Y ahora ¿una guerra cultural?

Hervi Lara_XEl 20 de julio de 2015, después de 54 años, Washington y La Habana restablecieron formalmente sus relaciones diplomáticas con la reapertura de embajadas.

El 20 de marzo de 2016, el presidente de Estados Unidos viajó a Cuba tras quince meses de un proceso de deshielo facilitado por Canadá y por el Papa Francisco.

Es difícil olvidar que en 1960, el entonces presidente de USA, Dwight D. Eisenhower, redujo las importaciones de azúcar provenientes de Cuba como represalia a los procesos de nacionalización iniciados por Fidel Castro.  En 1962, John F. Kennedy extendió las medidas y decretó el bloqueo y que aún no ha sido levantado.  Washington alegaba por la expropiación de empresas estadounidenses y justificaba su posición debido al acercamiento de la isla con Moscú.

Durante la administración de George H. Busch, en 1989, el congreso norteamericano adoptó la ley Torricelli, otorgándole carácter extraterritorial.  Es así como se ha prohibido el ingreso a USA durante seis meses a todo buque extranjero que hubiera atracado en algún puerto cubano.  La isla ha debido pagar un precio muy superior al del mercado para que transportistas internacionales le aprovisionen, porque la ley en cuestión impone sanciones a cualquier país que brinde asistencia a Cuba.

En 1990, Clinton impuso la ley Helms-Burton que sanciona a cualquier empresa que se instale en Cuba en propiedades nacionalizadas después de 1959.

En 2004, Busch creó la Comisión de Asistencia a una Cuba Libre.  La “asistencia” comienza por limitar los viajes a Cuba, salvo a las personas autorizadas por el Departamento del Tesoro, con estadía limitada a catorce días y sin gastar más de US$50 por día, además de demostrar el tener un miembro de la familia viviendo en la isla.  Se agrega la limitación de envíos e intercambios de dinero  y estos se prohíben totalmente si la persona asistida es perteneciente al Partido Comunista Cubano.  Esta misma Comisión de Asistencia a una Cuba Libre, en 2006 decretó el fin de la cooperación médica internacional de Cuba, lo que constituía una fuente de divisas para la isla.  En la misma línea, USA prohibió la importación a su territorio de equipos que contuvieran níquel proveniente de Cuba, chocolate suizo fabricado con cacao cubano, tabaco cubano incluyendo al adquirido en terceros países o en los duty free.

En 2011 embargaron el aporte destinado a Cuba del Fondo Mundial de Lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria.

Desde 2009, bancos internacionales debieron pagar fuertes multas por operaciones financieras realizadas en Cuba.  También se ha prohibido a las empresas de terceros países alquilar o vender a Cuba bienes o servicios cuya tecnología tenga más del 10% de componentes estadounidenses.

{destacado-1}

No obstante lo antes descrito y mucho más, en su visita a La Habana Obama no habló del levantamiento del bloqueo ni de la devolución de Guantánamo, donde USA ha instalado una base naval que ha usado como centro de reclusión y de tortura.  Dijo Obama: “Vine aquí para dejar atrás los últimos vestigios de la Guerra Fría en las Américas.  Vine aquí extendiendo la mano de amistad al pueblo cubano”.  Pero, en realidad, la visita de Obama a Cuba es un reconocimiento implícito de que las armas y el terrorismo no han podido mellar el espíritu del pueblo y del gobierno cubanos.  Lo han reconocido tanto el actual secretario de Estado, Kelly, al señalar que al final es USA el que ha quedado aislado.  También lo ha dicho Hillary Clinton: “Le pedí  al presidente Obama que reconsidera nuestro embargo a Cuba.  No servía para nada y perjudicaba nuestros proyectos con el resto de América Latina”.

Comentando la visita de Obama, el filósofo cubano Fernando Martínez Heredia ha dicho que se trata de “una estrategia para ver si puede destruir la Revolución Cubana, (…) lo que significa liquidar las formas de sociedad socialista que hemos logrado crear entre todos y así disminuir la soberanía del país”.  Al haber perdido la guerra militar, USA pretendería desarrollar “una gran guerra cultural”  Agrega Martínez Heredia :  “Tuve la esperanza de que el presidente Obama aquí pidiera excusas por tanto dolor que ha sufrido nuestro pueblo, por tantos niños que murieron de dengue, una enfermedad que fue traída por guerra bacteriológica.  Por tanta gente, hombres y mujeres, que perdieron la vida por las agresiones de USA. (…)  Nuestros pueblos no van a olvidar jamás su historia”.  Y agrega el filósofo: “Hay ahora en América del Sur una ofensiva reaccionaria, burguesa, imperialista, que estamos viendo claramente en Venezuela, Brasil y en otros lados”. (…) “Los latinoamericanos estamos acostumbrados  a luchar contra todos estos retos, porque nuestra historia  -como si lo anterior fuera prehistoria- empezó cuando nos colonizaron y no ha terminado todavía”.

Obama ha pedido “olvidarnos del pasado, dejemos el pasado, miremos el futuro, mirémoslo juntos”.  A lo que el Comandante Fidel Castro le ha respondido que “tras un bloqueo despiadado que ha durado ya casi 60 años, ¿y los que han muerto en los ataques mercenarios a barcos y puertos cubanos, un avión de línea repleto de pasajeros hecho estallar en pleno vuelo, invasiones mercenarias, múltiples actos de violencia y de fuerza?  Nadie se haga la ilusión de que el pueblo de este noble y abnegado país renunciará a la gloria y los derechos, y a la riqueza espiritual que ha ganando con el desarrollo de la educación, la ciencia y la cultura”.

Por Hervi Lara

Santiago de Chile, 6 de abril de 2016.

4,170,464FansMe gusta
115,290SeguidoresSeguir
290,250SeguidoresSeguir
16,262SuscriptoresSuscribirte

Más Leídos

Trump asegura que no lo podrán someter al impeachment

El presidente de los Estados Unidos,  aseguró este lunes que él no ha cometido ningún crimen, razón por la que los no podrán someterlo...