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    Desde el miércoles 27 de febrero se encuentra tomado el monumento nacional Mina Chiflón del Diablo en la comuna de Lota, región del Biobío. ¿El motivo? La huelga iniciada hace 15 días por 30 trabajadores de la Corporación Baldomero Lillo, enmarcada en un proceso de negociación colectiva que todavía no llega a un acuerdo.

    En una nota de Cooperativa, se señala que los huelguistas permanecen a 580 metros de profundidad y que mantienen bloqueado el ingreso a la mina desde la reja perimetral. Trabajadores y familiares permanecen en vigilia con lienzos de protesta.

    Según reporta La Tercera, la negociación comenzó en diciembre pasado. Los trabajadores del sindicato Lota Sorprendente entregaron un proyecto de contrato colectivo que contenía 21 puntos, de los cuales 18 fueron acordados con la Corporación. Sin embargo, no ocurrió lo mismo con el bono de navidad, bono por término de conflicto y el reajuste salarial.

    “Estuvimos varias semanas con la negociación y no llegamos acuerdo porque la empresa nos da un 3,4% y nosotros pedimos el 20%. En los dos últimos años ha aumentado el flujo de turistas. Por día son cerca de mil personas que llegan a recorrer el circuito, por lo tanto sabemos que nos pueden aumentar el sueldo”, señaló Gastón Ramírez, presidente del sindicato Lota Sorprendente, a LT.

    Los trabajadores de la Corporación Baldomero Lillo son los encargados del circuito turístico de Lota. De ahí que no solo el Chiflón del Diablo se encuentre cerrado y sin acceso para turistas. En la misma condición se mantienen el Museo Histórico de Lota y el parque Isidora Cousiño.

    Días atrás, radio Bío Bío recogió el descargo de los trabajadores, quienes explicaron que el precio por el circuito completo asciende a $9.300 y de $8.700 solo por la visita a la mina, tarifas que, según su alegato, no se condicen con el sueldo que ganan los 30 funcionarios, varios de ellos obtienen el mínimo.

    “Sin duda ha habido perjuicio considerando que aún estamos en temporada alta. Hubo una gran pérdida desde mediados de febrero, la disminución de turistas fue notable ya en estos últimos días no está llegando tanta gente porque se corrió la voz de que ni siquiera el parque estaba funcionando”, reconoció Mario Vera, vocero de la Corporación Baldomero Lillo, al matutino de Copesa.

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