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    DECLARACION PUBLICA

    Hoy, 24 de julio de 2007, hemos conocido el contenido del documento denominado “ACUERDO MARCO ENTRE EL GOBIERNO DE CHILE Y EMPRESAS MICROSOFT CORPORATION Y MICROSOFT CHILE”, en adelante “el Acuerdo”, firmado por los señores Alejandro Ferreiro, actual Ministro de Economía del Gobierno de Chile, Craig Mundie, Chief Research and
    Strategy Officer de Microsoft Corporation y Hernán Orellana, representante de Microsoft Chile. Este documento fue obtenido y difundido por investigaciones periodísticas independientes, luego de la alerta formulada por el Diputado de la República, señor Alejandro Navarro, durante su intervención en sesión de la Cámara el día 18 de julio de 2007.

    Sobre este particular, señalamos:

    1) El Acuerdo Marco consiste en la constitución de una “sociedad de
    facto” entre el Gobierno de Chile y la empresa desarrolladora de
    software Microsoft Corporation, con el fin de impulsar de manera
    conjunta once iniciativas referidas al desarrollo digital del país,
    para lo cual ambas entidades asumen compromisos que forman parte de
    las obligaciones de cada uno de los “socios” de este Acuerdo.

    2) En términos generales, puede advertirse que el aporte de Microsoft,
    en la gran mayoría de los puntos señalados en el Acuerdo, consiste en
    colocar, en condiciones privilegiadas y protegidas por el propio
    Gobierno, sus productos comerciales en el mercado nacional, en
    sectores como educación, administración pública, pequeña empresa y
    público en general, lo que involucra un alto porcentaje de las
    actividades informáticas realizadas en nuestro país.

    3) Para esto, cuenta con el compromiso del Ministerio de Economía,
    quien operará como agente promotor y difusor de los productos,
    aportando información sensible y una gestión monopólica, utilizando
    para ello mecanismos y entidades diversas del Estado, con datos
    personales para posibilitar la implementación de los servicios, sin
    regulación ni concursos previos, además de obligarse a financiar una
    parte no valorada de los costos de implementación de cada iniciativa.

    4) Cada uno de los productos “aportados” por Microsoft tienen un valor
    comercial por concepto de patentes, que en rigor, quien los recibe
    tarde o temprano debe terminar pagándolos. La introducción de un
    producto, en este sentido, no es más que la introducción de una
    necesidad artificial que busca “crear demanda”. Los aportes, por
    tanto, pueden ser considerados como inversión que Microsoft recupera
    en el mediano plazo, y con creces.

    5) Asimismo, se trata incluso de productos de calidad cuestionable.
    Basta señalar que esta empresa entrega al mercado productos sin
    terminar, como es el caso de Windows Vista, actualmente posicionándose
    en el mercado, donde el producto se vende pre-instalado ya que
    requieren de constantes actualizaciones de funcionamiento o reparación
    del mismo software y que por lo mismo no cumplen con estándares
    mundiales.

    5) La gran mayoría de los programas de capacitación, sobre todo
    aquellos que tienen un valor equivalente a dos o tres horas
    cronológicas, son cursos de promoción de sus propios productos de
    software, que en nada contribuyen a la verdadera calificación digital
    de un usuario. Esto es un aporte engañoso de Microsoft y una
    estrategia publicitaria del Gobierno para mostrar logros estadísticos.

    6) Hay puntos del Acuerdo con redacción difusa, ya que se trata de
    aportes en servicios que “posibilitan la compra” de un producto, o que
    para su implementación requieren de otros productos o servicios que
    deben ser comprados a la misma empresa para que funcionen. En la
    mayoría de estos casos, el costo de consultoría, de implementación de
    infraestructura o de servicios asociados puede llegar a ser mayor que
    el costo del producto mismo “aportado”.

    7) El Acuerdo implica, además, la eliminación de la competencia de
    profesionales independientes y emprendedores que realizan desarrollo
    de software hecho a la medida para empresas, educación, sector
    público, etc… teniendo como consecuencia la absorción de estos
    profesionales por parte de las empresas mas grande, limitando con esto
    el desarrollo de nueva tecnología y posibilidades de solución a los
    problemas concretos de la sociedad chilena en un marco más local que
    global.

