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    El Tribunal Supremo de India autorizó a los guardabosques del distrito de Yavatmal, en el Estado occidental de Maharashtra, disparar a matar a una tigresa a la que se culpa de haber matado a seis personas en las últimas semanas, así lo informó The New York Times.

    Está previsto que la caza empiece en los próximos días, tras el rechazo por parte de los jueces de un recurso que metieron los defensores de la vida salvaje, que querían impedir la muerte del animal, y reclamaban que un equipo especializado se desplazara a la zona para sedar y capturar viva a la hembra, que tiene pareja y un par de cachorros.

    “T1” es el nombre de la tigresa, de cinco años, que lleva dos años acechando a los moradores de Yamatval y a sus animales domésticos. Estas dos semana acabó con la vida de seis personas, además de algunas vacas y caballos. Tres de los supuestos ataques mortales se produjeron antes del recurso al Supremo y otras tres mientras el proceso estaba en marcha.

    Uno de los abogados que presentó el recurso para evitar la caza mortal indicó que “no hay pruebas de que la tigresa se haya comido a una persona (…) las muertes que se le achacan se produjeron porque las personas entraron en el bosque, el territorio del tigre“, subrayó.

    “Nuestra petición para que la tigresa no fuera tiroteada y se pudiese salvar la vida ha sido rechazada. Nosotros queríamos que se le disparase un tranquilizante y quedara bajo vigilancia“, añadió el defensor animal.

    Los cazadores pretenden sedar únicamente  a los dos cachorros y al macho, llamado T2, al que se ha visto vagando por el mismo territorio, pero al que no se le achaca ninguna muerte, según informe de BBC

    Para emprender la caza del tigre en India, es un requisito indispensable la autorización del Tribunal Supremo, que impone estrictas regulaciones respecto al control de estos animales, cuya población se estima entre 2.500 y 3.500 ejemplares.

    En octubre pasado murió electrocutada la tigresa Kara, tras meses atemorizando a los habitantes del mismo estado del corazón de la India y tras haber matado, supuestamente, a cuatro personas.

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