando el intento de destitución en su contra, haciendo hincapié en la acción unitaria de la Nueva Mayoría y el Frente Amplio en contra de -acusa- “los abusos y gestión negligente del municipio”.

    En ese contexto, la Juventud Socialista de Maipú ha manifestado públicamente su apoyo al concejal comunista, relevando justamente el trabajo realizado por Ariel Ramos en el municipio. “Hemos apreciado el cumplimiento de su labor, sumado a su reelección como concejal. Si revisamos el libro de asistencia, éste (Ramos) cuenta con alta concurrencia; por el contrario, la alcaldesa (Barriga) al Concejo Municipal no asiste regularmente o se ha retirado antes de terminar el mismo. Este hecho es reiterativo, argumentando tener problemas de agenda”, apuntan desde el PS.

    Para la Juventud del partido, lo que ha ocurrido es que Ramos ha recibido “una notoria pachotada de la alcaldesa y amedrentamientos por expresar opiniones críticas frente a la gestión municipal”.

    Los vecinos también se han manifestado en favor del concejal PC. Por ejemplo, desde la Junta Vecinal Villa San Carlos, la dirigenta Nata Barría ha expresado su descontento, asegurando que Ramos “ha sido uno más en nuestras filas defendiendo las problemáticas de ésta comunidad, tomando cada una de nuestras necesidades como suyas con el compromiso que muy pocos en su tribuna han podido demostrar por esta Junta Vecinal”.

    “Como comunidad sabemos de su trabajo en terreno y compromiso con la comunidad maipucina. Insistimos en que a esta administración le asusta tener en sus dependencias un verdadero servidor social”, concluye Barría.

    Suscríbete a nuestros boletines informativos y recibe diariamente la información más importante publicada en elciudadano.com

    * indicates required

    A qué ediciones te quieres suscribir?


    •  
    •  
    •  
    Loading...