    8) Los aportes en investigación solo buscan hacer estudios de mercado
    disfrazados, con el fin de adaptar mínimamente productos preexistentes
    y proceder a la mejor venta de los mismos. La propia redacción del
    acuerdo señala que son “estudios destinados a difundir los beneficios”
    del uso de la tecnología, que por cierto se trata de tecnología
    Microsoft que tiene un valor comercial concreto y que no se ajustan
    necesariamente a las necesidades del desarrollo tecnológico de nuestro
    país..

    9) La gran mayoría de los productos ofrecidos por Microsoft existen y
    abundan en Internet de manera gratuita, para que se puedan
    personalizar según las necesidades puntuales de los usuarios y las
    empresas. Ofrecer productos similares, ofreciendo descuentos o
    gratuidades temporales no busca otra cosa que crear hábitos en
    comunidades digitalmente atrasadas, usuarios cautivos que
    posteriormente se ven obligados a re-capacitarse adquiriendo nuevos
    productos y servicios de mayor y mejor acceso, lo que provoca una
    brecha digital aún mayor a la inicialmente existente. La venta de este
    tipo de productos sólo es plausible entre quienes no saben que existen
    productos similares con menor valor o gratuitos y de igual o mejor
    calidad. La implementación de un Acuerdo de este tipo solo es posible
    en un país de desinformados del avance tecnológico mundial.

    10) La intervención de una empresa privada como Microsoft en áreas
    como la seguridad interna o la legislación del ciberespacio puede ser
    considerada como actos que ponen en riesgo la independencia
    informática y tecnológica del país. Un claro peligro para el
    desarrollo económico, social y cultural de Chile en las próximas
    décadas, toda vez que sus productos son de arquitecturas cerradas y
    por tanto con funcionalidades desconocidas para todo tipo de usuarios,
    incluso expertos. Bata señalar los intentos de Microsoft por proveer
    una plataforma que contuviera la raíz de los servidores de dominio a
    nivel mundial, lo cual fue lógicamente rechazado por organizaciones y
    Estados a nivel mundial.

    11) La gravedad de este Acuerdo está en el hecho de que el país poco a
    poco ha ido comprendiendo la importancia del uso de tecnologías
    libres. La propia Cámara de Diputados ha avanzado en esto, diversas
    reparticiones del Estado, aunque con experiencias aisladas, han ido
    implementando soluciones de software no Microsoft, y los usuarios de
    software libre aumentan día a día. Como contrapartida, el Ministerio
    de Economía desarrolla una gestión que apunta en un sentido
    diametralmente opuesto y, más aún, se instala como “socio estratégico”
    de esta transnacional monopólica.

    12) La gravedad consiste en que mientras el mundo avanza hacia la
    incorporación de conocimiento y tecnologías libres, de estándares
    abiertos y herramientas que permiten la autonomía y la soberanía
    nacional en materia tecnológica, que permiten el desarrollo de la
    industria, las cadenas productivas locales y la diversificación de
    bienes y servicios informáticos; mientras abundan las definiciones de
    presidentes, ministros de Estado, organizaciones internacionales como
    las Naciones Unidas, en favor de las tecnologías abiertas, el Gobierno
    de Chile va a total contrapelo del avance digital mundial, no
    entendiendo aún la importancia estratégica de la información en la
    “sociedad de la información”, la importancia estratégica del
    conocimiento en la “sociedad del conocimiento”.

    13) Por ese motivo, hacemos un llamado a la Comunidad Nacional a
    manifestarse en contra de este Acuerdo, de manera de impedir su
    aplicación. A exigir la renuncia del Ministro de Economía y a
    desautorizar al Comité de Ministros para el Desarrollo Digital del
    Gobierno de Chile, en su intento por implementar un programa que
    compromete el futuro del país, con una agenda creada y aplicada a
    espaldas de todos los chilenos.

    Para ver el texto del acuerdo y toda la información asociada:

    No al Acuerdo

    Por el Colectivo Redhack.cl

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