• EC | Edición Mundo
  • El Ciudadano | Edición Chile
  • El Ciudadano | Edición Venezuela
  • Una sociedad plural y democrática necesita diferentes miradas del mundo. Desde El Ciudadano diaria y oportunamente, nuestras letras están en favor de construir una mejor sociedad y un mundo más justo.
    Que exista periodismo independiente también depende de ti.

    melo
    Director Nacional de SENAME, Rolando Melo visitó el recinto donde ocurrió el motín que dejó a 25 jóvenes heridos. Luego de la reunión con los afectados las versiones ya empiezan a cambiar y nuevamente se intenta instaurar la idea de una “riña interna”, tal como se hizo con el asesinato de Daniel Ballesteros, menor apuñalado mientras dormía.

    Luego de la denuncia hecha por El Ciudadano sobre el motín en uno de los centros del SENAME, controlado con duras agresiones por parte de los funcionarios, las cosas para el director nacional del servicio, Rolando Melo, se pusieron más negras de lo que ya podían estar. La presión llevó a la autoridad a visitar personalmente el Centro de Internación Provisoria (CIP) de San Joaquín. Curiosamente luego de esta visita las versiones de los jóvenes han variado, y ya no hablan de la paliza que recibieron por el levantamiento sino de una “riña interna”.

    Este término ya había sido puesto en alerta cuando en una reunión a puertas cerradas el director del centro, Iván Sepúlveda, comunicó que la situación se había controlado como correspondía y cambió el término motín por “riña entre los mismos internos”. La frase no es nueva para SENAME pues es la misma que se intentó difundir en el caso de Daniel Ballesteros, el joven de 17 años que murió a sangre fría en manos de compañeros mientras dormía.

    El cambio de discurso no ha sido la única medida que ha tomado el CIP, una fuente interna del recinto explica que ahora los seis jóvenes que recibieron la parte más dura de la golpiza, ya no se encuentran en condición de segregación sino que han sido repartidos en diferentes casas del centro.

    La situación no deja de ser alarmante pues, ya no sólo hablaríamos de agresiones como medida de control, sino también de violencia psicológica respecto a la situación judicial de los internos. Todas medidas de presión o contención, explica la fuente, utilizadas por las autoridades de SENAME.

    SENAME es una institución que viene desde hace varios meses en el ojo del huracán debido a una serie de informes y denuncias que han puesto en evidencia las condiciones deficientes e irregulares con las que trabaja el Servicio Nacional de Menores. Desde la UNICEF hasta las propias actas de revisión de la institución se informa de maltrato, abusos sexuales, irregularidad de tratamientos médicos, tráficos de medicamentos y casos de drogas al interior de los recintos.

    Por María Jesús Ibáñez C.

    El Ciudadano / Clarín

    Suscríbete a nuestros boletines informativos y recibe diariamente la información más importante publicada en elciudadano.com

    * indicates required

    A qué ediciones te quieres suscribir?


    •  
    •  
    •  
    Loading...